domingo, 5 de agosto de 2007

La Kermesse Heroica.

Otra semana más, sin tinta para el lienzo.

Y es que estos días tampoco se han prestado para hacer gran cosa, puesto que cuando uno anda desanimado, todo a nuestro alrededor nos parece insípido.

El jueves por la tarde Marco y yo habíamos quedado de ir a ayudar a Ramírez con la mudanza, ya que a partir de ahora vivirá con Pablo (Jay) en Sabanilla. Sin embargo Esteban tuvo un problema con la compu, y no pudimos esperarlo, aunque la pasamos bien en compañía de Pablito.

El Viernes fue noche de alianza, pero dado a varios problemitas; solo Polderong, Marie y yo estuvimos en está ocasión. Y ahora como de costumbre la sinopsis:

Inaugurando este nuevo ciclo de cine francoparlante, (cuyo tema para este mes son las "Escenas de la vida Conyugal") vimos La Kermesse Héroique; un singular clasico de 1935, dirigida y realizado por director Jacques Feyder.


La Kermesse Heroica, es una ingeniosa sátira sobre la guerra y los héroes, y de como en ocasiones el ingenio y la picardía, pueden más que la fuerza y la espada.

Durante el siglo XVII, el apasible y tranquilo pueblo de Flandes, recibe una visita de soldados españoles; con la malinterpretada intención de invadir y dominar la alcaldía; error que pondrá muy nerviosos a los ciudadanos. Es entonces cuando las mujeres del pueblo, motivadas por la cobardía de sus maridos, deciden preparar una enorme fiesta de bienvenida que no olvidarán.

Ya desde el principio el tono de la película está bien claro, se trata de una comedia. Que ridiculiza por completo los principales estamentos de la milicia francesa.

La película fue un enorme éxito en su momento, llevándose varios premios en distintos festivales Europeos. No obstante, la pélicula también fue prohibida en Francia, incluso su director tuvo que exiliarse, debido a la ridiculización de ciertos estamentos, como el ejército o el gobierno, que, dicho literalmente, son dejadas por los suelos. A pesar de ello, y de la época en la que fue rodada, la película triunfó.

Ironía, comicidad y elegancia, hacen de la kermesse una atinada recomendación.

Finalizada la pélicula, Pold y yo nos fuimos a comer; y poco despúes de dejar a Marie en su parada, regresamos a Heredia. Una noche ligera y sin mucho chiste, algo poco usual en comparación a otras salidas. Aparte de estar viendo "Heroes" y leyendo tesinas de filosofía, no es mucho lo que puedo decir con respecto a esta semana.

Para hoy Domingo es posible que más tarde vaya a ver la pelicula de los Simpsons, siempre y cuando no surja otra contrariedad similar a los pasados días.

Me disculpo, sí hoy me notan algo desaninado al escribir esta entrada. Ya que no ando con los ánimos muy apuntalados. Trataré de escribir algo más ameno para los proximos días. Hasta entonces.

Sendoshi Kurumada.

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