miércoles, 5 de septiembre de 2007

Filosofía de la comida (Primera parte)



Todos los seres humanos comemos, y la mayoría lo hacemos sin pensar. El comer se ha vuelto un acto totalmente mecanicista considerado por muchos como una perdida de tiempo, un obstáculo en sus ajetreadas vidas . ¿Cuantos de nosotros nos detenemos a disfrutar de nuestros alimentos y a meditar acerca del acto de comer y sus implicaciones? Yo por lo menos pienso que la forma de alimentarse de cada cual refleja mucho acerca de lo que uno es, el modo de comer puede llegar a ser un estilo de vida así como una filosofía.

Alimentación en la antigüedad (Occidente)

Los antiguos griegos pensaban que el comer implicaba más que el acto de ingerir los alimentos, considerando al ser humano una cosa distinta a los animales, pensaron que acto de alimentarse debería diferenciarse. Los gatos comen, los perros, los peces, las aves y el ser humano también; sin embargo era inconcebible rebajarnos al nivel de un animal. Así pues los banquetes se convirtieron el ambiente ideal para meditar acerca de los más profundos temas filosóficos, entonar himnos y canciones; convirtiendo a la alimentación algo especial. Es necesario aclarar que estos banquetes eran divididos en dos partes además de ser dirigidos por una persona electa como si se tratase del director de una orquesta; la primera parte consistía en consumir los víveres mientras que la segunda (probablemente la más importante) consistía en una alabanza al dios Dionisio, en otras palabras era cuando tomaban el vino. Durante la segunda parte de los banquetes se producían los más acalorados debates, aunque por lo general terminaba degenerando en orgía. De tal modo, el alimentarse significaba algo especial que conllevaba aspectos religiosos, artísticos y filosóficos; de tal modo me atrevo a decir que lograban elevar un acto mundano como el comer hacia un nivel superior.

Por otra parte podemos señalar a los golosos romanos a los cuales el comer les producía un placer tan enorme que no encontraban otro remedio más que regurgitar lo que habían consumido en lugares especiales llamados vomitoriums, con el fin tener más espacio para seguir comiendo y por ende seguir sintiendo placer. Personalmente considero que los glotones llevaban el acto del comer al nivel más hedonista posible; para el o la que no sepa el hedonista es aquella persona que vive por y para el placer. Ese tipo de filosofía equipara al placer como bien y al dolor como mal. Por cierto, de lo anterior es que se desprende la clásica imagen del hombre acostado siendo alimentado con uvas por bellas mujeres.

Por hoy me despido, esta será la primera parte(una especie de introducción) de una serie de articulos que abordaran distintos temás que tendrán como punto central la comida-bebida. El siguiente artículo tendrá por nombre: De Eva y la Manzana.

Kiba un día de pseudo kibagancia

No hay comentarios.: