lunes, 4 de febrero de 2008

Los sentidos sentimentales


Ver y observar son dos cosas distintas, como dijo Groucho Marx: "le va a hacer caso a lo que le digo o a lo que le dicen sus ojos".

Cuando una persona común como todas se levanta en la mañana se mueve lentamente mientras sus ojos se aclimatan a la luz que se encuentra en su camino, suavemente los sonidos de la calle, lo van devolviendo a la realidad, el dulce aroma de café del desayuno lo invita a sentarse a la mesa, hasta que finalmente esta listo para abrir sus ojos y observar su realidad nuevamente.

La naturaleza proveyó al ser humano de ciertas herramientas para poder catalogar y desarrollarse en su entorno, capaz de percibir el peligro a su alrededor, de diferenciar lo que necesita de lo que le puede hacer daño y como siempre; para conseguir pareja.

Escuchar y oír no es lo mismo definitivamente

Para poner un ejemplo todo este absurdo dicho de “la belleza es salud” no esta tan lejos de la realidad como por lo general uno cree, solo que hay que definir bien que es belleza y que es salud como tales. Para dar una definición muy superficial digamos que la belleza es una característica meramente visual que hace agradable un objeto o a una persona y así la salud como el conjunto de condiciones físicas que garantizan el máximo rendimiento de una persona en cualquier campo.

Hay que observar que los seres humanos seguimos muy de cerca los comportamientos de las mejores posibles parejas, así como su manera de vestir, de olor y comer incluido dentro de este conjunto. Antes se hacía una fuerte y útil característica de que una mujer supiera cocinar, por que eso es un buen detalle de una mujer que sabe que darle de alimento a sus hijos.

Ahora ambos padres cocinan y las mujeres ven eso como algo bueno en un hombre (por lo menos la mayoría que conozco); así como un hombre o una mujer que visten bien y no me refiero bien de putifaldas y minisetas que no dejan nada a la imaginación, sino que saben llamar la atención sin caer en lo revelador, un escote sugestivo siempre se va a ver mejor en una mujer que se ve como una dama, sin caer en sexismos por supuesto.

Siendo más claro; los seres humanos utilizamos cada segundo metódicamente para elegir a una pareja que contenga dentro de si las características que podríamos considerar útiles para vivir en la sociedad actual, es decir; nos agrada que nuestra pareja “este de moda”, o para que no suene tan superficial; que sea lo necesario para ser aceptado socialmente o por lo menos dentro de nuestros círculos sociales.

"Sentir al otro es sentirse a si mismo" Jean Paul Sartre

Claro que muchas veces se eligen a las parejas equivocadas por el solo hecho de que esta de moda o lo inverso, con una extraña noción de que lo contrario se ponga en boga (lastima que los nerds lindos y gordito nunca lo estén).

El valor visual de la elección es muy grande, observando a los primates, los machos siempre luchan entre si por el territorio, entre más grande sea el territorio, más hembras habrán a su disposición; claro que los seres humanos hemos sustituido las luchas de territorio por poder adquisitivo, fuera de ser algo superficial, siempre un hombre con buen salario, carro y responsable va a ser más atractivo que un tipo que no tiene donde caerse muerto.

También hay que contar que mucho de ese comportamiento primitivo ha ido desapareciendo por que en el caso de los seres humanos las mujeres han ido adquiriendo poder suficiente como para ser ellas las que decidan con que pareja estar, es decir; que la mujer en ultima instancia es la que decide si se siente atraída por una persona, por eso se podría explicar su fuerte énfasis en la búsqueda de una pareja “ideal”.

El sabor agrio así como el amargo es una manera que tiene el cuerpo de avisar si algo es venenoso o esta descompuesto.

Es muy claro que esta pareja se idealiza mucho, pero las características del “príncipe azul” o la “princesa soñada”; si difieren de persona a persona, así como capta cada uno las necesidades de si mismo que necesita “rellenar”, por poner un ejemplo el hombre que no sabe hacer ninguna labor del hogar buscara una segunda madre que le cocine, le planche y le limpie la casa, por que así es su visión de una buena pareja. Por eso es común que un intelectual busque a otro, para rellenar sus huecos de conocimiento.


El olor de una persona nos puede decir muchas más cosas que el hecho de que si se baño o no...

Ahora también existe esta tesis d haber encontrado al contraparte perfecto en todo aspecto pero la llama no enciende, simplemente no hay lo que se conoce como química.

Hay que ser muy reservados en este aspecto por que la atracción física aún que se puede observar como superficial es necesaria para que la relación se de, sino nunca se pasara de ser amigos; recordemos que el cuerpo humano tiene métodos para atraer parejas especificas, como lo es el caso de las famosas feromonas; hormonas que se dispersan temporalmente en el aire y hacen que los sexos opuestos se atraigan. A veces alguien no nos parece agradable solo por el olor que posee.

Cada sentido de nuestro cuerpo es una voz de alarma, solo hay que escucharlo así como a la cabeza para saber que nos conviene y de donde proviene el peligro. Claro que utilizar el sentido común por encima de las meras especulaciones y hablar mucho con quien nos llama la atención de manera honesta por lo general también es una buena política.

Marco "viviendo con sus sentidos al máximo" Barrios Piedra.

1 comentario:

Alonso >R< Esteban dijo...

mae, excelente art'iculo!!!