El Zapato de la Urna (Cuento)


Hay en la ciudad de Buenos Aires una curiosa zapateria llamada "El Mundo", cuyo dueño es un viejo zapatero, casi retirado del oficio, que ahora se dedica unicamente a vender zapatos de mujer.

Si se le pregunta al viejo porque solo vende zapatos de mujer, el seguramente contestaria que la razon es lo mucho que disfruta ver como sus compradoras elegin sus zapatos. La clientela es muy variada y casi siempre hay zapatos para cada gusto y necesidad. Hay algunas clientes que viene por un modelo especial, lo prueban y luego regresan al dia siguiente por otro modelo distinto. Hay otras que compran varios pares a la vez y algunas otras que el cuentan que tienen un modelo favorito de zapato, aunque son pocas las que encuentran ese par que las enamora y que amaran el resto de su vida. Esto tal vez sea porque en su naturaleza de mujer ellas nunca va a estar satisfechas con los zapatos que tienen, aunque por temor a ser vistas como compradoras compulsivas o por limitaciones economicas, se tengan que resignar a 2 o 3 pares de zapatos y solo puedan ver y desear los modelos nuevos que van llegando a la zapateria.

Haciendo honor al nombre, la zapateria ofrece todo un mundo de opciones para su clientela y ofrece zapatos importados de Europa, Estados Unidos, Brasil y China, asi como algunos zapatos argentinos. Hay zapatos de diseñadores reconocidos y de grandes marcas comerciales, asi como otros hechos artesalmente a distintos precios. Hay todo tipo de calzado: botas, botines, zapatillas deportivas, sandalis, zapatos con tacones de varias medidas, abiertos y cerrados hechos de materiales igualmente variados como el cuero, el plastico o incluso madera y cristal.

Entre tal cantidad de zapatos sin embargo, en un rinconcito de la tienda, hay un par que llama la atencion porque esta en una urna de cristal, cerca de la caja donde el viejo pasa todo el dia atendiendo a sus clientes. Si uno se acerca lo suficiente para verlo con mas detalle puede ver que no es un zapato cualquiera, ya que tiene un diseño simple pero llamativo. Es un zapato de mujer, puntiagudo, con un gran tacon numero 9, de un misterioso color negro que sin embargo irradia una especie de brillo, como si fuera un cristal. El interior del zapato sin embargo parece de un material suave como el terciopelo. Es realmente elegante y delicado, aunque su diseño sencillo lo haga parecer un simple zapato de vestir.

Apesar de todo el par de zapatos pasa desapercibido por la mayoría de las clientes, quienes en tropel visitan la zapateria todos los días. Sin embargo algunas clientes han llegado a notarlo, algunas se limitan a mirarlo con curiosidad mientras otras, en especial las mas adineradas, incluso le han preguntado al viejo por el precio. Sin embargo, sin importar lo que esten dispuestas a pagar el viejo siempre responde lo mismo: NO ESTA EN VENTA.
El porque el zapato de la urna no se vende es un pequeño misterio para las clientes. Se dice que es un modelo que el zapatero creo para su difunta esposa o una vieja y querida amante. Otras dicen que es regalo de algun famoso zapatero extranjero que el conocio en sus viajes de negocios.

La verdad es que el zapato de la urna es la ultima creacion del zapatero, experimentando con un material sumamente raro hecho apartir de cristal de carbon, aplicando varias técnicas de su oficio y otras totalmente innovadoras mas propias de la alquimia. El tacon en especial ha sido el mayor reto, ya que es muy fragil y por eso teme mostrarselo a sus clientes y mucho menos venderlo , ya que alguna puede romperlo. Representa para el su obra maestra, el legado que ha de preservar su memoria entras las futuras generaciones de zapateros, un gremio casi extinto por las grandes empresas de calzado. Sin embargo el zapatero sueña con que algun dia una mujer los exhiba en la calle, ya que un zapato sin dueña es un objeto vacio e inutil, y por tal motivo, con sumo cuidado, contrata mujeres en secreto para que lo prueben con la idea de hacerlo mas comodo.

Cierto dia el zapatero sorprendio a una cliente mirando fijamente la urna, completamente fascinada. Era una muchacha joven, muy bonita, con un cabello largo y negro y unos pies finos y delicados. Ya habia entrado a la zapateria varias veces y habia comprado varios pares de zapatos, incluyendo un par muy curioso que el habia comprado a un mercader arabe de la ciudad. Al viejo le gustaba esta cliente porque sabia mucho de zapatos.

Como era de esperar, la muchacha le pregunto si los zapatos de la urna estaban a al venta y el como de costumbre le dijo que no. Sin embargo la muchacha empezo a insistir, visitando todos los dias la zapateria, hasta que logro convencerlo de que al menos le dejara probarselos. El zapatero muy nervioso los saco de la urna y delicadamente se los coloco en los pies, cerrando los ojos esperando que la muchacha no los rompiera. Y para alegria y alivio de el, el zapato resistio y es mas, la muchacha quedo encantada con ellos y le pidio que se los vendiera. El se nego, pero le dio la opción de que se los probara cuando quisiera, mientras no saliera de la tienda con ellos.

Pasa el tiempo, la muchacha va religiosamente todos los dias a probarse los zapatos e insiste en comprarlos sin importar el precio, pero el zapatero sabe que todavia no estan listos para usarse en la calle.

Una noche, luego de que ella se fuera, el noto algo extraño en el tacon de ambos zapatos. Muy asustado corrio a su mesa de trabajo y lo miro detenidamente, el negro del tacon se habia ido difuminando en un azul profundo, golpeo levemente el tacon con su martillo y noto que no hubo mella... intrigado lo golpeo mas y mas fuerte... el tacón de cristal de carbon se habia convertido lentamente en diamante. Se froto la barba con una mueca de satisfacción y murmuro para si mismo "Ya casi esta listo"

Este es mi primer cuento... espero que les haya gustado, saludos...


Jay "walkin through the boulevard of the broken hearts"

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