lunes, 11 de julio de 2011

Facundo Cabral, Adios a un amigo


No te sientas aparte y olvidado, todos somos la sal de la tierra.


En este tiempo de pesares es agradable saludarles de nuevo. Tal vez no lo sepan pero en lo personal siempre he sido un ferviente admirador de este canta autor argentino, uno de los hombres más pacíficos, tiernos y sabios que se han dado a conocer en Latinoamérica. Su conocimiento no era producto de millares de libros leídos en lo profundo de una biblioteca en medio de catedráticos elitistas que “seleccionan” a los mejores para continuar de manera indefinida su “legado”. Era un ser humano como cualquier otro con muchos kilómetros viajados, con una vida bien recorrida, sin rencores, dejando tras de si un mar de sabiduría, de experiencias vividas.

Donde quiera que sea que vaya nuestra conciencia después de la muerte, si existe el alma y aquello que llaman cielo estoy completamente seguro que Facundo Cabral esta allá, con todos los que lo conocieron esperando. A ese lugar tal vez ficticio dirijo las siguientes palabras: Gracias don Facundo, cuando me sentí perdido sus palabras me reconfortaron y aliviaron mi carga, no me sentí solo, por que supe que alguien más había vivido lo que yo y lo supero.






Marco- "Ama hasta convertirte en lo amado, es más, hasta convertirte en el amor." Facundo cabral-Barrios