lunes, 12 de agosto de 2013

Pacific Rim: ¡¡Legendaria Película!!


Desde que escuché por primera vez de Pacific Rim, me llamo lo  interesante que podría ser. Más que nada por su coqueteo (que algunos alegarán ques es plagio) con argumentos tratados previamente en ciertos animés. 

Sí, me refiero a los comentarios que escuché por allí de su parecido con Evangelion. Pues déjenme decirles que, no tiene nada que ver. Siendo yo mismo un fan de Evangelion, les puedo decir que es un animé melancólico que trata de un héroe que es esencialmente un cobarde (con un grave problema con su padre) y al que le ha tocado asumir una lucha que esta muy lejos de sentirla como suya, es una reflexión sobre la existencia y sobre el individuo, sobre la razón instrumental y sobre Dios. Mientras que Pacific Rim nos recuerda ese espíritu de lucha que no está puesto en cuestión, porque la lucha se nos presenta como una necesidad.

No voy a mentirles, sigue siendo una mega producción sobre el fin del mundo y por ende, hay una serie de cuestiones argumentales que se encuentran amarradas al género. Entre ellas, el sacrificio, el triunfo y uno que otro discurso “inspirador”. Pero, ¿qué es lo que posee y que la hace extraña en su especie?

Advirtamos antes de continuar, que se trata de un futuro en que unas criaturas monstruosas nos atacan a través de un portal que se encuentra en nuestro Océano Pacífico, y que para enfrentar a estos bautizados Kaijús, los países desarrollan robots guerreros a gran escala, llamados Jaegars que son piloteados a su vez por una dupla de soldados que comparten una conexión neuronal que los conecta tanto entre sí como con el Jaegar. 

Volviendo a lo particular, tenemos primero este valor tan arraigado en EEUU o según dicen ellos; la idea de que la guerra la ganan los soldados. Pero por dicha el elemento "país", pasa a segundo plano y positivamente; (aunque Gipsy Danger es de USA este detalle pasa desapercibido pues no se le toma mayor importancia en el filme). En el filme tenemos una lucha completamente global. 

Algo similar a sucedido en la adaptación de Robotech "Saga Macross"; donde los humanos pararon sus guerras por la lucha contra seres peligrosos. 

Y digo valor, porque en la película los grandes héroes son ellos, pero no se trata del ideal platónico del soldado, sino del soldado en su materialidad, de su necesidad de tomar decisiones y en su disyuntiva entre la obediencia y el sentido propio del deber. 

Y es que en el corazón del proyecto Jaegar (y literalmente en el corazón de los Jaegar también) se encuentran ellos, los que comportan el sentido moral (y nótese que digo moral como un cumplido) de la película: luchar, así es, el gran valor de la película se juega en el espíritu combativo de estos guerreros versus la cobardía conservadora de los políticos que deciden cancelar el proyecto y levantar muros para proteger las ciudades porque prefieren ceder espacio que perder sus privilegios y comodidades

Al final, la lucha no es sólo contra los Kaijús, sino por supuesto, es política. Raleigh, nuestro protagonista, se presente como ese outsidder cuya única virtud es el saber pelear, y es justamente esta tendencia hacia la desobediencia la que lo hace perder una gran batalla y lo mantiene alejado del campo por casi 6 años. Uno termina analizando a Raleigh como ese soldado que vive y disfruta las batallas, pero se nos recuerda que a veces esos deseos son peligrosos. 

Y mas aun muchos heroes de las historias de genero "mecha" parten de un protagonista que necesita madurar, de ser un tipo muy hábil, para ser algo más. Aprendizaje, errores y virtudes. Solo puedo pensar en ciertos pilotos y en especial Roy Fokker. Para los que ese nombre no les suene.

 Es el piloto líder de escuadrón Skull, este tipo me recordó tanto a Raleigh por la manera de ser, es de esos tipos que detras de su cara de chico lindo, esconden algo mas, un carisma y valor para auto-sacrificarse. Yo personalmente pienso en otro personaje que tal ves a muchos no les guste pero me recuerda en algunos aspectos a Lockon Stratos (Piloto del Gundam Cherudim, Gundam 00). Entre muchos que podrían entrar en ese nivel. 

Y es a través de su relación con Mako, una científica/piloto japonesa que encabeza el proyecto de reparación de Gipsy, el antigua Jaegar de Raleigh, que él se da cuenta que la obediencia no es ciega, sino que se fundamenta en el respeto y la admiración, me atrevería a decir y termina por aceptar que Stacker (el gran líder del proyecto Jaegar y el que se mantiene firme en él hasta el final) la merece. 

Por otro lado, es un tipo inteligente. El humor  (y ojo que no por eso es una burla) con que se trata el rol de la ciencia personificada en estos dos científicos, Dr. Gottlieb como el físico-matemático y el Dr. Darwin Geiszler como el biólogo con tendencias de Rock-Star. Creo que por puro fan service y solo por eso hizo falta la científica tetona, egocentrismo con caderas. (Solo para darle al publico varón algo mas que machos muy varolines. Bendita sea Mako). 

El Dr. Gottlieb, con su absoluta fe en las matemáticas, las que caracteriza como “lo más cercano a la escritura de Dios” es un ejemplo de la peligrosa cercanía entre el optimismo teórico y la neurosis, como esta necesidad de estar en control de todo (incluyendo al universo); en contraposición a la necesidad de certeza de Gottlieb tenemos el espíritu salvaje y arriesgado de Geiszler, quien personifica a esos científicos que con un espíritu rebelde y vanguardista, acompañado de una imaginación fértil, le han permitido a la ciencia y al hombre avanzar hasta donde estamos hoy, esto es, el espíritu de los que ven más allá de lo posible.

Estos dos, nunca dejaron de tener un participan en la trama, es mas dieron un giro interesante, pues hacen entender que el filme busca mas allá de peleas colosales entender ese universo, y preguntarse ¿Que son los Kaijus"?, ¿el porque de su ataque?, ¿evolucionan?. Son interrogantes que se mezclan en armonia con las situaciones belicas. 

 Para terminar, por supuesto que todo esto va de la mano de su buena dosis de explosiones, destrucción de múltiples capitales mundiales y de luchas descomunales contra los Kaijús (la más bella de estas secuencias de acción es aquella que recuerda Mako, cuando fue rescatada de un destruido Tokio), y es por eso que voy a decir algo, estas batallas suman dos cosas: ¡Nostalgia y Pichudez!. 



Vamos desmembrando este híbrido. Las batallas son colosales, simplemente no hay cosas negativa en estas, cada momento de accion es intrigante, te mete de lleno en la puesta en escena. Sin necesidad de cámaras random que te marean (si Michael Bay te hablo a ti, grandisimo puto).

Otra cosa a rescatar fueron los momentos dramaticos. Muchos analizaron la idea que la película solo iba a tener muchas peleas, sin un rol o dirección. Saber que se dieron los espacios para construir una trama, no necesitaron de 3 películas o horas para lograr hacernos entender en que mundo se esta desarrollando la historia. Con pinceladas sutiles fueron dándole forma a la trama. 


Pero la película vendió una cosa fija: épicas batallas entre robots gigantes y criaturas colosales ¿y saben que? ¡fueron espectaculares!, no hay mas que decir, pues es soberbia la utilización de elementos clásicos de batalla. Mazinger, Eva hasta el mismo Gundam. Y como olvidar el ¡¡Rocket Punch!!

En resumen, bien por Guillermo del Toro que nos entregó a todos el sueño de algún día convertirnos en pilotos de un Jaegar. Estas y muchas otras son las razones por las que deberían verla ya.






FRANKY "ESPERANDO EL APOCALIPSIS KAIJU" CYBORG

1 comentario:

Hotel en Managua dijo...

Definitivamente nada que ver uno con el otro! y al parecer este es muy prometedor y sin duda lo veré! Saludos