lunes, 18 de julio de 2011

Las muñecas Sexuales Japonesas.



Se fueron pollos ¿verdad? pues lo crean ó no la imagen de arriba no es la de una chica...


No hace mucho tiempo mi buen amigo Ramírez; había compartido conmigo un articulo muy interesante sobre las famosas Muñecas Sexuales Japonesas. Un fenómeno que durante los últimos años a ido evolucionando en proporciones realmente perturbadoras. De hecho el articulo en cuestión me parecio bastante curioso. Por lo que tome la desición de escribir esta entrada para hablar un poco sobre el tema.

Para nadie es un secreto que la sociedad Japonesa es una de las sociedades más frívolas que hoy día se puedan concebir dentro del mundo moderno. Y a consecuencia de diversos factores culturales (ligados en su mayoría al apogeo tecnológico); la sociedad nipona a visto con preocupación, como sus individuos se precipitan de forma desmesurada a un proceso de "deshumanización" que parece no ceder marcha atrás.

Muchos han sido los ejemplos de este problema. ¿Quién no recuerda en la década de los noventas al tan mentado fenómeno de los "Tamagochi"?. Aquellas mascotas virtuales que servían como substitutos electrónicos para criaturas reales. Esto debido a que, el ajetreado estilo de vida japones, impedía a las personas hacerse cargo de sus propias mascotas.

Otro ejemplo a resaltar son las famosas sirvientas robóticas. Damas de compañía artificiales cuyo objetivo es reconfortar a los hombres solitarios y agobiados por el trabajo.

Japón incluso es una cultura que se da el lujo de contar con problemas sociales únicos. Tal es el caso de los NEET (Not in Employment, Education or Training); acrónimo inglés utilizado para designar individuos retraídos y antisociales que pasan sus días sin trabajar, estudiar ó hacer ningún tipo de actividades. Ó bien el conocido problema de los Hikikomori; ese trastorno del comportamiento en donde el afectado ha escogido abandonar la vida social; (a menudo buscando el aislamiento); debido a varios factores personales y sociales en sus vidas. Los Otakus (A a pesar muchos) también han contribuido al detrimento. Pues las conductas obsesivas de algunos de estos individuos, suelen devolucionar en muchos de los problemas ya citados.

Sí hablamos con estadísticas y números; Japón es uno los nichos más grandes de la Industria Pornográfica y del Entretenimiento sexual en el mundo. Basta con hacer una breve búsqueda en Internet para darse cuenta de la gran cantidad de juguetes sexuales (entre otras cosas bizarras) que uno puede encontrar con el sello del Sol naciente.

A pesar de que muchos de nosotros somos admiradores de la cultura Japonesa (sería hipócrita de mi parte negarlo) lo cierto es que Japón (como todos los países) posee muchos aspectos realmente deplorables. Y que (como mencione al principio de este articulo); contribuyen con creces al deterioro de la imagen humana.

Ahora bien, entrando de lleno al tema; hoy quisiera hablarles un poco sobre las mencionadas Muñecas sexuales japonesas. Un fenómeno que día a día va cavando más hondo en la conciencia moral Nipona, Y que para los ojos de occidente, no deja de ser una experiencia curiosa.

Herencia Holandesa

Todos y todas hemos pasado alguna vez en nuestra vida frente a un Sex-Shop (no digan que no). Y no es de extrañar que en una de tantas hayamos tenido la oportunidad de ver una muñeca inflable. Esos viles globos con silueta curvilínea y aspecto risible, que en la mayoría de los casos lucen la cara de un celebridad ó de una modelo.

La perversión del ser humano (así como el universo) no tiene límites. Y para los más puros de pensamiento, les resulta difícil imaginar que una persona pueda satisfacer sus necesidades con un infame pedazo de plástico.

Sin embargo, la historia nos a enseñado que desde la antiguedad el ser humano ha usado juguetes sexuales (lo cual no tiene nada de malo, todo lo contrario); así que en ese sentido, no es raro imaginar que entre dichos juguetes, haya elegido hacerlo con una muñeca.

En países de mayor capital, el negocio de las juguetes sexuales va más allá de lo anecdótico. Pues si se dispone del capital se pueden adquirir artículos realmente interesantes.

En el caso de las muñecas sexuales, existen verdaderos modelos "de lujo". Las llamadas Real Dolls, que imitan hasta el asombro la figura femenina.

Sí tuvieramos que mencionar un país que destaque notablemente dentro de ese negocio, ese país es sin duda Japón. Donde las muñecas sexuales son todo un fenómeno de escandalo. En dicho país las muñecas sexuales se llaman "Datch Waifu" (traducido como "Esposas Holandesas").

Entre los años 1641 y 1853 (durante el periodo Tokugawa) los japoneses, estaban aferrados a no querer abrir sus puertas a los occidentales, por lo que el comercio era practicamente nulo, con algunas excepciones. Entre esas excepciones estaba Holanda. Los holandeses comerciaban solo a través de la isla de Deijima, ya que pisar otra zona del territorio japones estaba prohibido. Los hombres tenían que pasar meses o años alejados de cualquier figura femenina, por lo cual no les quedaba de otra mas que masturbarse ó utilizar almohadas de piel para estimularse. Posteriormente los holandeses hicieron de sus almohadas algo más complejo. Estaban construidas en su interior a base de bambú y cañas de mimbre, con una serie de agujeros que permitían que circulase el aire por sus conductos internos, proporcionando una sensación más placentera y de descanso. De ahí que los japoneses bautizarán estas muñecas de esa forma.

Luego las almohadas pasaron a ser muñecas. Esta polémica innovación fue realizada en Japón, después de la Segunda Guerra Mundial, donde las tripulaciones niponas que se destacaron en los submarinos, usaron las primeras muñecas inflables; y con el tiempo se expandieron por los sex shops del mundo entero.


Amantes de Látex

Entrando de lleno en lo que son las Datch Waifu modernas; estas se destacan por tener un acabo destacable. Están elaboradas con látex, vinilo y silicona. Poseen un esqueleto metálico , articulaciones y hasta cabello natural. No hay dos Datch Waifu iguales; pues el cliente es quien la personaliza (altura, medida de la cintura, senos, color de piel, trasero y expresión del rostro). Dependiendo del modelo que se busque, las muñecas pueden tener voz y hasta sensores de movimiento; con respuestas preestablecidas para todo tipo de situaciones.

Además sí el cliente lo desea, puede comprar ropa a sus muñecas. Así como pelucas, maquillaje y toda clase de accesorios.



Los precios pueden variar entre los $4000 y $6000. Hay varias marcas que comercializan estos juguetes sexuales, en primer lugar se encuentran Orient Industry y Doll No Mori. Estas compañías aseguran que tanto el tacto como los rasgos son casi humanos. Hasta su esqueleto de metal, es similar al de una mujer. Existen otro modelos que sobrepasan los $10.000. Esto debido a que son hechas a imagen y semejanza de personas reales. Como actrices, modelos, cantantes y Idols. Incluso personajes de Anime y Videojuegos...

¿Cómo se la consigue? A través de Internet, se hace el encargo y la muñeca llega a casa del consumidor en una caja con forma de ataúd (perturbador).

Los vendedores de muñecas aseguran que sus clientes tienen toda clase de motivaciones para comprar estas muñecas.

Por ejemplo en Orient Industry aseguran: “Muchos de nuestros clientes las prefieren de silicona porque no hablan. Otros porque les permiten satisfacer todo tipo de fantasías. Otros las usan porque temen contraer enfermedades de transmisión sexual”.



Otra variante de de las muñecas sexuales, son las almohadas Dakimakura (抱き枕) es un tipo de almohada larga japonesa. La palabra se traduce a menudo como "almohada para abrazar". Desde el punto de vista semántico, los dakimakura no son diferentes a las almohadas ortopédicas occidentales, y son comúnmente utilizados por la juventud japonesa como "objetos de seguridad".

Sin embargo, desde una perspectiva occidental, la palabra "dakimakura" se utiliza principalmente para indicar las almohadas con ilustraciones gráficas de personajes femeninos de anime y videojuegos.

Estas almohadas son muy populares entre los otakus japoneses. Y en la mayoría de los casos los dueños se involucran a tal punto con las almohadas que las llegan a considerar como sus parejas.


Solo con poner Dakimaru en Google pueden descubrir por ustedes mismos, las cosas tan desagradables que ocurren entre los las almohadas y sus dueños


Desde hace diez años Japón es el principal productor de muñecas sexuales. Y aunque su precio sea alto, en este país s,u venta se ha duplicado aún más durante los últimos años.


A estas alturas imagino que ustedes se estarán preguntando:


¿Por qué un hombre prefiere muñecas para tener relaciones sexuales, sí es mil veces mejor, hacerlo con una mujer real?

Bueno lo crean ó no en Japón existe una enorme cantidad de hombres que prefieren usar juguetes sexuales, antes que recurrir a una mujer. De ahí que estas muñecas sean tan populares.


Recordemos que un gran porcentaje de los japoneses llevan un estilo de vida subyugado al ámbito laboral. Un ritmo de vida bastante estresante donde el contacto humanos es muy difícil para algunas personas. Muchos hombres no tienen tiempo de convivir con sus familias y a menudo pierden la capacidad de interactuar con sus esposas. En Japón la prostitución; es muy liberal. Pero no todos los hombres tienen el dinero para pagarla. Además el problema de los hikikomori crece cada día más. Por lo tener relaciones sexuales con una muñeca son sus unicas oportunidades de tener sexo.Suena irrisorio, pero es un problema grave para la sociedad japonesa.


Según los especialistas “el fenómeno tiene que ver con cuestiones básicamente narcisistas. Hacer el amor con una muñeca es una especie de masturbación de lujo o algo similar a hacerlo con un espejo”.

Además, es probable que este tipo de personas tenga fobia a las relaciones interpersonales. Como por ejemplo, verse intimidados por la mujer real y todo lo que ella le pueda ofrecer, desde la convivencia, paternidad, etc. Por lo general, se trata de personas que viven en soledad.



Comentario


Bueno creo que después de haber escrito este articulo, no hago más que reafirmar lo que dije al inicio de la entrada.


Japón es un país realmente admirable en lo que respecta a su cultura. Y en este sentido me refiero a su historia, arte, lenguaje, filosofía y herencia. Admito que me gusta el anime y los videojuegos. Soy un apasionado de su lenguaje y admiro las rasgos de su crecimiento tecnológico. Pero como todo en la vida hay cosas que encuentro bastante perturbadoras. Y estas muñecas en particular me resultan bastante desagradables.


Todos en este mundo tenemos nuestros deseos, fantasías y fetiches sexuales. Sería estúpido creer que una persona carece de apetitos carnales. Y soy de la idea de que TODOS en este mundo tienen algo de pervertidos (algunos en mayor ó menor medida).


El uso de juguetes ó accesorios; ayudan a expandir la vivencia del sexo. Todo con medida siempre es bueno. Cada persona es libre de vivir su sexualidad como mejor le parezca. Sea en pareja ó en solitario. Con el uso de juguetes, recursos, etc. Sin embargo no deja de resultarme curioso el ver como las personas afectadas por la soledad y desesperación son capaces de hacer cualquier cosa. Y hasta cierto punto uno siente pena por ellos.


Yo la verdad preferiría mil veces la compañía de una mujer antes de llegar hasta este punto. Incluso pagar por sexo me resulta mucho más aceptable. Aún cuando las mujeres sean seres incomprensibles, hay cosas que rayan en los limites.


No obstante como occidental, no soy quién para juzgar esta clase de aficiones, pues al ser Japón una sociedad tan diferente a la mía, siento que no soy el indicado para condenarla. Más que para ver esto como una anecdota curiosa.


Bueno gente eso es todo por ahora. Espero ver que opinan ustedes sobre este tema.





¡Saludos!

Sendoshi "Los japoneses a veces me asustan" Kurumada

9 comentarios:

JAY dijo...

Que interesante, en Nat Geo en el espacio tabu hablaron de las muñecas y me parecio interesante. Hasta cierto punto me parece un sintoma logico de la sociedad donde vivimos.

Conseguir pareja y mas aun mantener una relacion de pareja demanda tiempo, energia y dinero. Sencillamente muchos hombres no pueden entablar una, y por muchos hablo de millones de hombres.

El apetito masculino por sexo es insaciable, y siempre lo ha sido. En el pasado podia ser controlado mediante los matrimonios arreglados y en tiempo de guerra mediante la violacion de las mujeres de los pueblos bajo ataque.

Ahora hablar de matrimonios arreglados y violaciones es hablar de delitos contra la dignidad de la mujer y por supuesto son completamente inaceptables.

Ante esto si uno no tiene el capital, el tiempo o las habilidades sociales para conseguir una pareja estable para tener relaciones sexuales, surgen alternativas para vivir la sexualidad. Las mas comunes son la masturbacion y la pornografia, por ser simples y baratas. Un paso mas alla esta pagar por servicios sexuales y en casos mas extremos, fetiches como este de las muñecas.

Creo que no se puede juzgar a estos hombres, tratarlos de enfermos o pervertidos. La sexualidad humana es compleja y depende de multiples factores. Mientras que no se dañe la dignidad de nadie, yo creo que todo se vale y si alguien quiere hacerlo a una almohada o una muñeca y lo pasa bien... que le aproveche.

Anónimo dijo...

q muñecas tan bellas!! yo no soy un degenerado pero esas muñequitas anime son de lo mas hot!!! y si las puede uno traer a la vida....pues bienvenida sea, no le veo nada de raro!!!

Anónimo dijo...

yo creo que culaquiera que este con una de estas se siente igual de bien que con una mujer real, ademas, con lo dificil que es entablar conversacion, amistad, oalgo mas con una mujer, creo que todos prefieren estas muñecas de amor, incluyendome, si tan solo supiera donde conseguirlas no lo pensaria 2 veces, se que muchos piensan igual que yo.

Bok3Ron dijo...

me encanta el manga hentay y estas muñecas manga son bontas y bien hechas .... ojala tuviera lo que vale una para comprarmela ....

Ricardo velez dijo...

Vi el reportarje, muy bueno y sinceramente que sexy estas muñecas comparadas con las de estados unidos estas son mejores, se ven mas reales y hasta ropa se les puede comprar, lo bueno de esta relación es que no te pediría mucho y siempre estará para ti.
Las mujeres japonesas tienen un rostro muy angelical y se dice que son muy frias pero la verdad es que no dependen de con quién estén, lo que si son es desconfiado y hasta miedosas para aprender asuntos con el sexo.este es un informe de un articulo acerca de ellas

http://perutops.com/b/porno-vintage-de-la-yakuza-japonesa_1001135.html

Anónimo dijo...

“el fenómeno tiene que ver con cuestiones básicamente narcisistas. Hacer el amor con una muñeca es una especie de masturbación de lujo o algo similar a hacerlo con un espejo”. Realmente no creo que sea así!!! Yo no lo veo tan enfermo como lo describen... cada cual es libre de sentirse cómodo a su manera...tal vez sientan que la satisfacción que les otorga la otra persona o sus parejas no es la deseada, por eso recurren a la masturbación, en fin... como si nadie se masturbara...

Anónimo dijo...

pues yo las amo a todas de animes y shojo stan bellisimas y si pudiera tendria mi propia laboratorio de muñecas para d al guna manera darles personificacion a todas ellas las amo en vidio akellos k almenos pueden tenes a lo menos muñekitas d collecion yo no tengo nada tragico y tanto k las deseo

Anónimo dijo...

sabrosas niñas y muy buenas perrros n m las kiten d pravense con su hermana o tia y dejadmelas

Héctor Guerrero Espinoza dijo...

Es paradójico que las más sofisticadas muñecas sexuales sean tan caras, pues los ricos no necesitan de ellas, ya que pueden tener como amantes a todas las chicas interesadas de carne y hueso que quieran; en cambio a los hombres de los sectores sociales de clase media y baja, por el contrario, sí que les hace falta esas carísimas muñecas. Por otra parte, las muñecas sexuales deberían ser distribuidas en los centros penitenciarios para que los presos puedan desaguantarse; así no se volverían maricones por vivir entre hombres ni violarían a los presos más débiles, hecho execrable y monstruoso que hace de las prisiones un verdadero infierno. ¡Sí a la democratización de las muñecas sexuales!