sábado, 30 de junio de 2007

No nescesitamos luz para percibir el mundo...

Ayer por la tarde, tuve una de mis mejores experiencias desde que trabajo en el museo. Como todos los viernes, en el museo del niño se realizan recorridos Guiados (los cuales consisten en tomar un grupo de visitantes, y llevarlos por todas y cada una de las salas) .

En la mayoría de los casos, los recorridos suelen ser para grupos de Niños ó Turistas, algo con lo que casí todos los guías estamos familiarizados. Pero ayer fue una ocación especial.

Anteriormente ya había tenido la expericiencia de realizar recorridos para personas discapacitadas, pero ayer viernes me toco realizar un recorrido para personas no videntes.

De todos los tipos de grupos que uno puede llegar a atender en el museo, este tipo de grupos suelen ser los más dificiles de todos. Pero yo decidí asumir el reto.

En un principio no fue facíl, pues estaba muy nervioso y no sabía como atenderlos. Incluso estuve a punto de llamar a mis superiores y decirles que no era apto para la labor, y que lo mejor sería que un guía mucho más experimentado los atendiera. Pero no lo hice.

Haciendo uso de todos mis mejores habilidades, llevé a cabo el recorrido. Fue una experiencia sumamente gratificante. Logré explicar con lujo de detalles, todas y cada uno de las salas, a tal punto que mis encomendados, se sentían emocionados y felices, pues podían ver todo a su alrededor. El olfato, el oído y sobretodo el tacto, fuerón los mayores recursos para mi recorrido. No se como fui capaz de lograrlo... pero ellos lo disfrutarón...

No pude ocultar mi emoción... Estaba conmovido de verlos tan felices, y estuve a punto de ponerme a llorar. Al final del día, Don Miguel, Doña Olga, Esteven, Carlitos y Kisha me agradecierón enormemente por la forma en como los atendí, y esbozando una cálida sonrisa, se despidierón.

Termine mental y físicamente agotado, pero orgulloso de mi labor. Llegando el final de la jornada, los 3 operadores (mis superiores) se acercarón a mí y me felicitarón por mi trabajo, pues son realmente pocos los guías que pueden hacer lo que yo hice. Nuevamente me sentí conmovido.

Sin lugar a dudas ayer fue uno de esos días en que te sientes a gusto con tú trabajo, y no puedes pasar por alto una experencia tan gratificante.

Aún en la falta de brillos externos, es posible discernir el mundo... la oscuridad no es un velo de lo oculto... si no una ventana a lo inextinguible.

Sendoshi Kurumada

1 comentario:

Anónimo dijo...

^^ me alegra que hayas tenido dicha experiencia, pues te deja mucho de enseñanza, ya te lo dije una vez y otra y te lo repito nuevamente... puedes lograr todo aquello que te propongas... ^^ me alegra saber que estar feliz.. besos.