martes, 25 de septiembre de 2007

Fin de semana lluvioso.... muy muy lluvioso...

Tras 2 semanas de notable ausencia, nuevamente volvemos con las acostumbradas reseñas dedicadas a la Alianza Francesa; así que de una vez "a lo que vinimos":


Consideraba por muchos como la película más premiada de la cinematografía Francesa, la obra que nos ocupa en esta ocasión lleva por nombre “Le dernier Metro" (El último metro) una interesante propuesta, del legendario realizador François Truffaut.

Para aquellos que ya llevan tiempo de conocerlo (no me cuento entre ellos) , la filmografía de Truffaut es para muchos, una sucesión de obras maestras, cargadas de descubrimientos y estimulantes hallazgos. De personajes que dejan huella y marcado sentido humanista, temas cumbres para el cine y las artes.

En “El último metro”, Truffaut nos cuenta la historia de Bernard Granger (interpretado por el siempre genial Gérard Depardieu), un excentrico, pero singular actor de teatro, que un día se topa que una hermosa dama llamada Marion (Catherine Deneuve) , a la que en insistente plan de de conquista, intenta seducir con sus poco agraciados dotes para el amor(empresa en la que fracasa rotundamente, al primer intento).

Por peripecias del destino, Bernard termina trabajando en el teatro de Lucas Steiner (Heinz Bennent), un adinerado realizador judío, que dado a la presencia de los soldados Nazis en la Francia ocupada, se ve forzado a vivir refugiado en el sótano de su teatro, que en su ausencia es dirigido por su mujer, ni más ni menos que Marion (las coincidencias no podían quedar de lado).

Marion decide montar una nueva obra, la cual ella misma protagonizará junto a Bernard; aún cuando su primer encuentro no fue del todo grato. Conforme avanza la acción, Marion comenzará a despertar sus verdaderos sentimientos hacia Granger, y de ahí en adelante, el filme nos dará a relucir otros temas por mucho valiosos, como es el caso de la resistencia, la ocultación y la mentira, presentes en un contexto en donde la vida y la escena se entrelazan.

“El último metro” es una película de susurros, tristeza contenida y sentimientos siniestros. Los personajes de la película se movilizan contra el fascismo que ha tomado el Poder y se rebelan contra sí mismos, expresando sin temor la necesidad de producir grandeza hasta en los más mínimos detalles.

Ahora bien, yo reconozco que no soy muy conocedor del cine francés; y tampoco pretendo dármelas de critico profesional. No obstante si debo decir que hay una cosa que no entiendo, y es lo siguiente:

Para la mayoría de aficionados, esta película es considerada como la más premiada del cine francés, y muchos dicen que es la mejor obra del señor Truffaut. Y es ahí donde me pregunto: ¿POR QUE DICEN ESO?.

Es cierto que la película es muy buena y todo, pero en mi opinión personal, creo que tal afirmación es bastante exagerada. La película tiene momentos únicos cierto, no obstante también hay lapsos en donde se torna bastante cansada, y en el caso de los personajes secundarios, estos son tomados de forma muy superficial. El romance de la pareja protagonista, peca de frívolo y poco creíble, y son pocas las escenas donde se muestra verdadera pasión.

Pero bueno, ya dije que yo no soy crítico profesional, así que allá los franceses y sus líos.

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Una vez finalizada la cinta, su servidor se disponía a retornar a su hogar, no obstante dado a que Ramírez se había encontrado con unas amigas, y la inesperada aparición de Pablito, nuestro grupo opto por cambiar el rumbo.

Bajo un diluvio casi Universal, y haciendo lo posible por que el agua no nos arrastrará hasta quién sabe donde, fuimos a darnos una vuelta por el CENAC, para echarle un ojillo a la exposición de arte de Fundacova.

No obstante los ánimos se mermaron, con la lluvia. Al final terminamos liándonos en el "ACAPULCO", donde por suerte la noche mejoro.

Para el Sábado, decidimos organizar una pequeña reunión en mi casa; y de paso matar un poco de fiebre con el Wii de Kiba. Además, y gracias al amigo DASH, también tuvimos una muy reñida partida de RISK, en donde la noche hubiera sido magnifica de no haber sido porque el muy baboso de Marco, se puso a jugar tanto con el Wii, que termino con un Ataque de Asma y tuvo que irse de emergencia al hospital más cercano.

Además, y por culpa de la bulla, mi hermana se despertó bastante molesta, y no nos quedo más remedio que exiliarnos a la Kiba-cueva (mae Kiba nuevamente me disculpo por esu u_u). El Domingo por la mañana Diana y yo nos encargamos de limpiar el cuarto, y de esa forma librarnos de varios "cachibaches" que estaban quitando campo aquí en la casa.

Ya en la noche, salí a darme una vuelta con Jennifer (una ex-compañera de la U) a la cual le debía una salida hace tiempo. Fue una noche tranquila y amena, lástima que en estos días la lluvia no da tregua. Bueno eso es todo lo sucedido por el fin de semana.

¡Saludos lunares para todos! XD jajajaja.
Sendoshi Kurumada.

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