jueves, 1 de noviembre de 2007

¡Girl Power!

Bueno bueno, revisando el blog de mi querido amigo cuasi hermano Sendoshi, acepto su invitación y aprovecho para hacer mi primera entrada aquí. Como única mujer contribuidora (generalmente también soy la única mujer cuando salimos juntos ¬¬ pero esa es otra historia) me voy a tomar la libertad de poner la reseña de una mujer, en mi opinión la asesina en serie más grande del siglo XVI:

Elizabeth Bathory

Mucho se ha especulado sobre esta mujer. Algunos la llamaron "La Condesa Sangrienta" por su supuesta obsesión con la belleza, la cual la llevó a cometer numerosos asesinatos. Se crió en Transilvania y, comprometida a los 11 años con un hombre de 22 (por las costumbres de esa época) se fue a vivir con la familia de este, con la cual tuvo problemas por su apellido de renombre y su actitud un poco altanera.

A la corta edad de 13 años se enredó con uno de los sirvientes de la mansión de su prometido y quedó embarazada. El joven fue castrado y arrojado a los perros y del bebé nunca se supo su paradero. Elizabeth fue enviada a un remoto lugar a parir. A pesar de su situación (el ser mujer en esa época) Elizabeth era increíblemente culta:

"Hablaba perfectamente el húngaro, latín y el alemán, mientras que la mayoría de los nobles húngaros no sabían ni deletrear ni escribir [...] hasta el príncipe de Transilvania era prácticamente analfabeto".

Siempre se mostró como una persona perfectamente consciente de sus facultades mentales.

Se casó a los 15 años y su vida transcurrió tranquilamente hasta que su esposo murió cuando ella tenía 44 años dejándola con 4 hijos y la herencia de su familia. Lo primero que hizo Eliza fue despedir a su odiada suegra del castillo y castigar a sus protegidas encerrándolas en las mazmorras del castillo.

Luego de verse entre una encrucijada al ser viuda y tener complicaciones para conducir el ejército de su difunto esposo, en el pueblo empiezan a escucharse rumores acerca de la supuesta brujería cometida por la condesa (ya que esta mujer tenía una fuerte influencia en la política, su apellido era de mucho peso y no tenía ni un pelo de ignorante). Es en este momento en el cual un primo enemigo empieza a investigarla y toma lugar con sus soldados, atacándo a la prácticamente "indefensa" señora de Bathory.

Acusada de practicar magia roja (la cual realizaba con la sangre de jóvenes doncellas), tuvo que comparecer ante la corte en un juicio en el que se negó a declarar su culpabilidad o inocencia. Después de saquear su casa sólo para encontrar gran cantidad de cuerpos de muchachas entre 11 y 26 años mutilados y en diferentes estados de desargrado, y otro tanto de cadáveres, se declararon culpables a sus seguidores (mayordomos y demás) y fueron decapitados exceptuando a las brujas, a las cuales les arrancaron los dedos con tenazas al rojo vivo por "haberlos manchado con sangre cristiana". Todos fueron quemados, (las brujas fueron incineradas vivas).

A la condesa no la asesinaron ya que su estado de noble no lo permitía, lo que sí lograron hacer fue encerrarla de por vida en una mazmorra gracias a su primo, el cual ambicionaba toda su fortuna.
La Leyenda


Se dice que Elizabeth Bathory fue una despiadada asesina obsesionada con la belleza. Utilizaba la sangre de sus sirvientas para mantener su eterna juventud.

Cuando se saqueó su castillo se contaron más de 612 asesinatos, entre muchachas semi-vivas, cadáveres en descomposición, esqueletos y el diario de la dama en el cual detallaba cada una de sus "aventuras", incluyendo las orgías practicadas en la ausencia de su marido.

La historia empezó cuando, un día, una de sus sirvientas le jaló en cabello accidentalmente mientras se lo cepillaba. Elizabeth, furiosa le rompió la nariz. Cuando la sangre de la joven salpicó su cuerpo, le pareció que las arrugas se desvanecían, así que le abrió el cuello con un cuchillo y se bañó con la sangre de la muchacha.

Desde ese momento la condesa se dedicó a torturar a chicas entre los 9 y 26 años, dedicándose a quemar sus genitales con velas o hierros calientes por puro placer, o beber directamente de sus víctimas de su cuello o sus pezones. (Para esto se ayudaba de una mujer corpulenta, aliada suya).

Su pique inició cuando, al verse sin plebeyas jóvenes, empezó a cazar niñas y jóvenes de la nobleza con la excusa de educarlas. Las muertes se hacían cada vez más preocupantes porque no eran simples campesinas y la condesa emezó a esconder los cuerpos en los lugares más ridículos: los silos de los graneros, las bodegas de verduras y demás.


"...una joven de doce años llamada Pola logró escapar del castillo de algún modo y buscó ayuda en una villa cercana. Pero Dorka y Helena Jo se enteraron de dónde estaba por los alguaciles, y tomándola por sorpresa en el ayuntamiento, se la llevaron de vuelta al Castillo de Cachtice por la fuerza, escondida en un carro de harina. Vestida sólo con una larga túnica blanca, la condesa Isabel le dio la bienvenida de vuelta al hogar con amabilidad, pero llamaradas de furia salían de sus ojos la pobre ni se imaginaba lo que le esperaba. Con la ayuda de Piroska, Ficzko y Helena Jo, arrancó las ropas de la doceañera y la metieron en una especie de jaula. Esta particular jaula estaba construida como una esfera, demasiado estrecha para sentarse y demasiado baja para estar de pie. Por su [cara] interior, estaba forrada de cuchillas del tamaño de un dedo pulgar. Una vez la muchacha estuvo en el interior, levantaron bruscamente la jaula con la ayuda de una polea. Pola intentó evitar cortarse con las cuchillas, pero Ficzko manipulaba las cuerdas de tal modo que la jaula se balancease de lado a lado, mientras que desde abajo Piroska la punzaba con un largo pincho para que se retorciera de dolor. Un testigo afirmó que Piroska y Ficzko se dieron al trato carnal durante la noche acostados sobre las cuerdas, para obtener un malsano placer del tormento que con cada movimiento padecía la desdichada. El tormento terminó al día siguiente, cuando las carnes de Pola estuvieron despedazadas por el suelo".

Hoy no podemos saber con exactitud qué llevó a esta mujer a actuar de esta manera, lo que sí podemos saber es que fue una asesina en serie descomunal. Tal vez fuera por su cargo de nobleza que la condesa se esmeraba en sobremanera al castigar a sus sirvientes (lo que era común en esa época). Alguna opinión al respecto?

Sirenne (HarleyQ)

1 comentario:

Anónimo dijo...

ESTA SEÑORA ERA UNA SATIRA DESPIADADA, ENFERMA MENTAL, PSICOPATA. ESPERO QUE ESTE RECIBIENDO EL CASTIGO QUE SE MERECE.
PTA. VIEJA LOCA