jueves, 13 de diciembre de 2007

He vuelto...La semana del café

La semana del café

Bueno regreso a comentarles un poco de lo que me ha acontecido durante el tiempo que he estado ausente así como una serie de cosas que aprendí durante el mismo periodo.

La semana pasada estuve trabajando en una especie de cafetería colocada en el Parque de las Garantías sociales, el motivo fue la Feria Navideña del Libro organizada por la cámara del libro. El objetivo de dicha feria es ampliar la cultura de los costarricenses con respecto a la lectura así como crear un espacio accesible para las personas que deseen encontrar algún tipo de material, de tal modo que el evento se organizó en un lugar público por el cual circula una gran cantidad de personas diariamente. Cuando digo accesible me refiero a que no todas las personas se dan el lujo de pagar una entrada para ojear libros, por lo cual un espacio de este tipo me parece sumamente importante y se constituye en una iniciativa con mucho valor para la cultura (y nosotros los lectores).


Para serles sincero el negocio no estuvo tan bien como en ocasiones pasadas lo cual se debe a una serie de factores que tal vez a algunos les parezcan curiosos. Les comento que en ocasiones pasadas hemos estado en ferias de arte y la Feria Internacional del Libro.

Sin ánimo de ser clasista ni mucho menos, es necesario señalar que el tipo de mercado que se puede encontrar en una feria de arte es sumamente diferente al que se mueve a través de un parque , puesto que la posición económica es por lo general diferente (los pobres no podemos darnos el lujo de comprar obras de arte) incluso me atrevería a decir que a un mundo de distancia. Por otro lado el mundo del café al igual que el del arte requiere algunos conocimientos para apreciar su sabor y estar consiente del precio que dicha calidad conlleva, en otras palabras no es lo mismo un café chorreado o de monedita que uno preparado en una Astoria de dos grupos.

Ahora bien en el caso de una feria del libro cuya entrada es necesario pagar, podemos considerar que si alguien es capaz de pagar dicha entrada, ojear algunos libros y comprar otros no reclame por el precio del café(en ocasiones ni preguntan el precio).

Anécdotas curiosas:

Debo decir que durante el festival pasaron muchas cosas que son dignas de mencionarse. En primera instancia debo reprochar la ineptitud de la municipalidad de San José para poner una simple instalación eléctrica (maldita burocracia); el festival empezaba el martes y los stands se colocaban desde el lunes, sin embargo el técnico de la municipalidad no apareció hasta el miércoles día en que anunció que era incapaz de realizar la instalación por lo cual la Cámara del Libro debió contratar servicios externos, con su respectivo gasto monetario, y nuestro stand tuvo que ser trasladado(ni les digo cuanto pesan esas máquinas).

Gracias a todo ese problema fuimos incapaces de vender café durante dos dás(un duro golpe para el bolsillo) además de casi perder toda la repostería. De todos modos se agradece mucho el trabajo y el esfuerzo realizado por Alonso Morera y por Hazel, gracias a los cuales los problemas que se fueron presentando no cobraron dimensiones apocalípticas.

Ni voy a mencionar los demás inconvenientes que se presentaron, nada más señalaré que en su mayoría fueron gracias a la red burocrática que opera en nuestro país lo cual entorpece hasta el trámite más simple.

También es notable la ayuda prestada por los muchachos de Seguridad Alfil, quienes cuidaron el valioso equipo y se prestaron para charlar en algunos momentos de ocio, además de ayudarnos a trasladar el stand y cargar los muebles el último día.

De todos modos todo lo anterior lo tomo como una experiencia muy valiosa para futuras ocasiones y para saber que el estres nunca resuelve nada, ante los problemas es mejor tomar una actitud serena y plantear soluciones para despues actuar en consecuencia.

Cuando uno trabaja y entra en contacto con la gente del mundo real es capaz de sensibilizarse y poder pensar en un montón de cosas que normalmente no se piensan. Pensar que cada individuo que pasa frente a vos representa toda una historia, deseos, sueños... Es algo simplemente abrumador.

Menciono lo anterior porque la semana de trabajo me llevó a entrar en contacto con el factor humano de la ciudad, ya que fui testigo de varias situaciones. Por ejemplo fue curioso ver a un señor de aspecto humilde pedir una porción de reposteria sin preguntar si quiera el precio, pagar e irse con su alimento sin rechistar por el precio, mientras que otra cantidad de personas que parecían de una posición mas acomodada te tachan de estafador.

Considero que hay ocasiones donde se debe ayudar a las personas, si estas parecen merecerlo. Me parece inhumano cobrar completo a una anciana que busca entre sus bolsillos hasta el último centavo para poder pagarte. Por otro lado hay gente que se aprovecha, por ejemplo un señor de expresión desagradable y aspecto humilde solicita una bebida de mi parte y luego me tacha de estafador por el precio, yo viendo su condición decido cobrar únicamente el costo del producto sin embargo su mala actitud continua aunque no protesta al recibir lo solicitado, a continuación comienza a gritar improperios a las muchachas que caminaban cerca de él (obviamente yo deseaba que se fuera lo más rápido posible).

Cuando uno ayuda a otra persona no hay ni que esperar agradecimiento pero al menos un poquito de respeto.

Toda la semana anterior me permitió conocer y aprender una cantidad de cosas impresionantes. Pude convivir con mi hermano, más que cualquier otro momento en mi vida, lo cual me ha llevado a tener una perspectiva totalmente distinta de él así como mucho otros miembros de mi familia.

A ciertas personas les dije que pasaran a visitarme al stand, y aunque ya de antemano lo sabía solo pocas lo hicieron. Esto te hace valorar realmente a ciertas personas que se preocupan por vos y hacen una serie de pequeñas cosas que en realidad son las que cuentan en la vida, por lo mismo agradezco a los compañeros del Templo Kaori cuya compañía y amistad es verdaderamente invaluable y también a Sofi y Amy que se asomaron por allí a visitarme. Además agradezco a 3er elegido, Kratos, Ta-chan, Gaby chan, JJ y Ale por darse la vueltilla aunque no pudiera conversar tanto con ellos como quisiera y a quienes no veía hace bastante tiempo.

Debido a la misma situación me puse a pensar en lo mucho que he sobre valorado a ciertas personas. Considero que para que una relación de cualquier tipo funcione es necesario trabajo de ambas partes y me refiero a pequeños gestos que se hacen con gusto y no por obligación.

Por cierto les dejo el link de la noticia para quien lo quiera visita



Kiba, Una semana después de Trabajar...

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