viernes, 22 de febrero de 2008

¡¡¡Dios Dragon (Segunda Parte)!!!



Dragones Chinos

Lóng es una clase de dragón de singular importancia mitológica en China. Presenta forma alargada, similar a la de una serpiente, y cuenta con habilidades propias de otros animales, como las garras. La mayoría de las veces aparece representado sin alas.

Este dragón es quien ordena condiciones climáticas y cronológicas: domina el tiempo y el agua. Además, se concibe como un símbolo de energía y es parte del folclore y las artes populares chinas.

A veces se lo denomina “dragón oriental del oeste” y es considerado como la encarnación del concepto de yang, el amo de la lluvia y del agua en general. Los chinos a menudo se llaman “descendientes del dragón” como marca de identidad étnica. Además, el dragón se utiliza muchas veces como emblema nacional de China.

Este animal fabuloso fue, durante muchos años, emblema del emperador; apareció dibujado en la bandera nacional de la última dinastía de Qing. Estas connotaciones monárquicas son opuestas a ideologías chinas recientes, que ven al dragón como un símbolo de la autoridad imperial

Los descendientes del dragón:

Por otra parte, el dragón tiene una connotación cultural agresiva, guerrera. Actualmente es un perjurio desfigurar la pintura de un dragón. Como anécdota, cabe mencionar un anuncio publicitario de la empresa Nike, que mostraba a un jugador americano de baloncesto matando un dragón.

La campaña fue censurada inmediatamente por el gobierno chino después de una protesta pública reprochando la afrenta al dragón. Por otra parte, un sinnúmero de proverbios chinos hacen referencia a este animal venerado. Un ejemplo dice: “Espera a que el niño se convierta en dragón”.

Se cree que el origen de esta adoración se remonta a los tótem utilizados por diversas tribus de la antigua China, aunque algunos investigadores sugieren que apareció en pinturas rupestres que exhiben animales tales como serpientes, pescados o cocodrilos. Los arqueólogos creen que fue a partir de los “pescados largos” que se concibió el aspecto del típico dragón chino.

La asociación de los dragones con los pescados se remonta a una leyenda que cuenta que un pez-carpa saltó sobre la “puerta mítica del dragón” y se convirtió en este animal fantástico; de hecho, varias cascadas y cataratas de China son consideradas como lugares donde se localiza la Puerta del Dragón. La historia es empleada como alegoría del impulso y del esfuerzo necesarios para superar obstáculos y alcanzar el éxito. Esta misma alegoría fue aprovechada y utilizada recientemente por el animé japonés, cuando el dragón Shiryu –uno de los Caballeros del Zodíaco de bronce– se enfrenta al desafío de modificar el curso de la corriente de una catarata ubicada en la región de los Cinco Picos.

Una hipótesis alternativa sugiere que los primeros dragones chinos fueron especies de cocodrilo. Específicamente, del Crocodilus Porosis, un animal antiguo y gigante. Se sabe que los cocodrilos detectan cambios climáticos como la presión del aire y que pueden percibir cuándo sobrevendrán lluvias. Éste pudo haber sido el origen de las cualidades míticas atribuidas al dragón para controlar el tiempo, especialmente la lluvia. Además, existen evidencias de la veneración del cocodrilo en civilizaciones babilónicas, indias y mayas.


Durante la dinastía de Han, el aspecto del dragón fue caracterizado de la siguiente manera:

-Tiene cuerpo de serpiente
-Escamas y cola de pescado
-Cornamentas de un macho cabrío
-Cara de camello
-Dos pares de garras de águila
-Oídos de toro
-Pies de tigre
-Ojos de un demonio
-Una perla llameante debajo de su barbilla


También se le atribuyen poderes sobrenaturales tales como disfrazarse de gusano de seda, convertirse en un ser enorme capaz de cubrir el cielo, volar entre las nubes, ocultarse en el agua, rodar en el fuego, transformarse en invisible o convertirse en un resplandor que brilla en la oscuridad.


A veces, el dragón adquiere cualidades antropomórficas. Según diversas leyendas, puede convertirse en un ser humano vestido con el traje de un rey que conserva su cara de dragón pero usa corona.

Por último, existen nueve clases de dragones famosos representados en el arte chino y en la literatura oriental.

Ellos son:

-Tianlong: el dragón celestial
-Shenlong: el dragón espiritual
-Fucanglong: el dragón de los tesoros escondidos
-Dilong: el dragón subterráneo
-Yinglong: el dragón alado
-Jiaolong: el dragón de cuernos
-Panlong: el dragón con cola, habitante de las aguas
-Huanglong: el dragón amarillo, nacido del Río Luo

El Dragón Chino Celestial es una analogía de la historia de China. No es casual que los chinos se proclamen a sí mismos “descendientes del dragón” (Lung Tik Chuan Ren).

Son criaturas míticas divinas que representan la abundancia, la prosperidad y la buenaventura. Son también un emblema del emperador y de los caudillos imperiales porque significan grandeza y bondad.

El dragón chino, llamado Lung, simboliza poder y excelencia, valentía y atrevimiento, heroísmo y perseverancia, nobleza y divinidad. Un dragón derrota obstáculos hasta lograr el éxito. Es enérgico, decisivo, optimista, inteligente y ambicioso.

A diferencia de las contraproducentes energías asociadas a los dragones occidentales, la mayoría de los dragones orientales son bellos, amigables y sabios. Son como unos “ángeles del Oriente”.


TEMPLOS PARA ADORARLOS:

En el Oriente se han construido numerosos templos para rezar a los dragones, pues se los considera seres que controlan la lluvia, los ríos, los lagos y los mares del mundo.

Muchas ciudades chinas tienen pagodas dedicadas a quemar incienso y a rezar a los dragones con el objetivo de captar su benevolencia.Por ejemplo, la capilla “Black Dragon Pool Chapel”, cerca de Pekín, es una de las instituciones religiosas que adora a estos seres de luz. También la “Isla del Temple”, en Japón, se ha convertido en un sitio sagrado donde muchos peregrinos meditan y rezan a sus magníficos dragones.

Se cuenta que el emperador japonés Hirohito rastreó su abolengo y concluyó que uno de sus antepasados había sido una princesa hija del Dragón Rey del Mar... Desde entonces, muchos emperadores asiáticos manifestaron tener algún antepasado dragón.



EL AÑO DEL DRAGÓN

El Año del Dragón tiene lugar cada doce años. Los astrólogos orientales siguen sosteniendo que los niños nacidos ese año gozan de riqueza y salud durante mucho tiempo.


También se dice que los dragones son tan sabios que se desempeñan como asesores reales.

Es famosa la leyenda de un rey camboyano del siglo trece que gastó una gran fortuna encerrado en una torre durante una noche consultando a un dragón de nueve cabezas sobre los pasos a seguir para perfeccionar su reinado.

Pero los dragones orientales son sumamente orgullosos... Cuando no se escuchan sus consejos o no se lo adora lo suficiente, son capaces de detener la lluvia, invocar tormentas, acarrear inundaciones y causar escasez de alimentos.

En este sentido, se asemejan a los dioses griegos. Son famosas las ofrendas o “hecatombes” obsequiadas al dios Apolo, a Zeus o a Poseidón para aquietar sus ánimos, hacer peticiones o evitar tragedias.

El Dragón significa la esencia de vida, el aliento celestial conocido como “sheng chi”. Es generador de calor, fuente de luz, propulsor de agua, destructor de desgracias. Se trata de la personificación de las fuerzas de la Madre Naturaleza.

La protección y la vigilancia son sus máximas capacidades. Por tratarse de animales divinos, pueden conjurar espíritus malignos errantes y otorgar seguridad a quienes llevan sus emblemas.
En síntesis: el dragón chino es una analogía de la Buena Fortuna

El dragón coreano presenta características únicas que lo distinguen de los dragones en otras culturas. Mientras a la mayoría de los dragones de la mitología occidental se los relaciona generalmente con elementos como el fuego y la destrucción, los dragones de la mitología coreana (denominados yong) son seres benévolos. Se los vincula con el agua y la agricultura, amuletos para atraer lluvia y nubes. A esto se debe que muchas leyendas sostengan que la mayoría de estos seres fabulosos residen en ríos, lagos, océanos o incluso en charcos en el interior de las montañas.

El símbolo del dragón aparece en mitología y arte coreano antiguo con una clara connotación política: representa al emperador, también asociado a la lluvia y a la agricultura. Una antigua leyenda menciona al gran rey Munmu, quien en su lecho de muerte deseaba convertir al Mar del Este en un dragón para proteger Corea.

Dragones Coreanos: Dragones de Buena Suerte

El dragón coreano posee ciertos rasgos específicos: carece de alas y lleva barba larga. Algunos de ellos tienen garras, como el dragón Yeoiju.


Un animal emparentado con el dragón es la criatura mitológica conocida como Imugi. Circulan diversas historias acerca del Imugi: algunas, por ejemplo dicen que son criaturas sin cuernos que se asemejan a dragones pero que fueron maldecidos y no pudieron evolucionar hasta convertirse en dragones. Otras afirman que un Imugi es un proto-dragón que debe sobrevivir mil años para transformarse completamente en dragón. En todos los casos, se trata de bestias bondadosas y enorme, como serpientes pitones, que viven en aguas o cuevas. Habitualmente se los asocia con la buena suerte.

Otra especie famosa de dragón coreano es el Kye-ryong, que se trata de un animal compuesto: mezcla de “dragón” y “pollo”.

Los dragones japoneses

Son criaturas legendarias con cualidades físicas similares a las de los dragones chinos y coreanos.


Sin embargo, existen algunas diferencias: los dragones japoneses poseen tres garras en vez de cuatro y no siempre tienen alas. En general son benévolos –aunque existen algunas excepciones– y a muchos se los conoce por su capacidad para cumplir deseos.

Algunos afirman que los dragones descienden de peces enormes, aunque no se han encontrado evidencias fósiles ni restos arqueológicos que justifiquen dicha hipótesis. Sin embargo esta leyenda continúa viva en el folclore japonés.


Los dragones se mencionan escasamente en la mitología japonesa. Uno de los más famosos es Yamata no Orochi, un monstruo terrible de ocho cabezas y ocho colas que fueron cortadas por Susanoo, un héroe que halló la espada sagrada Kusanagi después de rebanar la cuarta cola de la bestia. Otro dragón importante es el dios emperador del mar, Ryujin

Criaturas del Japón

Sin embargo, la cultura popular moderna sí menciona con frecuencia los poderes de los dragones, atribuyéndoles energías mágicas sanadores, la capacidad de volar y el don del antropomorfismo.

En la actualidad, los japoneses aprovechan la popularidad que los dragones tienen en su universo cultural y los incorporaron a las series de animé, películas y juegos de roles, renovando algunos rasgos atribuidos históricamente a estos seres fantásticos.

Por ejemplo, en Dragon Ball Z se alude a las bolas mágicas capaces de conceder deseos a la Humanidad por obra del dragón Shenlong, mientras que en la serie Pokémon se exhiben dragones con diferentes habilidades tales como Dragonair, Rayquaza y Salamence, sin contar las apariciones simbólicas en Los caballeros del Zodíaco.

En la película ganadora del Oscar, El viaje de Chihiro, también aparece un dragón blanco, habitante del río. Por último, el juego Dragon Quest no se queda atrás: en él desfila una diversidad de dragones con rasgos orientales, europeos y asiáticos.

El dragón vietnamita

En Vietnam, el dragón es considerado el símbolo más importante y sagrado de esta etnia oriental, desde tiempos remotos hasta la actualidad.


Según el mito antiguo de la creación de la gente de Kinh, todos los ciudadanos vietnamitas descienden de un dragón. Para ellos es este animal fantástico quien gobierna las lluvias. Por eso, captar su benevolencia es esencial para el éxito de la agricultura.

El fabuloso dragón es un símbolo que representa al rey, la prosperidad y la energía de la nación vietnamita. Tal como el dragón chino, el vietnamita es el símbolo del yang. Representa el universo, la vida, la existencia y el crecimiento.

DRAGONES Y DINASTÍAS

Durante la dinastía de Tran (1225-1400), los dragones tuvieron un aspecto semejante a los de la anterior dinastía de Ly.

Sin embargo, cabe destacar algunos detalles diferentes: su cola es más corta, su cuerpo es levemente más gordo y existen diferentes clases de cola (cola recta, cola en espiral, entre otras). El dragón de Tran simbolizó las artes marciales, porque los reyes de Tran eran descendientes de un comandante mandarín.

Como los vietnamitas debieron luchar contra las invasiones de los mongoles, la imagen del dragón fue influenciado por el dragón chino, gracias a la política de la extensión del confucianismo.

Posteriormente son representados en postura curva, son majestuosos, poseen cabeza de león y una gran nariz.

LA DECADENCIA DEL ARTE

Luego, durante la dinastía de Nguyen (1802-1883), el dragón comenzó a representarse con una cola espiral, una larga aleta ardiente y grandes garras.

Pero con el tiempo la imagen de este animal se fue degenerando hasta perder su forma natural y majestuosa.

Para muchos, tal cambio debe ser considerado como una señal de la declinación artística de la dinastía vietnamita pasada.

La leyenda del nieto del dragón Shennong, rey del mar, afirma que éste se había casado con un hada con quien tuvo cien hijos.

El primogénito del matrimonio fue rey de la primera dinastía de Vietnam, posteriormente proclamado emperador. Luego lo sucedieron sus otros hermanos. Éste es el origen del proverbio vietnamita “niños del dragón, nietos del hada”. Ellos mismos se consideran una raza descendiente de valerosos dragones.

El emperador Hùng fue quien enseñó a los ciudadanos a tatuar imágenes de dragones en su pecho, abdomen y muslos. Era visto como un amuleto de protección y de aguerrida fortaleza espiritual.

Con respecto a su apariencia física, el dragón vietnamita es una imagen combinada del cocodrilo, la serpiente, el lagarto y el pájaro.


La adoración del cocodrilo se explica porque, históricamente, los habitantes vietnamitas siempre vivieron cerca de los ríos. Allí aprendieron a venerar a su animal sagrado.

También se han encontrado restos arqueológicos de objetos con imágenes combinadas de diferentes seres reales o imaginarios: vasijas con cocodrilo-dragones, cocodrilos-serpientes y dragones-gatos de terracota esmaltada.

Los dragones delgados representaban al rey y pasaron a formar parte rápidamente de la literatura vietnamita. Poseían cuerpos ligeramente sinuosos que se afilaban de manera gradual hasta concluir en una cola pequeña.

Su cuerpo estaba segmentado en doce secciones que representaban los doce meses del año.
Además, los dragones vietnamitas poseen aletas, larga melena, barba, ojos prominentes y algunos de ellos presentan largos cuernos. Las piernas son pequeñas y finas.

Por último, estos animales fabulosos tienen la capacidad de cambiar el tiempo y son los responsables de cosechas.

El dragón asturiano

De acuerdo con la mitología asturiana, el “cuélebre” es un dragón o serpiente alada que vigila celosamente fantásticos tesoros. De aliento espantoso que supura veneno, silba fuertemente y vive en cuevas subterráneas.

Es un dragón peligroso: se alimenta de personas y animales, tiene duras escamas y crece de manera permanente. Cuando envejece, sus inflexibles escamas aumentan de tamaño y exceden la capacidad de la tierra para contenerlo. Por este motivo, debe partir hacia la Mar Cuajada, lugar repleto de tesoros y de cuélebres que los cuidan.

SIMILITUDES CON LA MITOLOGÍA GRIEGA

La leyenda de los cuélebres se asemeja al mito helénico del dragón que vigilaba las áureas manzanas del jardín de las Hespérides.

También presenta parentescos con la historia de Jasón, los argonautas y el vellocino de oro: éste estaba protegido por un temible dragón que jamás dormía.

GEOGRAFÍA CON HUELLAS DEL DRAGÓN

Los cuélebres dejaron sus “rastros” en la toponimia asturiana. Su folclore sirvió para bautizar distintos accidentes geográficos de esta comunidad española: existen la Cueva del Cuélebre, el Pozo del Cuélebre, la Ramada del Cuélebre o incluso la Braña de Valdecuélebre.

Una de las populares leyendas protagonizadas por cuélebres es la del “culebrón del monasterio de Santo Domingo”. En ella nos enteramos que este convento, situado en Oviedo, era asolado por una serpiente-dragón que se alimentaba de monjes…

Pero uno de los frailes ideó una estratagema eficaz: dejó un pan relleno de alfileres cerca de su guarida y el cuélebre murió inmediatamente después de su ingesta.

Otros mitos sobre cuélebres hablan de dragones voladores que, mientras migraban hacia el mar, se engancharon las alas en el follaje de los árboles y murieron de hambre lanzando horribles graznidos.

El arte asturiano ha representado este animal mitológico, por ejemplo, en la Catedral de Oviedo, la iglesia de Santa María de Celón, San Emeterio de Sietes y otras manifestaciones edilicias del siglo XVI.

Dragones Escandinavos y Germanos

Lindworm es una gran serpiente alada, sin cola, que posee dos patas o ninguna. El folclore europeo la califica de maneras opuestas: algunas leyendas la consideran un animal pestilente, al que se acusa de robar y alimentarse del ganado, pero otras historias la veneran como amuleto para la buena suerte. Lo cierto es que éste es un animal fabuloso comúnmente representado en la heráldica nórdica y germánica. Se parece a los wyvern, legendarios reptiles con alas, piel escamada y respiración ardiente.


El lindworm –llamado lindorm en Escandinavia y Lindwurm en Alemania, a partir de la unión de palabras germánicas que significan “la serpiente que entrampa”– es una víbora enorme con aspecto semejante al de un dragón, muy citada en la mitología y el folklore europeos.

Marco Polo expresa en su Diario que en la provincia de Carajan –situada en el sureste asiático– pudo conocer esta clase de serpientes-dragones inmensas y espantosas.


El mencionaba que poseían dos patas delanteras próximas a la cabeza y pies con garras de halcón o de león, además de una boca lo suficientemente grande como para tragar a un hombre entero de un solo bocado.


Durante el siglo XIX, el folclorista sueco Gunnar Olof Hyltén-Cavallius reunió en una antología gran cantidad de historias sobre estas criaturas legendarias de Suecia.

Los dragones eslavos y la disputa étnica

Zmey, zmiy o zmaj es el nombre de un dragón eslavo similar al europeo tradicional, pero dotado de múltiples cabezas. Mientras vuela, respira y exhala fuego.

En los Países Eslavos, los dragones simbolizan el mal. Uno de ellos es llamado Turkic (o Zilant) y fue utilizado para representar el conflicto político-racial que durante muchos años existió entre eslavos y turcos.

En la mitología de esta región, los dragones adquieren rasgos particulares. Estas criaturas fantásticas son llamadas zmey en Rusia y Bulgaria, zmiy en la Vieja Iglesia Eslava, zmaj en Serbia y żmij en Polonia. Todas estas palabras son variantes eslavas de la palabra inglesa snake, cuyo significado es “serpiente”.

En Rusia y Ucrania se creía en la existencia de un dragón llamado Zmey Gorynych, dotado de tres cabezas capaces de escupir fuego simultáneamente, con cuerpo de color verde, dos patas traseras que le permiten avanzar y un par de patas delanteras pequeñas.

Otros dragones rusos (como el llamado Tugarin Zmeevich) tienen nombres de origen turco, probablemente como forma de simbolizar a los mongoles y a otros habitantes de la estepa. Este es el motivo por el que se ilustra a San Jorge –representante del Cristianismo– matando al Dragón –símbolo de Satanás– en la bandera de la ciudad de Moscú.


En Eslovenia, los dragones suelen ser animales de naturaleza dañina, y aparecen habitualmente relacionados con San Jorge. Sin embargo, el dragón no siempre representa un peligro para el hombre. El mejor ejemplo de esta afirmación es el Dragón de Ljubljana, quien protege con auténtica benevolencia y gran celo a la ciudad homónima; por este motivo se lo representa en la bandera de la ciudad.

En Croacia, Bulgaria, Serbia y Montenegro el dragón zmaj, zmei o lamja es representado como un monstruo de 3, 7 ó 9 cabezas que escupen fuego.

Dragones Rumanos

Balaur es un dragón rumano similar al eslavo Zmey: de gran tamaño, con alas y numerosas cabezas (3, 7 ó 12, dependiendo de la leyenda). El balaur aparece en la mayoría de los cuentos de hadas rumanos, es un ser malvado –simboliza al Diablo– y debe ser vencido por el héroe Făt-Frumos para liberar a la princesa que tiene cautiva.


Zmeu es otro famoso dragón rumano, similar a las serpientes. También se asemeja a los dragones eslavos, porque puede volar y exhalar fuego. Es una criatura fantástica muy común en la mitología de esta región que presenta claros rasgos antropomórficos: tiene piernas, brazos, capacidad creativa, utiliza armas y se enamora de muchos.

En algunas historias, Zmeu se hace visible en el cielo y escupe el fuego por las noches. En otras historias, tiene una mágica piedra preciosa en su cabeza que brilla como el sol. Suele secuestrar mujeres jóvenes con el objetivo de casarse con ellas, aunque siempre resulta derrotado por príncipes valerosos. La presencia de Zmeu en los cuentos tradicionales rumanos siempre deja una moraleja: simboliza las fuerzas destructivas de la avaricia y el egoísmo, que resultan finalmente son vencidas.

Zmeu se dedica a robar objetos de gran valor que sólo el príncipe Făt-Frumos –cuyo nombre significa, literalmente, juventud hermosa– puede recuperar. Por ejemplo, en la Balada del Caballero Greuceanu, Zmeu roba el sol y la luna del cielo, dejando a la Humanidad envuelta en sombras.

Por otra parte, en la historia de Prâslea y las manzanas de oro, este dragón roba unas preciosas manzanas de oro al rey. Se puede establecer un paralelismo entre estos cuentos folclóricos y el undécimo trabajo de Hércules, en el que éste debe recuperar las manzanas de oro de las Hespérides.

Dragones de Rusia

a serpiente-dragón más renombrada de Turquía, Bulgaria y Rusia se llama Zilant, vocablo que significa “serpiente” en uno de los dialectos turcos. A veces se hace referencia a esta criatura con la palabra persa Ajad, emparentada con el cirílico Аждаhа. Para los rusos, el Zilant era una criatura repulsiva, similar a los dragones europeos y persas.

Según la creencia extendida en los alrededores del Volga y de la región Idel-Ural, si estas serpientes-dragones sobreviven 100 años se transforman en bondadosas serpientes blancas (llamadas Aq Yılan).

En este punto de su evolución, sí tienen una influencia beneficiosa sobre los seres humanos, de manera similar al dragón chino, y son capaces de atraer la buena suerte.

La mayoría de las leyendas rusas consideran a Zilant como maligno, aunque existen variantes. Según el folclore popular, una enorme serpiente-dragón de dos cabezas vive en el fondo del agua de los lagos Qaban y ataca a los ciudadanos que habitan a orillas de los mismos. Según otras historias, la serpiente gigante se transformó en un espíritu llamado Diü, que fundó el reino subacuático del lago. Otras leyendas indican que Zilant sigue tramando cómo vengarse de un caballero que lo apuñaló con una daga envenenada.

También en Bulgaria es habitual la comparación del dragón con la serpiente, como en las creencias cristianas, aunque no siempre adquieren la connotación de criaturas diabólicas.

El dragón turco

Illuyankas es el nombre del dragón turco, enorme animal fabuloso que forma parte de la mitología hitita. Se cree que yace en la montaña que va desde Aleppo hasta Kayseri dado que esa cordillera tiene forma de monstruo.

Se dice que Taru, Dios del Viento y del Clima, intentó derrotar al dragón con ayuda de truenos y relámpagos. También solicitó ayuda a la diosa Inaras y a su amante humano Hupasiyas.

Después de algunos intentos frustrados, Taru empapó al dragón con agua de lluvia para que se ahogara, pero el agua se evaporó rápidamente y formó una multitud de nubes.

Sin darse por vencido, el Dios del Clima intentó entonces quemar al dragón con rayos de sol, pero la enorme sombra del animal absorbió la luz del astro rey, neutralizando su efecto.

Furioso, el dragón comenzó a arrasar aldeas y a matar a sus habitantes a lo largo de la tierra... Dejó una gran descendencia de dragones en cráteres y volcanes.Tiempo después, Illuyankas y sus dragones rodearon el palacio de la diosa Inaras, quien les dio la bienvenida sin resistirse. Los atendió hospitalariamente, con gran amabilidad, y los alimentó hasta que éstos cayeron dormidos e hinchados de tanto comer.

Entonces, la diosa aprovechó y llamó a los aldeanos, quienes se acercaron con sogas para amarrar a las bestias. Luego los abandonaron a la intemperie del sol y éstos murieron quemados.

CARACTERÍSTICAS DISTINTIVAS

El dragón turco difiere grandemente de su homólogo europeo. Lanza llamas por la cola y no vuela. Las fuentes turcas e islámicas los asocian con culebras gigantes.

También se cree que la sangre del dragón turco posee propiedades médicas. Puede ser empleada tanto como una panacea como una poción letal, dependiendo de su uso.

El dragón turco se aleja del aspecto propio del dragón ilustrado en los bestiarios europeos medievales y se acerca a los dragones típicos de la mitología asiática y americana.

Pura en verdad a los comentarios tan positivos sobre el post de Dragones de mis compas y otras personas que me lo han expresado, pero esto no termina aqui, ya que falta aun, una tercera parte en la cual estoy trabajando, y va a ser muy interesante ya que hasta mi un amante de estas criaturas me sorprendio; pronto volvere....

GEOVANNI, Endragonado "Notto".

2 comentarios:

Polderong dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Polderong dijo...

Mae Geovanni, si iba mencionar pokemon en esta entrada, hubiera quedado genial hablar sobre Magicarp y Gyarados, ya que son respectivamente un pez carpa y su evolución a dragon haciendo alegoría exacta del mito... Por lo demás supremas las entradas de dragones hasta la fecha siga así mae, realmente se nota que le ha puesto muchisimas ganas, y si también soy un amante enajenado con estas criaturas mitológicas que siempre me han facinado (y eso que segun el horoscopo chino soy tigre :P -> si pueden hacerme el chiste de The Big Bang Theory si les da la gana y q!! :P)