jueves, 8 de mayo de 2008

‘Impasse’ demócrata.

Hoy por la mañana, mientras me encontraba en mi devenir matutino; le estaba echando una ojeada al periódico, y me encontré con este interesante articulo entorno a las próximas elecciones de Estados Unidos.

El debate gira entorno a la concepción ciudadana entorno a los actuales candidatos demócratas. Y dice así:

Impasse’ demócrata
Por: Roberto Saad


"EE. UU. no está listo para un presidente negro ni para que una mujer sea ‘comandante en jefe’ "


Entre la intención, fundada sobre la inexistencia, y la realidad, sustentada en los hechos, se puede ubicar una suerte de impasse que confunde la lectura de las encuestas del actual proceso electoral que vive Estados Unidos, donde una mujer o un negro aspiran a la Casa Blanca por el partido demócrata.

Dos eventos. Este impasse es un transitar entre dos eventos no relacionados: la probabilidad “de los dados en el aire” y la probabilidad “de los dados jugados”. Mientras los dados estaban en el aire, en la campaña electoral norteamericana de 1948 de Truman contra Dewey, las encuestas dijeron hasta último momento que ganaba Dewey. También dijeron que Nixon le ganaba a Kennedy, y que Ford le ganaba a Carter. Cuatro meses antes de las elecciones de 1980, las encuestas aseguraban que Dukakis aventajaba a Bush en 17 puntos. Pero al final los dados ya arrojados no “reconocen” –no recuerdan– la probabilidad que tenían de caer en sus suertes actuales.

Así las cosas, a las encuestas no hay que creerlas, pero tampoco hay que dejar de creerlas. Como dice el dicho, “ni tanto que queme al santo, ni tan poco que no lo alumbre”. Particularmente en esta elección, reflejan una imagen de lo que la sociedad norteamericana quiere proyectar, pero no una intención real. Para el partido demócrata es un callejón sin salida, porque lo que las encuestas dan por real no será real en sus consecuencias electorales sin un cambio.

Imagen. La imagen de una mujer o un negro en la Casa Blanca es todo un avance. Verlos pelearse sin mecanismos de rendición es un retroceso. Y las encuestas no mienten al predecir que los demócratas podrían llegar a la presidencia, solo que en el pasado las cosas se voltearon a última hora, porque está en medio algo tan voluble como la opinión pública norteamericana, que desconfía de las minorías.

Es un hecho que nadie quiere justificarse ante los demás cuando dice que no votaría por un negro o una mujer, por lo que el camino de menor resistencia es decir que sí lo harán. Se trata de una reacción normal: la mayoría expresa su apoyo a lo que considera que es el consenso.

El pudor y la vergüenza hacen que la gente esconda sus verdaderas preferencias electorales y es por ello que siempre vemos ese resultado de último momento que nos deja “sin palabras”.

También, al contestar a las encuestas, todos quieren aparecer como no racistas y no sexistas porque no está bien darles importancia a la raza y al sexo de un político. Pero a la hora de votar, votarán por el blanco y el hombre, porque lo sienten más capaz a causa de su raza y sexo, aunque les dé vergüenza decirlo así al encuestador.

Creo que Estados Unidos, con su reciente historia de esclavitud y racismo, no está listo para un presidente negro. Tampoco para que una mujer sea “comandante en jefe”. Pero las encuestas no mienten, las probabilidades de los dados en el aire son demócratas.

El reto para la mujer o el negro es lograr la hazaña de encontrarle salida al callejón y que las probabilidades se vuelquen hacia ellos cuando los dados estén jugados.

Tomado de: La Nación

Sendoshi Kurumada

1 comentario:

JAY dijo...

Estoy deacuerdo con vos, de hecho en cable pasan el programa de un tipo, Glen Beck, que al principio me parecia interesante, pero que ahora veo que un neo con de los peores, con sus criticas sin sentido contra Barack Obama.

Va a quedar John Mccain y tendremos 4 o mas años mas del peor y mas implacable imperialismo yanqui. Ojala que Dios me mata mañana.