martes, 27 de mayo de 2008

¿Quién dijo que era un "disfraz"?

Ya que Sendoshi amablemente me lo pidió, voy a contarles un poco sobre materia de cosplay desde la perspectiva de alguien que ya lo ha hecho varias veces.

Creo que la mayoria de personas ya conoce el termino cosplay y que significa, pero por si no lo saben, confiemos en wikipedia:

El cosplay (コスプレ) etimológicamente del inglés costume play, juego de disfraces, consiste en disfrazarse de algún personaje de manga, comic, anime, libro, videojuego, o incluso cantantes y grupos musicales e intentar interpretarlo en la medida de lo posible. Aquellos que siguen esta práctica son conocidos como cosplayers, siendo para ellos una de sus principales aficiones.


He escuchado muchas opiniones respecto a esta afición. Desde gente que lo ve ridículo, hasta otros que lo consideran todo un arte. Desde personas que en su vida han hecho un traje, hasta quienes no faltan a un festival sin llevar uno nuevo. Y, aunque no desprecio la opinión de aquellos que han sido meramente espectadores, si debo decir antes que nada, que es muy fácil criticar si uno no está en los zapatos de los demás... y por tanto, a veces deberían al menos tener un poco de consideración con sus comentarios (No confundir con condescendencia.)

En fin... En mi caso, lo que encuentro más similar al cosplay, en todos los sentidos, es una puesta de escena; por lo que un cosplayer se convierte en un actor que debe interpretar un papel.

Si lo vemos de esta manera, debemos de considerar que un buen cosplayer no solo es una persona atractiva en un traje super elaborado. Un buen cosplay es una suma de factores, más allá de la belleza física de quien lo lleva puesto. Si fuera al contrario, más de uno no podríamos hacer cosplay nunca... eso, o recurrir a las toneladas de photoshop (que no es infrecuente, por cierto).

En todo caso, para mí, el éxito de un buen cosplay se resume en lo siguiente:

1. Elección del personaje:

Cierto que no se debe ser un adonis/modelo para hacer cosplay... pero no debemos olvidar que, como en una obra de teatro, un actor no siempre consigue el papel al que aspira. Se deben tener en cuenta tus características físicas y personalidad a la hora de elegir personaje. Hay que conocerse a sí mismo y saber sus propias limitaciones.

Claro, a veces las ganas te traicionan, y terminas haciendo un personaje que no es del todo similar a ti. Sucede... muchas veces... no es condenable. En ese caso, yo aconsejo prepararse lo mejor posible para conseguir el mejor resultado.

También cabe resaltar que elegir un personaje que tenga algunas diferencias contigo, no quiere decir escoger alguien diametralmente opuesto a ti. Yo la verdad no creo apropiado que una persona muy pasada de peso use un traje muy tallado, ni siquiera en la vida cotidiana, porque no se ve bien ni aquí ni en ningún otro lugar. Igual, si no tienes lindas piernas, hay que evitar las faldas cortas... es aplicar un poco de sentido común.

2. Acabado de los materiales:

El público, en general, no tiene idea de lo difícil que puede ser conseguir el material indicado. A veces, por presupuesto o porque simplemente no está disponible, no se puede hacer un traje 100% fiel al original ¿Qué hacer en este caso? Para mí, lo más importante, es saber darle el acabado al material elegido ¡He visto armaduras en foam que terminan siendo impresionantes! Sin embargo, el problema es que no todo el mundo le dedica el tiempo para alcanzar ese nivel. Si uno no es capaz de hacerlo por su cuenta, siempre se puede pedir ayuda.

3. Confección del traje:

Esto es tan sencillo. Si no sabes coser, no importa. Contratar a una costurera no es el pecado mortal del cosplay. No todos tenemos las mismas habilidades. Eso de que el amor al cosplay y que si lo haces tú mismo vale más que uno comprado, aunque la calidad sea deplorable, es hablada. Es verdad, se disfruta más y se le agarra más cariño a un traje que uno confecciona... pero hay que ser realista. Es un equilibrio entre pasión y resultados. Desgraciadamente, si no muestras un buen traje, son contados con los dedos los que van a apreciar tu esfuerzo.

Hay que recordar que los actores no se encargan de todo. Es un trabajo conjunto. Existen coreógrafos, maquillistas, diseñadores de vestuario y utilería... ¿Por qué no aprovechar los beneficios en pos de lo mejor posible?

4. Interpretación:

He de admitir que yo fallo demasiado en esto, y más que nada, porque me da pena, (mea culpa T.T) pero hay que tratar de actuar como el personaje. Yo sé que es difícil y que muy a menudo da pánico escénico. Sin embargo, lo menos que se puede hacer es el esfuerzo de que si es un personaje serio, no salir sonriendo... y viceversa.

Un actor que es capaz de transmitir el mismo sentimiento al público que le transfiere su personaje, ya ha cumplido la mayor parte de su trabajo.

Díganme que no es cierto que existen cosplayers que, sólo por su interpretación, pueden opacar al más elaborado de los trajes. Sucede. Y fijo que el público lo recuerda.

5. Detalles:

Accesorios característicos, color de cabello, tono de piel, maquillaje, zapatos... todas esas pequeñas cosas que no dejan de ser significativas. Hay que tratar de ser lo más fiel al personaje. Implica un esfuerzo extra, pero vale la pena.

Creo que eso es lo básico... realmente no se me ocurre nada más por ahora...

Para finalizar, para todas aquellas personas que desean hacer cosplay en el futuro, cosplay de calidad... este es un pasatiempo costoso. No solo monetariamente, sino que requiere tiempo, dedicación y gran cantidad de investigación.

Para quienes simplemente observan y disfrutan del trabajo de los cosplayers... ¡No olviden mi comentario sobre la crítica!

¡Nos leemos!

Juliet.

2 comentarios:

Sendoshi Kurumada dijo...

Excelente cometario Paula.Y muy Honesto.

La verdad concuerdo contigo en la idea de que sí bien es cierto que críticar es muy facil como "espectador", las cosas son muy diferentes desde "los zapatos del Cosplayer".

Aún así considero que se debe tener un cierto nivel de éstetica y equilibrio para que un Cosplay sea agradable para todos...

JAY dijo...

Yo creo que la persona debe buscar un balance entre el parecido fisico que tenga con el personaje y el cariño que le tiene. La estetica es importante y si se quiere hacer un buen cosplay, tiene que tomarse en cuenta.

Si uno es un hombre algo pasado de peso no va a ponerse mallas o andar sin camisa. Es tambien cuestion de dignidad y respeto por si mismo.