martes, 10 de junio de 2008

Validación ideológica del Estado


Todos vivimos en sociedad y nos desenvolvemos dentro de un sistema el cual interiorizamos y aceptamos como bueno o normal. Debido a esto, en muchas ocasiones no somos capaces de analizar los problemas que se manifiestan dentro de nuestra sociedad o nos consolamos a nosotros mismos imaginando son inherentes a la condición humana. Sin embargo, si prestamos un poco de atención podemos encontrar que los problemas de la sociedad son reales y por tanto sus causas también son reales. Considerando lo anterior ¿Es posible afirmar que la democracia costarricense es el modelo de Estado idóneo?

El Estado a pesar de ser legítimo (apoyado por las leyes) necesita ofrecer una validación ideológica que explique o justifique su existencia. Además busca mediante movimientos como entidades metafísicas o metarrelatos, brindarle fuerza a su autoridad.

Hay que entender al Estado moderno como una figura que ejerce el poder mediante el respaldo de la coacción. Es independiente del ser humano en cuanto mantiene su existencia a pesar de su paso, sin embargo es susceptible a su acción. Dicha concepción de Estado puede ser sencilla, sin embargo representa su noción prima, expresión más básica. Su desarrollo a través del tiempo ha posibilitado la manifestación de modelos más complejos, considerados superiores por sus baluartes. En este trabajo no se precisará o cuestionará la naturaleza del Estado ni la superioridad o inferioridad de los distintos modelos.

Cuando se dice que el Estado es susceptible a la acción del ser humano entendemos que se dirige inevitablemente a una variedad de cuestionamientos. A pesar de ser un ente abstracto (no voy a entrar en problemas nominalistas), su expresión más práctica se produce en el ámbito material. Su creación o institucionalización (revisar concepto) se debe a la existencia del conflicto. En otras palabras, el Estado es una respuesta a la problemática humana, esto en primera instancia, aunque pueda llegar a acrecentarlo.

Si fuese posible considerar al sr humano un individuo dominado por la razón (logos) y a la razón como algo superior y universal, entonces la existencia del Estado no tendría un motivo. Sin embargo, el ser humano es un animal que manifiesta otros elementos que se diferencian de lo racional. De tal modo se acepta la existencia del Estado como un elemento algo inherente a las relaciones humanas, cuyo objetivo es volar por la correcta dinámica. A pesar de esto surge el siguiente problema ¿Cuál es el mejor modelo de Estado? Tal cuestión es realmente importante en cuanto es la base sobre la cual predomina un modelo u otro.

Como afirmó Sócrates toda persona actúa mal en proporción a su ignorancia o más bien en cuanto creen actuar correctamente. En otras palabras nada elije lo peor para sí mismo teniendo el conocimiento apropiado al respecto. La elección y permanencia de un Estado y de ciertas personas ubicadas en el aparato gubernamental, funciona de un modo similar.

En primera instancia vivir, por ejemplo, en un sistema democrático requiere de un consenso. Dicho consenso responde concretamente a una necesidad práctica, cuando el Estado se vuelve incapaz de subsanar dicha necesidad y no corresponde al ámbito material se evidencia la necesidad de cambio. Si el cambio no se produce a nivel interno (del Estado) para adaptarse, entonces (eventualmente) ocurre por agentes externos (los ciudadanos) y se produce una revolución que pretende brindar bienestar a la mayoría.

El aparato estatal, como ente burocrático mantiene a ciertas personas dentro del poder y por tal dichas personas buscan que la orientación del Estado satisfaga sus necesidades y garantice sus intereses. Por tanto el Estado busca perpetuar su modelo, no a sí mismo como ente ya que como hemos dicho anteriormente es intrínseco al ser humano.

A pesar de que haya legitimado, a dicha legitimación precede una validación ideológica. Dicha validación ideológica es un suceso, dinámico y significa una fuerza externa a la legislación, a pesar de que se pueda expresar en ellas. Es la manifestación de ideas que le impregnan valor a algo. Es en efecto, el trabajo de los ideólogos ayudar a desarrollar ideas y sistemas que le brinden fuerza a una línea de pensamiento, en este caso la del Estado.

Mediante tales ideas se busca perpetuar al sistema del Estado. Es así como se apela a ideologías, valores, religiosidad, falacias entre otras. Instituciones como el aparato educativo y los medios de comunicación (por lo general) se componen en lo general con personas ubicadas en las esferas de poder responder a los intereses del Estado.

Por ejemplo Hegel en su tiempo estructuró una serie de ideas respecto a la historia, sostuvo que la historia tiene una dinámica y un fin, además que se encuentra en constante evolución y que el fin de la historia supone la llegada de la sociedad más perfecta, el pináculo de la humanidad. En su caso creó haber llegado al fin del a historia, representado por el Estado Prusiano (su Estado Prusiano). Prusia pues, era la representación del esplendor humano y no se podría avanzar en la historia. Es así como Hegel revistió a Prusia de una gran fuerza, proveniente de la historia. Si se aceptara tal argumentación entonces se acepta también el Status Quo y la imposibilidad de cambio.

Marx por su parte se aprovecha del materialismo histórico, utilizando ideas propuestas por Hegel, para afirmar que el flujo de la historia conduce inevitablemente a la construcción del comunismo. De tal modo el comunismo es soportado por todos los procesos histórico-sociales.

En la actualidad Fukuyama ha reciclado las ideas propuestas por Hegel para validar el modelo estadounidense. En este caso Fukuyama cambia Prusia por Estados Unidos y afirma que este es el máximo desarrollo que puede alcanzar el ser humano (la sociedad humana) y por tanto el fin e la historia. El discurso reviste tal modelo de una autoridad casi divina. Se evidencia pues que los ideólogos buscan autorizar mediante su discurso el sistema que consideran más apropiado. Puede estructurarse dicho discurso para ofrecer apoyo o provocar una reacción adversa.

Además existen ciertas instituciones legítimas, y validadas por la colectividad, cuya función es transmitir el discurso oficial emanado del Estado. Dicho discurso se arraiga en el imaginario de la masa, es reproducido y perpetuado. De tal modo, aquel que pretenda luchar contra esto recibe una sanción social.

Sistema educativo:

El proceso educativo es importante en cuanto tiene un gran impacto en el desarrollo de los seres humanos. Es uno de los elementos que emplea el Estado para desarrollar y mantener el discurso oficial.

Por ejemplo, en Costa Rica se emplea un sistema de educación pública el cual es controlado y subvencionado por el Estado. Incluso la educación de carácter privado debe responder a estándares de calidad establecidos por el Ministerio de Educación, lo cual se evalúa mediante la aplicación de instrumentos como las pruebas de bachillerato. De tal modo el Estado adquiere poder para establecer que es conocimiento, o cual conocimiento es útil (responde a necesidades practicas).

El sistema Educativo se adecua a las necesidades que presenta el Estado. Es así que por ejemplo en un sistema neo-liberal la educación se orienta a crear trabajadores con ciertas características. El tipo de enseñanza se adecua, de tal modo, a las exigencias estatales.

Se evidencia además que una de las funciones del sistema educativo es reproducir una serie de conceptos que son considerados como normales. El proceso muestra a los niños y jóvenes como deben comportarse para ser aceptados en la sociedad, de tal modo se refuerzan valores que son exaltados en la cultura donde se desarrolla, además de agregar elementos imaginarios que ayuden a construir su identidad individual y social. Por ejemplo, en Costa Rica hay símbolos que ayudan a formar la identidad del tico que son bombardeados y reproducidos continuamente, como los valores que acompañan a la democracia (héroe nacional, sistema moral, entre otros).

Foucault considera que el aparato educativo es un ente totalmente doctrinario y se constituye de modo que asegura la reproducción de patrones oficiales, lo cual se evidencia incluso en la infraestructura de los centros educativos. En ellos se reproducen a pequeña escala aquellos elementos de la sociedad para adiestrar a los individuos y que se adapten al colectivo, además como son adoptados por la mayoría ejercen una gran presión sobre la minoría la cual eventualmente acepta la situación.

Medios de comunicación.

Además de transmitir hechos, los medios de comunicación son capaces de comunicar la opinión de la oficialidad. Además dichos medios están controlados por personas que responden a sus propios intereses y a los otros que tienen influencia sobre ellos. El poder radica en la capacidad que se posee para seleccionar aquellos acontecimientos que deben ser informados al público además del carácter con el que se informan.

En general las personas temen externar su opinión cuando forman parte de la minoría. Aceptando lo anterior el impacto de los medios radica en su capacidad de “manifestar la opinión de la mayoría”, mientras que se suprime la minoría.

Este fenómeno tiene una dinámica curiosa: los medios transmiten una opinión, la minoría es suprimida, y aunque los datos sean errados, esta opinión será apropiada por el colectivo. Este fenómeno se constituye en una herramienta para preservar el Status Quo.

Por ejemplo, la violencia oficial o permitida que brinda apoyo a la autoridad estatal se promociona y se le brinda un carácter de normalidad, mientras que otros tipos de violencia se tratan como actos atroces para matizar aquella que se considera permitida y oficial. Además, por lo general, aquellos temas que competen a autoridades públicas suelen ser suavizados a la hora de transmitirse mediante un medio oficial.

Religión:

La religión es una institución que tiene gran influencia sobre la opinión de las personas ya que emplea la coacción externa e interna, mediante la promesa de una sanción en caso de efectuar ciertas acciones. Además a lo largo de la historia ha tenido una gran relación con otras esferas de poder ejerciendo su influencia en diferentes grados.

Gobernantes del pasado afirmaron tener un carácter divino lo cual validaba todas sus decisiones, mientras que otros buscaban ser autorizados por la religión para hacer sentir al pueblo que Dios aprobaba su mandato.

En Costa Rica, la religión del Estado es la católica lo cual representa una ficción jurídica en cuanto un ente abstracto como tal no puede adoptar una religión. La consecuencia de tal afirmación es que el Estado debe ser guiado mediante una serie de principios cristianos y que los sacerdotes puedan tener gran influencia sobre la opinión pública y los asuntos oficiales.

Lo anterior se evidencia en la relación que se manifiesta entre los ritos religiosos y las ceremonias del Estado, por ejemplo la bendición que se le otorga a los miembros de los gabinetes durante su cambio cada cuatro años. Dicha bendición implica en cierto nivel que una figura divina apoya a tales individuos y a sus subsecuentes decisiones, lo cual a su vez le ofrece el apoyo de aquellos que sigan ciegamente la religión.

Son muchos los medios mediante los cuales el Estado es capaz de manipular la opinión y obscurecer ciertos elementos de la realidad. Lo importante no es tomar una actitud paranoica y culpar a los que se encuentran en el gobierno respecto a todas las calamidades que ocurren, sino tomar una actitud crítica que lleve a la búsqueda de los problemas reales para alcanzar las soluciones pertinentes. La actitud crítica es buena en cuanto permite el desarrollo, y facilita el formar ideas propias a pesar de que se posicionen en contra de aquello que está establecido. El cuestionar estos elementos aparentemente inamovibles son los que permiten la creación de nuevo conocimiento. Las ideologías no deben ser aceptadas sin realizar un análisis pertinente y tampoco debe considerarse que son capaces de solucionar todos los problemas individuales y sociales.

Kiba, en un día de semi-descanso...

3 comentarios:

JAY dijo...

Muy buen ensayo... yo siempre he creido que la democracia es una utopia, al igual que el comunismo y tu ensayo termina de darme la razon. Para que una democracia funcione se necesita de un pueblo critico con la capacidad de tomar decisiones racionales... cuando en realidad tenemos una masa controlada por las emociones e ignorante de la mecanica del estado que los gobierna.

Kiba dijo...

Si te das cuenta la idea que se nos enseña desde niños acerca de la democracia se acerca más a un sistema anarquista que a uno democratico.

Abraham "Giovanni" dijo...

Kiba genial, bastante profundo e interesante...en todas