lunes, 24 de noviembre de 2008

Versus de la semana: Entre escritores y detectives.

ES OFICIAL....¡¡YA SALÍ A VACACIONES!!

Mañana Martes al ser las 12:30 md; estare recogiendo mis promedios, dejando por concluido este semestre y despidiendome de la Universidad hasta el mes de Febrero. Ahora solo resta conseguir un trabajo para esta temporada navideña, y estoy hecho n_n.

Ahora bien, después de ese leve acceso de felicidad, pasamos de una vez a actualizar el versus de la semana. Esperando que de aquí a lo que queda del mes, podamos recuperar el ritmo perdido.

En la entrega anterior, tuvimos como protagonistas a dos chicas de los Comics; May Parker y Laura Kinney. Mejor conocidas por sus alteregos de Spidergirl y X-23.

Con una diferencia de 76% de los votos; X-23 se levanta por encima de la Hija de Peter Parker, que solo consiguio el 23% de votos. La ganadora es más que obvia.

Esta semana, saltamos de los Comics, y regresamos al mundo de la Literatura. Pero no cualquier clase de literatura, sino aquella que implica el relato detectivesco. Dos grandes autores; se disputan el voto de los lectores esta semana:


Sir Arthur Connan Doyle vs Edgar Allan Poe


Sir Arthur Conan Doyle (1859 –1930), fue un célebre escritor británico; considerado hoy día como uno de los mayores pilares de la Historia de la Literatura Moderns.

Gracias a la creación del personaje de Sherlock Holmes, el detective de ficción más famoso en el mundo entero.

Desde 1876 y hasta 1881; estudió medicina en la Universidad de Edimburgo. Mientras tanto, dedicaba parte de su tiempo a escribir historias cortas; en el diario Chambers y Luink, antes de que cumpliera 20 años.

En junio de 1882, se mudó a Portsmouth. Donde instaló una clínica. Al principio no le fue muy bien con ella, por lo que en su tiempo libre comenzó a escribir historias nuevamente.

Su primer trabajo resaltado fue "Estudio en Escarlata", en donde aparecía por primera vez Sherlock Holmes, personaje basado en un profesor de la universidad de ingeniosa habilidad para el razonamiento deductivo.
En 1891, se mudó a Londres para practicar como oftalmólogo. En su biografía, luego aclaró que ningún paciente entró a su clínica. Por lo tanto, esto le dio más tiempo para escribir. En noviembre de ese año, le escribió a su madre que quería "matar a Sherlock Holmes, ya que estaba gastando su mente", a lo que su madre respondió: "la gente no lo va a tomar de buena manera". Entonces, de esta forma, decidió dedicarle más tiempo a cosas más "importantes", como sus novelas históricas.

Además de los relatos de su insigne personaje detective; Doyle también es autor de insignes novelas como El mundo perdido, El país de la Niebla y la Campana envenenada.

Su gran fuerza narrativa, y su exquisito manejo del suspenso, le han valido su lugar como gran exponente de las letras inglesas.


Por su parte, Edgar Allan Poe (1809 - 1849) fue un gran escritor que trabajo en los géneros de poesía, novela y cuento. Generalmente reconocido como uno de los maestros universales del relato corto, del cual fue uno de los primeros practicantes en su país.

Fue renovador de la novela gótica, recordado especialmente por sus cuentos de terror. Considerado por muchos el inventor del relato detectivesco, contribuyó asimismo con varias obras al género emergente de la ciencia-ficción.

Su carrera literaria se inició con un libro de poemas, titulado Tamerlane and Other Poems. Por motivos económicos, pronto dirigió sus esfuerzos a la prosa, escribiendo relatos y crítica literaria para algunos periódicos de la época; llegó a adquirir cierta notoriedad por su estilo cáustico y elegante.

La figura del escritor, tanto como su obra, marcó profundamente la literatura de su país; y puede decirse que de todo el mundo. Su trabajo ha sido asimilado por la cultura popular a través de la literatura, la música, tanto moderna como clásica y el cine. Y a sido una figura de peso para el devenir de la narrativa contemporánea.

Entre sus obras más celebres, podemos destacar: Los crímenes de la calle Morgue, La máscara de la Muerte Roja, El corazón delator, La narración de Arthur Gordon Pym y su gran poema El cuervo.


Mi opinión: Otra dificil desición para los amantes de la Literatura. Sí bien es cierto que los relatos de Arthur Connan Doyle, se cuentan enre mis favoritos, Edgar Allan Poe -pese haberme adentrado en su obra de forma tardía- tiene a su haber dos relatos que dierón un giro completo a mi vida como lector de cuentos: "El pozo y el péndulo" y "La máscara de la muerte Roja". Indudablemente dos de mis lecturas favorita que marcarón mi vida en uno de mis periodos más dificiles.

A consecuencia del apego emocional que tengo a estas dos narraciones, mi voto es para narrador del Cuervo.

¿Que opinan nuestros lectores blogueros? Espero sus comentarios con ansías...


¡Saludos!
Sendoshi Kurumada

7 comentarios:

ludithor dijo...

Seré sincero soy un pésimo lector.. pero me habré leído un par de libros cortos de ellos...

Y me encanta Edgar Allan Poe, y así sin razones solo por gusto, mi voto va para el..XD

Argen dijo...

poe, igual no leo mucho, pero almenos estos si los conosco, y auqnue me encanta el sr holmes, prefiero el estilo unico de poe

Stier dijo...

Poe y Doyle son excelentes expositores literarios sin duda alguna. Si tuviera que elegir, elegiria a ambos; pero basandome en el hecho de que no puedo ir por ambos, me iré por el señor Arthur Conan Doyle.

Razón?

Sus obras son casi mágicas para mí. Su capacidad para dar diversidad y sentimiento, hasta a lo absurdo, es simplemente fascinante. Además uno de mis libros favoritos de todos los tiempos es "The Lost World" y las respectivas mini secuelas de estos geniales personajes. Así que por más que me guste Poe, Doyle lleva las de ganar

JAY dijo...

Voto por Poe, sus cuentos cortos son geniales, realmente uno de los grandes escritores de la Literatura Universal. Sin embargo mis respetos por el señor Conan Doyle, que creo a un personaje iconico de la literatura, al punto que hay gente que piensa que Sherlock Holmes es un personaje historico que realmente existio.

Alonso\*/Esteban dijo...

Conan Doyle es un gran literato; Edgar Allan Poe es un gigante de la literatura. Así de simple.
Mi voto no es sólo por la absoluta predilección que le tengo a Poe desde chico, sin minusvalorar la obra de Conan Doyle.
Hay razones aún mayores: Poe es un parteaguas en el modo de escribir narrativa. Hay un antes y después de él. Conan Doyle, narrador eficiente e intrigante, se nutre también del legado de Poe.
Se puede concebir la historia de la literatura universal sin la obra de Doyle, se podría trazar una línea. Pero eso no puede hacerse sin Poe.
Además, tomen en cuenta la lista de escritores posteriores que lo tienen a él como autor de cabecera: el mismo Doyle, Lovecraft, Verne, Borges, Cortázar, Sábato, Rushdie, Dostoievsky, Beadelaire, Rimbaud, y un largo, largo etcétera.
Incluso la producción de literatos menores como Stephen King u otros muchos amados de la cultura de masas se le deben.

Ambos nos pusieron a soñar o a comtemplar pesadillas. Lo único es que las pesadillas de Poe persistirán mientras haya oscuridad en el corazón de los seres humanos.

Alonso\*/Esteban dijo...

AH!!!
Y por cierto, por si las moscas...

Sherlock Holmes, es su carácter y métodos, es casi una copia al carbón de un personaje de Poe, el detective August C. Dupin. Poe inventó el género policial, y al detective. Doyle tuvo, tal vez, un mejor publicista.

El Kiai dijo...

Este Versus estubo tan reñido para mí que tuve que tirar una moneda para decidir... XD

Mientras que la moneda decidió que mi voto iría para Poe, mi mente aun no se termina de decidir del todo.

Mientras que los trabajos de Poe se convirtieron en estandares que trato siempre de seguir en todo lo que escribo cuando se refiere a narrativa, atmósfera y tantas otras cosas más, es la misma vida de Poe y la forma tan surrealista como uno puede casi mezclarla con su obra lo que siempre me ha fascinado sobre el hombre.

Y en cuanto a Conan Doyle se refiere, el escritor capaz de inventir a un villano como el profesor James Moriarty, el indiscutible "Napoleón del Crimén" de la escena londinense se merece un altar por lo que a mí respecta.