sábado, 14 de febrero de 2009

Amor cibernético... ¿Es posible?

Hola gente de Templo Kaori. Otro 14 de febrero, climax del famoso "Febrero Mortal" para aquellos corazones solitarios, Día de " tengo que ver que le compro a la guila" para otros, o Día de "las flores, los chocolates y las postales cursis" para el comercio. En mi caso este febrero tiene un matiz diferente, muy particular.

Para Sendo ya es conocida mi afición por la comunidad virtual IMVU. Y si se preguntan que es IMVU, bueno es parecido al famoso SECOND LIFE, solo que mas simple. Básicamente imaginen un Sims en linea, solo que no tenés que trabajar o hacer un montón de cosas fastidiosas, en lugar de eso podes entrar simplemente a conocer gente de todo el mundo, IMVU reune a mas de 20 millones de personas, y te brinda la oportunidad de interactuar con ellas en varios ambientes virtuales 3D, incluyendo algunos diseñados solo para adultos. Así que es como un chat combinado con un juego de simulación de realidad.

Mi experiencia en imvu ha sido muy interesante, he conocido y chateado con personas de todo el mundo, he cumplido varias fantasías como ir a una isla griega o ligar en una discoteque gótica. Siendo fiel al slogan de IMVU, aquí puedo ser lo que siempre he querido ser, ya que puedo personalizar mi avatar, un personaje 3d que uso para interactuar, comprandole ropa, cortes de pelo y hasta tattoes y piercing. Podes hacer cosplay (he visto varios narutos y hasta un kenshin) o meterte en juegos de role, yo he sido vampiro, y he conocido a brujas, magos, furries y hasta elfos.

Y a que viene todo esto... "long story short"... aquí encontré a una chica maravillosa de la que me enamore.



Un romance cibernético.

Mucha gente dirá que ya llegue al fondo, que soy un geek en extremo. Puede que tengan razón, pero debo decir que para una persona que honestamente ha tenido problemas para tener una relación de pareja en el mundo real, IMVU me ha dado una posibilidad muy interesante. A diferencia de la realidad, que siempre te pone trabas como "no tengo dinero", "no soy guapo", "no tengo carro"... y un largo etc, IMVU me ha dado la libertad de ser simplemente yo mismo, y hacer las cosas a mi modo. Si lo se, así no son las cosas, pero tener esa libertad es para mí como la gente que necesita rodines para aprender a andar en bicicleta, te da la confianza necesaria para salir y conocer gente, en especial mujeres en mi caso.

Y en ese ambiente de libertad, no tengo que preocuparme por que es tarde y tengo que tomar un taxi o porque es peligroso y me pueden asaltar, o cuanto voy a gastar en la salida. Simplemente me relajo y disfruto. Es una lastima que el mundo se haya vuelto un lugar tan poco amistoso que ahora tengo que meterme en una compu a buscar lo que debería estar disponible en la calle: la oportunidad de interactuar con otros seres humanos de forma libre y segura.

Hasta cierto modo puedo decir que IMVU es un laboratorio social basado en simulación, es un juego de rol llevado al extremo por la tecnologia. Y debo decir que he aprendido mucho sobre mi persona y sobre la forma en la que me relaciono con los demás. El hecho de poder interactuar con personas de otros países de una forma tan cercana a la realidad, te permite descubrir muchas cosas nuevas, profundizar en cosas que te gustan y también conocer gente de todo tipo.

También he vivido varios romances y ahora una relación de pareja, y debo decir que ha sido fascinante. Una vez mas el limite entre lo virtual y lo real es borroso algunas veces, se desarrollan sentimientos reales que van mas allá del juego y de un pronto a otro te das cuenta de que esa persona que vive a miles de km te entiende mejor que alguien que duerme en la habitación de al lado. Por supuesto es fácil mentir en linea e IMVU puede ser muy engañoso, ya que ahí todos somos seres perfectos e idealizados. Sin embargo combinado con las videoconferencias me ha permitido conocer bien a mi virtual pareja y compartir con ella ya por casi 2 meses.

Les soy honesto, ambos tenemos dudas en cuanto a la naturaleza de esta relación en comparación a las relaciones reales que ella tiene y que yo puedo llegar a tener, pero creo que es un primer paso que necesitaba en mi vida, para saber solo que se siente querer a alguien y que este sentimiento sea correspondido. Esta necesidad esta en todos los seres humanos. Y de hecho yo he visto como esta relación ha afectado mi vida real y mi forma de percibir las cosas.

Hoy curiosamente viendo el Discovery Channel, un programa sobre las ciudades del futuro, vi que varios expertos consideran que la diferencia entre la realidad virtual y la realidad física no existe. Es un entorno diferente, pero afecta a las personas de igual manera, similar a una conversasión telefónica. Si bien no hay sustituto (todavía) para la relación personal cara a cara, creo que la tecnología nos ha ido dando opciones interesantes que nos permiten desarrollar relaciones que podemos combinar con nuestras experiencias físicas.

Mi experiencia en Imvu me ha permitido experientar un noviazgo, amistades bastante singulares y incluso la experiencia de ser padre (virtual). Para mi algo ha sido sumamente rico y aveces deseo que se concrete en el mundo real tan bien como se ha concretado virtualmente, pero esto solo el tiempo lo dirá. Juegos como IMVU son parte del futuro hecho realidad.

Para mas info sobre imvu pueden accesar wikipedia o si siente curiosidad pueden accesar directamente IMVU y descargar el software a su computadora, es gratuito, pero si desean suscribirse para tener acceso a mas opciones, tienen que tener una tarjeta de crédito o una cuenta en PAYPAL.


Jaycr "loves Confismanson".

2 comentarios:

Alonso\*/Esteban dijo...

Un artículo lúcido y agradable, Jay. En verdad, la virtualización de las relaciones es algo que puede relativizarse con facilidad. ¿Cuántas relaciones interpersonales en el mundo "real" en realidad son virtules? Lo digo porque, dada la cantidad de convenciones, reglas, mentiras, desconfianza y engaños que son la moneda corriente de las relaciones humanas hoy día, pues a veces tratar con cierta gente no es muy distinto de un avatar.

Pero, si en cambio alguien a través de su personaje virtual logra expresión, libertad, amor, creatividad... ¿No son esas las cosas que hacen "real" a una persona?

La realidad es una cosa grosera, a menudo estéril para la gente común. Y para la extraordinaria, pues aún más. Cosas como el arte y la mística la enriquecen, pero sería estúpido negar la fuerte carga de evasión que ambas comportan.

En ese caso, creo que lo que Jay explica acá es una sofisticación de algo antiguo como nuestra especie: el afán de reinventar la vida en un plano más amable. Digo, la literatura, la pintura hasta finales del siglo XIX, la música mísma, todas a su modo parten o tratan de imitar a la vida, pero dar la sensación que esta existencia de algún modo es más que esto ir, devenir y revenir sin razón aparente, a menos que queramos pasarle la pelota a algunos de los dioses para decirnos que no es nuestro problema.

En fin, gracias por el artículo, y a Motoko Kusanagi por ser el vehículo de esta jodida pregunta de la virtualidad para tantos de nosotros.

aby dijo...

Hola