sábado, 28 de febrero de 2009

Tales of the City ¡¡Entrando al Bus!!


TALES OF THE CITY...

"No es un simple medio de transporte. Es un rival épico de la desesperación y odio".


Un viaje en bus en un día malo -I PARTE -

Toda cosa mala, suele tener otra cosa más mala pegada atrás. Como un chicle en el zapato o peor aún en el pantalón (bastardos chicles en el pantalón).

Se dice que una tragedia viene acompañada de otras tantas; y ese refrán que dice “después de la tormenta, viene la calma" Es la peor mentira emocional que se le puede dar a alguien; ya que, cuando uno mete la pata, verdaderamente la mete. Si he de ser sincero, una mañana de carácter caótico y la maratónica por tomar el bus; es solo la punta de la montaña de lo malo que puede ser el día cuando no nos salen las cosas. Pues el BUS es un obstáculo tan grande como enfrentar a Cerberus el perro de la muerte en un baño publico (imagínenselo). Así de duro es el bus en un día malo, uno de esos días que deseas que Dios te mate con un rifle de franco-tirador y así no sufrir tanto estrés y humillación (pronto me entenderán).

Ya que Dios no cuenta con un rifle; (esperemos por nuestro bien) solo nos quede enfrentarnos contra el destino como verdaderos guerreros espartanos. Esto es cosa seria; el día malo es como el día lluvioso, húmedo y frió después de una semana de... MÁS días lluviosos, fríos y húmedos.

Nadie quiere ir a ningún lado, deseas no levantarte de la cama y sabes que si sales te vas empapar de agua (ó de problemas); además la gente anda agresiva, malhumorada y con ganas de sacar ojos con sus sombrillas; como si fuera una casería para ver quien logra tener más en las 8 puntas de la sombrilla. En pocas palabras "un día en el que no debí haber nacido”.

Pero bueno, el bus... ¿Qué es un Bus?

Lo primero que nos viene a la mente es lo obvio: “un automotor de grandes llantas, muchos asientos y con tanto humo como un volcán activo en plena erupción, que nos transporta de un lugar a otro”. ¡¡¡ESO NO ES VERDAD!!!; ese ser despiadado creado por Satán en colaboración con Ares y George Bush; fue ideado para enloquecer a mortales e inmortales. Un ser tan vil y maligno, como el tipo que lo controla, ese ente tan demoníaco, tan vil, tan desgraciado que se alimenta de la desesperación ajena y la frustración de los plebeyos que no nos queda otra que montarnos es esa trampa contaminante y satánica que llamamos bus. Ese ente denominado:

CHOFER….¡BUAAJAJAJAJAJAJA! (disculpen por eso).

Sin mencionar que este ser oscuro, repta por una serie de caminos tan malignos como él mismo. Estos caminos que en Costa Rica llamamos CARRETERAS de ASFALTO.

Hasta da miedo pensar en ellas... Con su color negro grisáceo, llena de cráteres y con un olor nauseabundo producto de las aguas negras que caen sobre ella. Un lugar prohibido que solo los mas valientes pueden surcar (la verdad no hay que ser tan valiente, solo tener carro). Pero sin importar lo que se diga, sigue siendo malvado.

El primer paso es el mas difícil, porque sabes que puede ser el ultimo, el valor es un gran aliado; (y se llevas una espada junto a un escudo no estaría mal) pues el montarte al bus requiere toda la fuerza de voluntad, que si nos propusiéramos movería masas en pro de muchas cosas que no vienen al caso. La cosa es que, montarse al bus es un acto de la mayor valentía humana engendrada desde la creación del universo. El bus como las puertas del Infiernos se nos abren, deseosas de devorarnos en sus entrañas de metal y fibra de vidrio. Igual que estas puertas saben que nada bueno puede haber al otro lado de ellas... Insisto nada bueno... -_-U.

Imaginemos lo siguiente; "tu llegas a la parada tarde, estresado y con hambre. Tienes un millar de trabajos en la U, un jefe necio y malhumorado y son las 6:35 de la mañana. El día acaba de empezar y ya tienes mas problemas que la crisis mundial. Cada paso es una tortura y deseas salir avante ante tanto caos; y por ultimo llegas a la parada de autobús con la idea de sentarte tranquilamente; tal vez a escuchar música o estudiar (se vale soñar).”

Llego la hora, el momento de la verdad el decisivo, el bus arriba y se posa frente a ti, sus oscuras puertas de cristal se abren, preparas tu pase y das un paso hacia adelante, lentamente subes las pequeñas gradas de la estructura mecánica y miras fijamente retando al chofer como en un duelo a muerte. Tu corazón late tan fuerte que le oyes, sudas frió y tu mente se prepara para el ultimo paso. Darle el dinero al chofer... El te mira mientras tu caminas hacia el interior del bus, te sigue mirando. Pronto te deja de mirar y posa su mirada sobre el dinero que le has dado, con un análisis casi mecánico se da cuenta de algo que tu ignoras, el pase esta mal y te faltan 5 colones.

Sí, 5 colones...Súbitamente y con una vos amenazante te dice “¡¡muchacho no esta completo!!”… Piensas: ¡¡Dios¡¡ ¿porque? ¡¡yo lo revisé bien!! esto no puede estar pasando. ¡Solo son 5 colones!

El chofer te sigue mirando y una fila de furiosos transeúntes que esperan entrar al bus te mirar con ganas de sacar los cinco colones de tus huesos inertes en el piso. Desesperadamente empiezas a buscar en todo tu cuerpo unos miserables 5 colones, la desesperación hace mella en ti, pierdes todo razonamiento lógico (por 5 colones) y caes rendido sobre tus rodillas. Y por un instante la lógica vuelve y como un rayo de luz tienes una gran idea. Le cambias tu pase casi exacto por una moneda de 500 colones al chofer y esto por deducción simple cubrirá el pasaje y desde luego los 5 colones. Se lo das, el chofer te devuelve la diferencia y por fin buscas un campo en el bus. Un campo en el bus, en hora pico es como buscar el santo Grial. Y como han visto en tanto documental de NATGEO, es todo un enigma...

-Sarcasmo- el mejor invento de la raza humana, junto con las cerveza. Palabras de un nun amigo un tanto borracho. Buscas un campo; ojala cerca de la ventana para no aburrirte demasiado viendo el pasar de las cosas a la increíble velocidad que alcanza el bus en hora pico. más de 25 km por hora. En el mejor de los casos un ejemplo: Heredia por la Uruca en hora pico (Santo castigo).

Divisas un sitio y, de una manera rapita (tan rápida como el relámpago) te sientas en el y las campanas de los ángeles lo celebran.

Pero... descubres algo a tu lado...

Próxima entrega: “El viaje dentro del bus”.

ABRAHAM “GEOVANNI” NOTTO.



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