jueves, 28 de mayo de 2009

La Costa Rica de hoy en día...

Y bien, otro día de Universidad que se termina.

Mientras me preparo algo caliente de cenar y termino de finiquitar algunos detalles sobre el
Comic Party de este fin de Semana; mi muy estimado amigo, Octavio Rodríguez, sintió en estos días la necesidad de remover un poco el tintero de las ideas. Y dado a que en estos días he estado algo ocupado, decidí darle un espacio en el Templo para que desahogara.

Por lo que el día de hoy nos deja aquí una interesante Reflexión sobre nuestra maltrecha Costa Rica. Espero lo disfruten:


"La Costa Rica de hoy en día"


Conforme pasan estos tiempos en los que vivo, me llego a preguntar: ¿Será acaso que las cosas se ponen cada vez peor en Costa Rica? Y con forme pasa el tiempo, esa pregunta se convierte en afirmación.

Lo que más me molesta es la actitud de las personas que, vanamente esperan por ALGUIEN que llegue a cambiar todo esto (y me refiero a DIOS o algún ser humano muy inteligente). Les tengo dos afirmaciones con respecto a estos dos seres:

La primera: DIOS NO HACE por el hombre lo que EL puede hacer por SI MISMO.


La segunda: ¿REALMENTE creen que UNA SOLA PERSONA puede cambiar un gobierno y un país lleno de Corrupción? ¿Realmente creen que una manifestación puede cambiar la actitud de un gobierno?

Les voy a explicar la pregunta anterior, una sola persona no puede cambiar la actitud de un país entero, porque cuando se trata de inculcar disciplina y principios, la tica gana siempre con un “Berrinche” (Manifestaciones) para seguir haciendo lo que le da la gana. Veamos el caso de las leyes de transito, de las leyes anti corrupción, de los bloqueos de traileros, de los bloqueos de los piratas.

Mi ánimo no es de ofender, “pero al que le cae el guante, que se lo plante”, por ejemplo: ¿a quien le toca que un trailer tenga los frenos en buen estado, y QUIEN CUMPLE? Díganme ¿que trailero no se queja de que RITEVE (imagínese el tono de un niño fresa) “es muy estricto”? Y el gobierno de alcahueta, ¿qué hace? ¡¡Ah!! pero disculpen, muchos dirán: pero a los traileros no les pagan lo suficiente como para arreglar sus equipos de trabajo. (Ojo por donde va la “bolita”), es culpa del jefe que no les paga bien, y el jefe dice que es culpa de los impuestos que cobra el gobierno y de las malas relaciones comerciales, el gobierno dice que es culpa de los países ricos que no pagan decentemente.

Y al Final todo se pierde en palabrerías y se pasa la bolita al otro gobierno. Vean los casos: de la carretera hacia caldera, de las leyes, el relleno sanitario, de la plata que se robó Figueres (cualquiera de los dos Padre e Hijo). Yo considero: quien soca al gobierno para que cumpla, es el pueblo; quien soca al jefe para que pague decentemente, es el pueblo; quien soca al trailero para que arregle sus frenos, es el pueblo; quien soca al marido agresor, es el pueblo; quien soca al ladrón por robar, es el pueblo; de quien depende la ley para que funcione adecuadamente, es el pueblo. Y si no me creen, lean el Critón.

Porque yo creo que se ocupan más “HUEVOS” para arriesgar la vida por seguir principios e ideales, y seguir la ley moral, y aún se ocupan TOVAVÍA MÁS “HUEVOS” para trabajar en conjunto con los vecinos. Que lo que ocupa un sujeto, para agredir o abusar de una mujer, que lo que ocupa para conducir ebrio, que lo que ocupa un dueño de empresa y su contador para evadir impuestos y pagar menos a sus empleados ni pagarles sus horas extras, etc…; que lo que ocupan una serie de diputados, partidos políticos, y personalidades políticas, para hacer con el pueblo de este país lo que les da la gana.

Costarricenses son nuestras vidas las que están en juego, es nuestro futuro el que está en juego. ¿Acaso no vivimos arriesgando nuestras vidas, cada día que salimos de casa? Si son nuestras vidas las que están en peligro, me voy a permitir decir lo siguiente: “Una vez que tenemos miedo, ya lo hemos perdido todo”

Es deprimente ver como un trío de ladrones asaltan a un hombre, en una parada de autobús, mientras está estacionado un autobús; y VER que diez personas que esperan en la parada no le ayudan a ese hombre y VER que nadie del autobús lleno, ayuda a ese hombre.

Yo también fui asaltado hace mucho tiempo, por siete mocosos menores de edad y observé como pasaban los automóviles y los buses y nadie quiso ayudarme.

Me dolió lo que perdí materialmente, pero lo que en realidad perdí ese día fue la fe y me di cuenta de una cosa muy cierta: AQUÍ NADIE TE AYUDA. Y lo que más deprime no es que la gente no ayude por indiferencia, sino más bien no lo hacen por MIEDO. Los indiferentes son los políticos.

Yo no voy a plantear opciones para resolver estos problemas, ya las hay. Lo que no hay es voluntad y disciplina, lo que no hay es trabajo en equipo, lo que no hay es un pueblo: un pueblo que respete las leyes siempre (no solo cuando le convenga), un pueblo que no tenga miedo (de enfrentarse contra la politiquería, la corrupción, contra el hampa en todas sus formas), un pueblo con orgullo y dignidad (no malcriado, ni berrinchudo, ni alborotador).

Y para que esto se logre pueden pasar dos cosas, y la historia humana me da la razón.

La primera: Que el pueblo por sus propios medios cambie su rumbo.

La segunda: que lleguemos a tal estado de corrupción e indiferencia, y que el pueblo se halle en el fondo más profundo a donde puede no más llegar el caos; solo entonces y solo entonces los pueblos se arman en revolución, y empiezan a hacer las cosas bien.

Veamos el caso de la Revolución Francesa, que fue el primero de los pueblos del mundo en levantarse contra las monarquías. Solo me queda por preguntar, no ¿cual país sea el primero que quiera cambiar? Sino ¿Cuándo?

Ahí les dejo la pregunta, respetables lectores…


Octavio Rodríguez

1 comentario:

JAY dijo...

Excelente articulo Octavio, yo espero ser parte de la solucion y no parte del problema.