martes, 15 de septiembre de 2009

Siento que muchas reglas sociales deben ser reconsideradas

Hay diferentes momentos en la vida de uno (al menos en mi caso) en donde uno lucha consigo mismo porque su reacción no necesariamente es la más correcta, o las acciones que uno considera que le genere menos daño a la integridad física y emocional de las personas involucradas resultan igualmente negativas sin alternativa. Tal fue el caso de este viernes 31 de julio. En esta ocasión me vi forzada nuevamente a reconsiderar algunas conductas que la sociedad considera repudiables, y comencé a buscar casos en donde estuviese bien una “mala conducta”.

Hace poco tiempo atrás, saliendo con el Oso y con Sendo, resultamos atacados verbalmente (por dicha no pasó a más) por una persona que, por falta de una mejor palabra, llamaré discapacitada. Dicha persona comenzó a “rondarnos” con gestos agresivos, además de amenazar con agredir físicamente a la persona más grande de nuestro grupito “alegre”, al punto de hablar de balazos y muerte; claro está, uno nunca sabe hasta que punto es pura fanfarronería y cuanto puede resultar cierto. Como no es la primera vez en la que me encuentro en una situación similar, me dispuse a pensar cuál sería mi curso de acción en caso de que el tipo dejara de alardear de su fuerza y comenzara a actuar acorde a lo que decía. Y lo único que venía a mi mente era lo mal visto que estaba que se golpeara (pateara en la cabeza) a una persona discapacitada (en mi defensa era casi de mi tamaño y supongo que más fuerte; además si empezaba a tratar de agredirnos de alguna manera yo era el menor de sus males, por así decirlo, sería más justo). Al tipo eventualmente lo perdimos y seguimos tranquilos, pero me quedó la espinita, por así decirlo.

Como dije, no es la primera vez en que me veo con el problema “moral / social” del mejor curso de acción ante un caso de una persona con derechos especiales.

Para decir un caso similar: Marito Mortadela, el tipo con la guitarrita que canta a lo largo del boulevard en San José Centro, es una persona especial, tiene un retraso mental – que no se que tan leve o no es – y por ello se sale muchas veces con las suyas. Es una persona como cualquier otro, tiene los mismos sentimientos y mismas necesidades, pero no necesariamente las mismas represalias. Este individuo es muy dado a dar “piropos” a las muchachas que pasan frente a él, y si se descuidan, como lo hice yo por pensar inocentemente (hasta ese momento siempre había sentido mucha tranquilidad entre personas que comparten su característica singular, porque los consideraba muy inocentes y dulces, gran error!), terminan siendo manoseadas o besadas por él (que es muy fuerte por cierto!). Los policías estaban ahí cuando sucedió y no me tomaron en serio cuando lo acusé, no que hubieran hecho mucho de haber sido un jetas cualquiera, pero igual, se hubiera hecho más al respecto. La culpa resulta siendo la de uno. Lo mismo sucede cuando uno es abordado por una persona de psiquiátrico (que en Pavas tienen una tendencia a soltarlos :S), no hay quién haga nada al respecto, solo lo quitan de encima de uno y lo dejan sueltos como si nada.

En otro caso, no hace tanto tiempo, un niño de menos de 10 años terminó manoseandome toda mientras caminaba; mi reacción fue automáticamente cerrarlo a golpes (cachetadas por cada golpe que me dió y sostenerle duro el brazo; por aquello de las personas que vayan a decir que soy agresora de niños). Cuando la gente se me quedó viendo anonadados por mis acciones, e incluso hicieron de querer detenerme, lo único que grité fue que me trajeran a la madre del niño para que ella lo agarrara peor, cosa que sí sucedió (bwahahaha). Sé que no es el enfoque más maduro, pero no está bien permitir que un chiquito haga lo que quiera. Con las nuevas leyes que establecen que está mal castigar físicamente a los niños se está criando una generación más irrespetuosa sin acciones limitadas por normas de conducta, donde este bien golpear a los padres y pasar por encima de los derechos de los demás. No por ello estoy diciendo que hay que dejarlos negros de moretes de los golpes que se impartan (la letra por sangre entra, pero también genera conductas negativas), solo digo que hay que ser más fuertes y menos permisivos con los castigos impartidos.

Lo mismo sucedió con un hombre adulto en un bus, y lo mejor que logré fue que el chofer lo bajara de inmediato. En este país donde se supone que hay leyes que hacen que tipos como esos pasen la noche al menos en la cárcel por actos similares o más leves, pero que no se imponen porque las mujeres no lo quieren denunciar, y cuando finalmente una de nosotras lo denuncia, no terminan castigando al individuo adecuadamente.

Para finalizar, voy a remitirme a un cuento que no es mío, pero que va acorde con lo que estoy hablando. Esto le pasó al amigo Leo: estaba comiendo en un restaurante de comida rápida tranquilamente, cuando se le acerca un niño pidiendo limosna, en lugar de darle dinero, Leo le compra un menú para niños porque lo vio hambriento. El niño se dispone a comer gustosamente en otra mesa, cuando Leo vuelve a ver al niño este se encuentra con un hombre (el cual supuso que era su padre) que lo estaba agrediendo por comer en lugar de obtener dinero. Dicho acto hizo que entrara en modo “Hulk” y cerrara a golpes al hombre; en lugar de resultar felicitado por ayudar al niño, a Leo le dieron una multa por agredir al agresor. Una de las muchas cosas que nunca entenderé del sistema de justicia en este país: castigan a los verdaderos héroes y dejan a los corruptos y malhechores libres.

Nuestra cultura, con el afán de nivelar las oportunidades para todos, se ha vuelto sumamente permisiva y ha engendrado personas que han sabido aprovecharse de ello: niños, personas discapacitadas, adultos, etc. El problema es que el tico, en general, está entrenado para no reaccionar y dejar que las cosas simplemente le sucedan sin oponer resistencia alguna. Nos meten en la cabeza desde niños que no se debe meter uno en la pelea de otro (a menos que sea “compa”), que no se puede defender de una persona con “cualidades especiales” (no importa si te están golpeando, pasan por encima de tus derechos, o si hacen algo más), que a los niños se les debe permitir expresarse sin consecuencias graves (no se les puede castigar físicamente ni psicológicamente muy fuerte), entre otros. Y acá es cuando digo: no voy a dejar que alguien que me haga un mal salga impune, sin importar su edad o capacidades físicas o mentales, no permitiré que otros salgan lastimados solo porque a uno le entró el capricho; y ustedes, que dicen, dejarán que las cosas simplemente sucedan?



Naye - "no se dejen engañar por la apariencia de dulzura"

2 comentarios:

Konopikyu dijo...

Es un tema delicado. La verdad sobretodo en los niños, si considero que la falta de disiplina hace desastres, y es que se le deja muchas veces a maestros y padres con las manos atadas. El hecho de que se aplique disiplina no tiene que estar asociado a la violencia. El problema es que aprobamos un sistema sin estar preparados para lidiar con el.
Yo la verdad considero que en lo que sea posible, aplicar la defensa sin violencia es lo mejor, aunque, si esto nos amenaza ya sea fisica o moralmente, como victimas tenemos todo el derecho a defendernos. Igua aplicaria si necesitamos socorrer a alguien quien esta siendo atacado. Y bueno lamentablemente los heroes son heroes presisamente por que nunca seran bien recompensados, hacen lo que es correcto sin importarles tener que aceptar injusticias por sus actos.
Como digo usar el ultimo recurso solo cuando sea necesario.

JAY dijo...

Creo que a los ticos nunca nos enseñaron bien el concepto de autoridad. Autoridad y agresion no son la misma cosa.

Todos tenemos derecho a ejercer autoridad como ciudadanos y a defender nuestros derechos, siempre y cuando CUMPLAMOS CON NUESTROS DEBERES.

Los ticos no entendemos eso, y queremos que nos den derecho a todo, sin luchar por nada. Siempre queremos que los demas velen por lo nuestro y se encarguen de nuestras resposabilidades.

En cuanto a la violencia... la fuerza es necesaria en algunos casos, como ultimo recurso ciertamente... pero si la autoridad no se ejerce o no se respeta, al final solo por la fuerza se puede restaurar el order. Creo firmemente que en Costa Rica vamos hacia ese camino, ya que ahora vivimos en una anarco democracia.