domingo, 15 de noviembre de 2009

Mirada Atenta (Cuento para los buenos amigos que sólo fueron eso)



Mirada Atenta


Llego al entrenamiento con un yeso que me cubre el brazo izquierdo en estética perpendicular desde la palma de la mano hasta el hombro. Esa mañana de sábado todos los aspirantes a guía se muestran interesados en él, incluyendo a Lorena, que me provoca mariposas en el estómago y cuya presencia me remite a la timidez imbécil que me reprocho desde la pubertad.


Gracias al blanco adorno ella me habla por primera vez. Con sonrisa amplia, mirada atenta y brillante, me dice:


- ¿Qué le pasó?


Pese a que siento que la pregunta es bastante estúpida, gana el deseo de congraciarse con ella y cuento la para mí un tanto humillante historia de cómo después de correr tras último autobús a casa seis noches antes, caigo para hacer un emparedado con mi codo entre el filo de la acera y mis costillas. Uy qué feo, sí ni modo, cuánto tiempo, cuatro semanas vieras qué incómodo cuando pica, qué estudia usted, qué tuanis, ni tanto me quiero cambiar de carrera, nos llaman, que vamos a ver más salas, hasta luego. Nos vemos esporádicamente en lo que resta del entrenamiento. Adiós, suerte, ojalá me llamen, a usted también, quiero que nos volvamos a ver este es mi teléfono no te perdás.


Entro a trabajar pasado un mes, el brazo en rehabilitación y breve pésimo noviazgo recién terminado. Dentro del mismo período, pierdo en un taxi la agenda con el número de Lorena.


Ella ingresa al Museo luego de cuatro meses, mi timidez adolescente superada casi del todo pero mariposario estomacal intacto. La primera mañana en que la veo, hola qué bueno verte por acá, ella contesta con mirada atenta y cara de no sé quién es usted. “Alonso”, ah sí es cierto el chico del brazo roto cómo siguió nunca me llamaste y etcétera.


De los sesenta y cuatro guías de sala, treinta de ellos son varones o lo intentan. Esto le permite a Lorena conocer en tiempo récord la fauna masculina de su nuevo entorno laboral: perros, lagartos y zopilotes básicamente, con hábitat en los pasillos, la salida de los vestidores y los recovecos de las salas temáticas. Pese a todo, se dice que sobreviven algunos homínidos amables y un tanto timoratos en lo agreste de la escala social.


Como puedo contarme entre estos últimos, trato de acceder a ella callando, observando y escuchándola a menudo. Gracias por oírme qué lindo qué especial qué diferente que es usted (gran abrazo, mirada brillante), no hay de qué. Acercamiento progresivo a quien ya es Lore me dan la oportunidad de enterarme cómo ella rechaza uno a uno a varios de los depredadores locales y también de caer rendido ante sus encantos pese a lo distinto del carácter y las historias conflictivas. Tras de un tiempo prudencial y la victoria sobre mi personal cobardía, por fin abordo a mi quizás-amiga a la salida del trabajo un domingo por la tarde para invitarla a tomar un café.


Mientras ella se encamina hacia el automóvil blanco de un tipo que me observa como a una cucaracha, la Lore contesta con sonrisa amplia y mirada atenta:


- Si vamos en grupo, tal vez.



*****



Basta mirarla para hacer breve repaso de los malos noviazgos que le conocí, del escuchar como amigo todas sus desdichas por dos años y el pésimo resultado de nuestro intento por estar juntos para así separarnos resentidos hace cinco.


Se sienta a mi lado en la mesita de la plaza de comidas de ese centro comercial que tanto detesto. Mirá Alonsito qué bueno verte, igual, vieras que he pensado tanto en vos desde entonces fui tan tonta tantas malas relaciones ahora entiendo lo que hacías nadie me ha tratado como vos no sé si podemos vernos un día de estos de verdad me has hecho falta. La oigo con mirada atenta; luego veo hacia el frente, saludo con la mano, Lorena mira a la mujer que viene. Con sonrisa amplia le digo:


- Claro que sí. Pongámonos de acuerdo. Pero antes –le digo mientras me pongo de pie- deja que te presente a mi esposa…



Esteban "R"-amírez

4 comentarios:

JAY dijo...

Excelente!!! Este no lo habia leido!!!

Abraham-Franky-Cyborg dijo...

Muy bueno... de es muy interesante!

Dash dijo...

Jajajaja...! Excelente q' lo publicara..! A

La Dama Ambulante dijo...

ramirez se ha ganado mi respeto de nuevo!! xD