miércoles, 31 de marzo de 2010

Aventura desde Japón



Hace un par de horas volaba por sobre Japón. Al ir aumentando de tamaño las masas verdes, azules y cafés, y poco a poco definiendose edificios y carros (primero como diminutas luces, luego como hormigas en un un canal y llegando rápidamente a modelos de juguete en una ciudad igualmente irreal) pensaba: "Para ser el país de depravaciones, avances tecnológicos, creación de video juegos, robots gigantes, alienígenas, viajeros en el tiempo, personas con super poderes, lolitas y reiteradas amenazas de destrucción mundial... no se ve tan especial "

Ahora, por favor no me malentiendan, como otaku que soy, guardo una cierta fascinación con tintes de reverencia para este país isla del este asiático, pero dada mi curiosa situación, verla desde el aire no me provocaba ninguna magia. Un lugar como cualquier otro... ¡Oh!, como me equivocaba. Pero me adelanto, déjenme explicarles un poco más.

Hace unas cuantasde semanas (más de 2 pero menos de 4), por esos caminos que toma la vida, surgió de la nada una oportunidad para viajar a Singapore, por razones de mi trabajo. Sin entrar en detalles aburridos o explicaciones interminables, simplemente desperté un día como cualquier otra, fui a trabajar, y al llegar a mi casa tenia un boleto (en parte costeado por mi) para otra la otra isla asiática objeto de mi reverencia. Para aquellos que todavía me creen leyenda urbana, y para los que me conocen poco, en Singapore actualmente vive mi amor platónico (amiga querida de la infancia con la que crecí y primera mujer de la que me enamoré a la edad de 9 años).

Ahora, viajar a Singapore, es un infierno. Se requiere de por lo menos 48 horas, 3 vuelos e interminables filas, revisiones, manoseos de oficiales malhumorados y horas-aeropuerto. Y esta vez tocó que uno de esos aeropuertos fuera Narita, Tokyo. Otro otaku pudo haberse emocionado increíblemente por el hecho, llegar a Tokyo y concocerlo, aunque fuera solo un par de horas es una oportunidad única, otro otaku se hubiera decepcionado terriblemete, la espera en Tokyo, a diferencia de las 12 horas en USA es de tan solo 50 minutos. 50 agonziantes minutos de correr, taclear chiquitos, insultar muejeres y derribar ancianos para llegar al vuelo de conexión a tiempo, toda una odisea.

Regresando al relato, mientras el avion se preparaba a aterrizar, pensaba en que desde el aire, no se observaba nada mágico en Tokyo, ningun aleteo de mariposa que permitiera un desenlace inesperado, ningun hecho que prometiera una buena narrativa, ni siquiera una situación cómica con esperanza reirse un rato, en fin era como ver la película del Hombre Lobo. Y entonces me bajé del avión... Mi vuelo a Singapore, que era continaución del de USA y por tanto sin importar la hora de atraso no debia haberse ido, se fue, las aeromozas japonesas de Delta pacientemente explicando a frenéticos pasajeros, los nuevos vuelos de conexión, los arreglos de hotel y las indicaciones generales. Tokyo me atrapó.

Ahora soy un típico ex estudiante universitario, que por una razón poco convincente bajo condiciones muy forzadas para ser creíbles termina viajando al país donde vive su viejo amor de infancia, y en el camino por circunstancias sospechosas acaba en un lugar que no se esperaba... en un hotel en Tokyo... Y si han escuchado de situaciones más trilladas para el inicio de un manga/anime, tendrían que contarmelo, porque ahora solo me queda esperar ver en que anime la providencia me ha dejado atrapado.

Así que viendole el lado positivo a una situación desagradable (no, no puedo concoer Tokyo, puesto que esta muy lejos del aeropuerto, llegué muy tarde en la noche y me voy muy temprano en la mañana), les escribo desde una habitación de hotel en Tokyo, con las luces apagadas solamente para agregar efecto, esperando que lleguen: extraterrestres/ mechas gigantes/ portáles interespaciales/ cataclismos mundiales/ una mujer misteriosa con poderes sobrenaturales que funcione como "despertadora" de poderes dormidos y funcione como rival romántico de mi verdadero amor generado situaciones altramente eróticas contínuas /un grupo de mujeres extremadamente hermosas locamente enamoradas de mi que compiten or mi atención/ todas las anteriores en una sola (mi opción predilecta), para definir en que tipo de anime estoy atrapado y como voy a salvar/destruir el mundo con ayuda/luchando en contra de poderes mágicos/mecha personalizado/hombres pepino/el poder de la virginidad (No podemos descatar el hentai).

Pasar toda mi semana santa en aviones/aeropuertos me ha dejado un poco desorientado y mal de la cabeza, así que es tarea de ustedes, estimados lectores, darme ideas de cual va a ser mi destino y en que tipo de anime estoy. La mejor idea ganará un premio, nada más ni anda menos que automáticamente pasar a ser mi segundo mejor amigo. Podrán pensar ¿y para qué putas quiero ser su segundo mejor amigo? Pues, queridos lectores, porque los protagonistas necesitan de alguien que les de malos consejos para meterse en problemas y eso cae usualmente en el segundo mejor amigo. Así que si ganan podrían quedar atrapados en mi anime y eventualmente por situaciones demasiado extrañas para ser realistas quedar atrapadas en Tokyo junto a mi (y la posibilidad de quedarse con una de las mujeres hermosas o apoderarse del mundo), además de unirse a la broma

Se despide

Gurdiak "El protagonista" Tinar

2 comentarios:

La Dama Ambulante dijo...

disfruta lo más que puedas ^^

Franky Cyborg dijo...

Primero creo q tengo un poco de envidia, por otro lado, no me imagino lo cansado de viaje!! Pero creo que lo mejor que uno puede hacer por ahi...es buscar un Gundam y robarselo!! jajajXD es broma!! en todo caso Buen Viaje!! y que disfrute por alla en las tierras del sol naciente!!