viernes, 16 de abril de 2010

Revolcando el basurero: Marcial Maciel, uno de los "protegidos" del Vaticano por décadas, pederasta, libertino y corrupto comprobado



Continuando con nuestra labor de denuncia de la corrupción del alto clero católico, tan acallado por los medios de difusión costarricenses, veamos el caso de uno de los predilectos de Juan Pablo "cara de niño bueno, pero soy un político amoral" II.

Este cura, Marcial Maciel, es un caso recontracomprobado de todos los modos de corrupción que se les ocurra casi. Sí, gente mala hay en todos los oficios y estratos sociales, quién lo niega. Pero no creo que tenga que explicar por qué es relevante denunciar cuando se ve que dentro de una institución que se pretende ser la guía moral de millones, su liderazgo élite consienta y de vía libre a las acciones de un ser despreciable como este.

¿Quién era Marcial Maciel?

Así es: el "Santo Padre" bendice al ilustre protagonista de esta reseña.
Lo suficientemente ilustre como para sobornar a media Curia Romana. Casi como la mafia...



Ejem, le dejo el trabajo a la Wikipedia, para que juzguen ustedes mismos (sí quieren ver la historia completa, miren ESTO...)

Marcial Maciel Degollado (Cotija, Michoacán; 10 de marzo de 1920 – † Naples, Florida; 30 de enero de 2008) fue un sacerdote mexicano, fundador del Regnum Christi (asociación seglar) y de la congregación católica romana Legión de Cristo. En 1997 fue acusado de pederasta. En medio de estas acusaciones, Maciel dejó el más alto cargo de la Legión de Cristo en 2004. Tiempo después Joseph Ratzinger —prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe— permitió continuar la investigación canónica contra él por acusaciones de abuso sexual hacia niños (pederastia) así como hacia sus compañeros.[1] En el 2005 Ratzinger fue electo papa y en mayo de 2006 anunció el cierre de la investigación a Maciel debido a su avanzada edad y quebrantada salud fuertemente afectadas por su adicción al narcótico Demerol[1] pero le ordenó el retiro del sacerdocio público para consagrarse a una vida de "oración y penitencia". En 2010, la Legión de Cristo reconoció los hijos y los actos pederastas de Maciel, al tiempo que se deslindó de la conducta de su fundador.

Ohhh sí. Esa es la versión resumida de la vida de este "santísimo hombre". Todas las denuncias en su contra hallaron oídos sordos ante Juan Pablo II y su círculo de sociópatas vestidos de cuervo. Ahora bien, como notarán, este hombre fundó una congregación cuyos seminaristas, horrorizados, quieren ahora dejar esta orden en todas partes del mundo. Benedicto XVI pretenden que con mandar un "comisario" a "limpiar la casa" podrá evitarlo, en especial porque hay millones de dólares (o euros, o libras, como lo prefieran) que están en juego con esta orden, que goza de una liquidez que los Templarios medievales hubieran envidiado.

Vamos que reseña el Diario el País, de España, sobre esto (artículo completo):


Basura en la curia

Marcial Maciel fue uno de los grandes agitadores de masas del pontificado de Juan Pablo II. El cura falleció en 2008 y solo fue suspendido a divinis en 2006, después de la muerte de Wojtyla. Siempre llevó una doble o triple vida: cientos de agresiones sexuales probadas a menores y a seminaristas, relaciones carnales con varias mujeres, varios hijos y, se dice, un incesto con uno de ellos.
Wojtyla y su entorno protegieron a Maciel. Según ha revelado el National Catholic Reporter (NCR), Maciel entregó a cambio generosas mordidas [sobornos], una de las grandes especialidades de un tipo que llegó a hacerse pasar por agente de la CIA. El vaticanista Filippo di Giacomo ironiza: "Es una praxis cristiana dar dinero a la Iglesia. Lo extraordinario no es que Maciel trajera óbolos generosos, sino que había personas, como Ratzinger, que cuando llegaban los sobres decían: 'No gracias'. Que otros los cogieran significa que en la Iglesia también hay gente que se arrodilla ante los ídolos".
El fulgurante camino de santidad de Wojtyla depende también del final de la investigación. Las pruebas recogidas por NCR contra sus colaboradores más íntimos (su secretario personal, Stanislaw Dziwisz; su número dos, Angelo Sodano...) revelan que el popular Juan Pablo II amparó en la curia un círculo de podredumbre. "Wojtyla transformó Roma en un vertedero universal", acusa Di Giacomo. "Y Ratzinger está teniendo gravísimos problemas porque esa curia no solo no limpia sino que trata de ensuciarle".
No creo tener que comentar más. Pero, si aún tiene dudas, querido lector, mire el modo "brillante y lleno de lógica" con que un cardenal, alias príncipe de la Iglesia, dicen ellos sucesor de los apóstoles, defiende lo indefendible, y como este verdaderamente inteligente periodista lo pone en su lugar:






(¿Han visto alguna vez a un ser más cínico?)

Hablen, denuncien, corran la voz. Me enferma ver cómo la Iglesia Romana de Costa Rica tiene poder como para que ninguna de estas cosas llegue a los ya de por sí vendidos medios de este país. Si Ustedes saben, ayuden a que otros sepan y sean capaces de criticar y hacer a otros ver esta infamia.


R. "La Verdad los hará libres, no Felices" Spiral

1 comentario:

Konopikyu dijo...

Pues si que triste, la verdad que mas que una pasiòn exacerbada de moral, lo que la iglesia sufre es una fiebre de poder. Y pues este es uno de tantos ejemplos en donde el poder lo unico que hace es crear es monstruos como estos, que por el mismo poder que no se quiere perder, deben quedar impunes a costa de la verdadera justicia.
Es una lastima que la religion tenga tanto poder, la humildad ya no existe en entidades como esta. Por eso no me gustan las religiones, se prestan para la corrupcion y corrompen sin saberlo mucho mas de lo que salvan.
Sin embargo yo aun creo en Dios y en el poder de la Fe, que estan ajenos y muy por encima de cualquier ideologia religiosa.