jueves, 4 de noviembre de 2010

Nueve Reinas

Estos días tengo el lujo de tener tiempo libre, algo que mis compañeros del templo que estudian y trabajan no tienen, y lo he aprovechado para ver algunas películas que tenia guardadas por un rato. Entre estas películas una de mis prioridades, por recomendación de Joshua, un cinéfilo y buen amigo mió, es esta brillante cinta argentina.


Dirección Fabián Bielinsky
Ayudante de dirección Martín Hodara
Producción Pablo Bossi y

Cecilia Bossi
Guión Fabián Bielinsky
Música
César Lerner
Sonido Osvaldo Vacca

Editor Sergio Zottola
Fotografía Marcelo Camorino
Montaje Sergio Zottola
Vestuario Monica Torschi

Actuaciones

Gastón Pauls como Juan
Ricardo Darín como Marcos
Leticia Brédice como Valeria
Tomás Fonzi como Federico

País(es) Argentina Año 2000
Duración 115 minutos
Idioma(s) Español
Compañías Productora Patagonik Film Group
Distribución Buena Vista Internacional

Presupuesto $1.300.000


Sinopsis

La historia inicia en un mini mercado en una estación de servicio en Buenos Aires. Ahí vemos como un joven trata de timar una inocente cajera. Luego de lograr su cometido, observa que hay cambio de turno e intenta repetir el timo con la nueva cajera, pero es descubierto. En ese momento interviene otro hombre, quien afirma ser policía, y se lleva el dinero y al joven hacia la delegación.

Ya afuera del lugar, el supuesto policía se presenta como Marcos, un timador profesional, quien vio en el muchacho, llamado Juan, el potencial de convertirse en su nuevo socio. Pero Juan es receloso y toma su tiempo para aceptar la proposición de Marcos.

Pasan el día juntos, y Marcos le enseña a Juan diversos trucos para timar a los incautos, mientras le explica su filosofía de vida, de la cual se siente orgulloso, ya que para él, robar en una ciudad de ladrones no es crimen, es un arte. Hacia el final del día, ambos forman una sociedad y Juan le cuenta a Marcos que necesita 70 mil pesos para ayudarle a su padre con una bronca muy seria.

Marcos recibe una llamada telefónica de su hermana Valeria, quien trabaja en un lujoso hotel del centro de la ciudad. Al parecer un viejo socio de él, llamado Sandler, apareció creando problemas en el lugar, tuvo un problema cardiaco y pedio la presencia de Marcos.

Valeria sabe de la vida criminal de su hermano, y no confía en el, especialmente desde que engaño al hermano menor de la familia, Federico, quien también trabaja en el hotel, para dejar la herencia de sus padres. Por esta razón le pide que no haga nada ilegal en el hotel, ya que ella y su hermano necesitan el trabajo para mantenerse.

Marcos habla con Sandler y este les cuenta que tiene un plan para venderle una falsificación de una famosa colección de estampillas de la Republica Weimar conocida como “Las Nueve Reinas”, a un rico coleccionista español llamado Vidal Gandolfo, que esta en el hotel y quien va a ser deportado en 24 horas. Aprovechando esto le pide a ayuda a Marcos para concluir el timo, y Marcos acepta, no sin antes asegurarse de que va a obtener el 90% del dinero que produzca el negocio.

Juan escucha la conversación y le exige a Marcos que lo deje participar a cambio de un 30%, luego de que gracias a el, la esposa de Sandler les entrega el sobre con las estampillas falsas. Juan y Marcos se reunen con Vidal y logran vender las estampillas en $450.000. Concuerdan encontrarse mas tarde para hacer la entrega.

Contentos con el negocio, a la salida del hotel son robados por unos motociclistas, quienes lanzan la falsificación al río. Ofuscados por perder la falsificación, Marcos le pide a Juan no desistir del negocio, y acuerdan ir buscar a la viuda del dueño original de las estampillas, con la intención de timarla y comprar las estampillas originales lo mas barato posible para concluir el trato con Vidal.

Pero la viuda no tiene ni un pelo de tonta, y les exige $250.000 por las estampillas. Marcos tiene $200.000 gracias a la herencia que le robo a sus hermanos, y luego de reflexionar por un tiempo, Juan decide aportar los $50.000 que hacían falta y que venia ahorrando para ayudar a su padre.

Ya con las estampillas, vuelven al hotel a concluir el negocio, pero aquí la historia empieza a dar una serie de giros inesperados complican bastante las cosas para Marcos y Juan.



Comentarios

Esta es una excelente película, que puso muy en alto el cine argentino durante el año 2000, ganando 21 premios internacionales de un total de 29 nominaciones. También sirvió para establecer la carrera del actor argentino Ricardo Darin, quien recibió elogios por su interpretación del frió pero cautivador Marcos. Por supuesto no podemos obviar a los demás actores, quienes también hacen un excelente papel, empezando por Gastón Pauls, que logra un papel muy completo como el aprendiz Juan.

De esta película lo que mas disfrute, aparte de los personajes y el excelente guión que tiene, es el sabor porteño de la historia. Los diálogos son ingeniosos y divertidos, con ese delicioso acento río-platense que es famoso alrededor del mundo, y hace que estos personajes, seres totalmente despreciables, o como dirían en Argentina, unos verdaderos conchudos hijos de puta, te resulten simpáticos.

La película muestra de forma imparcial la malicia argentina, y hace una crítica solapada a una sociedad materialista en donde la gente honesta y trabajadora es victima de ladrones sin escrúpulos, que son capaces de cualquier cosa con tal de hacer dinero. Y estos ladrones no siempre son los típicos criminales de la calle, sino que van desde empresarios y funcionarios corruptos, hasta los ciudadanos de a pie, que también se ven tentados por el dinero fácil.

Tal y como lo pone Marcos en una de las escenas mas memorables de la película, cuando le pregunta a Juan por cuanto dinero se prostituiría y este duda llegando al monto de $500.000. Y es que esta es la realidad del mundo en donde vivimos, en donde el honrado y el inocente son victimas del timador y el corrupto, y todos algún día terminamos por aceptar que lo queramos o no, todos somos putos y putas al servicio del sistema. El secreto esta en no vender el culo barato.

En fin, una brillante película, con una buena historia y magnificas actuaciones, se las recomiendo…




Jay “Te das cuenta...putos no faltan, lo que faltan son financistas...

1 comentario:

Bahamut dijo...

Mi película favorita! :D

Esa frase, junto con "hasta que lo dijiste!", "Santos no hay, lo que hay son tarifas diferentes" y "no te acordás de un tema de Rita Pavone?" son memorables.