martes, 26 de abril de 2011

La vida está hecha de Momentos...

En la actualidad el estrés invade nuestras vidas, absorbe nuestro tiempo y martiriza nuestra plenitud con las discrepancias del trabajo. Un cúmulo de actividades que se agrupan entre placer, deber y sentimientos. Parece un bombardeo ininterrumpido de "tengo que ir, hacer, llevar", etc. Los más afortunados disfrutan todo este ajetreo, hacen lo que les gusta y en teoría deberían estar bien. Sin embargo hay muchos, menos afortunados, que se encuentran inmersos en una rutina asfixiante, que parece dejar tiempo solo para sobrevivir y no para vivir.

Normalmente se piensa que los placeres de la vida o la felicidad se encuentran en cosas lejanas, en sueños y que son difícilmente alcanzables en el día a día. Se dejan de lado aquellas cosas que no son urgentes, para "cuando se pueda"; sin pensar que muchas de ellas tienen que ver directamente con nuestra salud y bienestar, como puede ser una buena alimentación o el ejercicio. Y lo más grave es que no son tan difíciles de conseguir, muchas veces están al alcance de la mano y no las aprovechamos.

Siempre me gustaron los animales. De pequeño siempre me gustó jugar con ellos y contemplarlos. Los que me conocen dan fe de ello. Tengo cuatro perros y mi hermana cinco gatos. Y durante el transcurso de mi infancia pasaron por mi vida otro tanto de criaturas. De niño siempre dije que si algún día llegaba a ser millonario; tendría un terrario con reptiles, una pecera con muchos peces, y un sinfín de perros callejeros durmiendo en la cochera de mi casa.

Mi madre siempre fue muy condescendiente con el asunto de los animales en la casa. Pues tenía la teoría de que el hecho de tener mascotas, es una gran lección para subyugar nuestras responsabilidades diarias. Nos enseña a pensar en los demás y sus necesidades, a divertirme más allá de mis computadoras y videojuegos y aprender a querer a otros.

Hasta este punto probablemente muchos de ustedes se pregunten ¿Qué tiene que ver esto con el titulo de la entrada? Pues mucho.

La vida esta hecha de momentos. Y la mayoría de la gente coincide en que lo que los mejores momentos de la vida siempre se pasan en compañía. Familia, amigos, hermanos, mascotas ó pareja.

¿Acaso no es el deseo de todos "pasar buenos momentos"?

Entonces yo me pregunto, ¿por qué desperdiciamos o no valoramos las pequeñas cosas de la vida? Si al fin y al cabo nuestra vida esta hecha de experiencias. Momentos de dicha y tristeza. Momentos de ira, soledad, redención y rebeldía. La fuente inagotable de cariño de nuestros seres amados; ó la compañía y calidez que nos brindan nuestras mascotas.

La razón por la que estoy escribiendo estas líneas, es porque llevo ya un tiempo en el que me siento hastiado, frustrado y sin muchas ganas de nada. A veces intento hacer un esfuerzo y volver a mi vida anterior. Rememoro el pasado y fantaseo con el futuro. Visito a mis amigos, salgo, y me regodeo con mis pasatiempos y aficiones cuando es necesario...

Sin embargo aún cuando coqueteo con el concepto de una vida normal, y gozó de relativa felicidad, el sentimiento de “frustración” no se detiene.

En ocasiones siento que estoy cansado. Me jode ser la cita, y no la casualidad. Me estoy cansando de ser el amigo de una vez al mes, y no el del día a día. Me estoy cansando de las risas fingidas. Las miradas falsas y las promesas sin cumplir. Sí, las mujeres son demasiado complicadas (con mayúscula). Pero sin duda es otro tema.

No le hecho la culpa a nadie. Pues soy consiente de cuales son las circunstancias que me hicieron alejarme de las sombras de mi pasado. Así como de la madurez que nos ayuda aceptarlas.

Incluso creo que a menudo debo pedir perdón por enfadarme sin explicar a otros el porqué de mi enfado. Pero ni las disculpas ni las explicaciones cambian el hecho de que me estoy hartando de no sentirme respetado por EL MUNDO.

A muchos nos ha pasado. Estoy completamente seguro. En ocasiones, sentimos que por muy buena que sea nuestra vida; no somos capaces de tolerar al mundo, realidad y sociedad.


Es como levantarse y decirse a uno mismo: ¡Es cierto, mi vida es muy buena. Pero porque no puedo sentirme del todo bien. Que le sucede al puto universo! ¿¿PORQUE ESTAN PASANDO TANTAS MIERDAS??

Pensar en esto a diario me mortifica. Y aunque estoy seguro que tarde ó temprano la situación cambiará, igual necesitaba desahogarme.


Pues eso, estos días me he estado dedicando a algunas cosas que quería mejorar... Y a lo tonto a se me ha pasado el tiempo sin darme cuenta.

Es cierto, LA VIDA ESTA HECHA DE MOMENTOS. Y aunque es inevitable no sentirse agobiado por lo que sucede en la realidad, uno sabe que las cosas cambian.

Siempre he sido de la idea de que uno debe contemplar primero los placeres, antes que los deberes. Y si bien es cierto que muchas personas no estarán de acuerdo con esta idea (su razón han de tener), lo cierto es que uno debe vivir para disfrutar. No para estresarse. Pues al fin y al cabo, ¿que no es eso lo que todos deseamos?


Hoy le declaro la guerra al mundo. Reto al concepto de realidad y le ordeno que sea mejor. No quiero que el mundo me robe más mis Momentos. No en vano he trabajado muy duro para disfrutar de ellos.

Hoy debo escribir para no caer en la locura, debo mover mis dedos y usar mi teclado para no cerrar la mano y empuñar con ello mi furia contra el mundo. Dejar salir mis rencores. Mandar al diablo al destino, no hace daño de vez en cuando.

Aunque sea mediante las palabras siento que no es viable estallar y satisfacer mi orgullo callado, pues no soy tan grande como para abarcar entre mis brazos todo lo que me está pasando.

Hoy debo escribir porque llorar o gritar no son soluciones prácticas, y no soy hombre de banalidades. Debo formar con estos párrafos una coraza que me ayude a endurecer mi persona con las armas más poderosas conocidas: la sabiduría, la palabra, la inteligencia y la razón.

Es cierto que para algunos siempre estará la espiritualidad y el creer en Dios. Aferrarse a estos conceptos es bueno y no los culpo. No obstante yo no me sumo entre ellos. Mi mejor antídoto para la felicidad es contraponerme a la ignorancia, la injusticia y el dolor.

Sí escribo estas líneas es porque estoy disfrutando de otro momento…

Sendoshi Kurumada

2 comentarios:

Spiral Route dijo...

Qué texto fuerte, sincero y hermoso. Un recordatorio de lo que es importante en estos días que se entregan sin reserva a la Nada. Gracias por esas palabras, y ponerle voz a lo que tantos de nosotros sentimos, una que otra vez, a veces tan a menudo.

Chio dijo...

Muchas cosas pasaban por mi cabeza pero no lograba plasmarlas taaann bien como este post!! En estos momentos es en los que digo..."tengo unas ganas locas de salir volando a la playa", siempre un momento de meditación y cercanía con la naturaleza me hacen sentir mejor!