miércoles, 31 de agosto de 2011

De nostálgicos y soñadores...



En ocasiones, nos encontramos en determinados momentos de nuestra vida, donde intentamos encontrar una razón, un por qué y un motivo para nuestra existencia.

Evaluamos detenidamente el pasado y evocamos nuestros recuerdos. Tratando de darle sentido a nuestro futuro con el presente. Y mientras lo hacemos, nos damos cuenta de lo corto que es nuestro paseo por el mundo.

La nostalgia y los sueños no son muy diferentes.

Cuando uno cierra ciclos en la vida, siempre hay un poco de nostalgia en el aire; acompañados de una galería de imágenes que como una ráfaga inesperada, se nos vienen a la cabeza. Tan lejanas y diferentes suelen ser nuestras memorias que bien podrían ser un reflejo de nuestro subconsciente onírico. Una historia que se completa cada vez que tenemos un recuerdo ó un sueño.

Hoy al despertar, tuve un sentimiento extraño. Sentí como si el mundo siguiera su marcha y me dejara resagado.

Pero, de una manera desconocida; ese sentimiento me condujo a concebir miles de ideas inconclusas sobre mi vida. Un pensamiento tras otro, fueron creando una conexión que nunca había hecho en mi mente. Esta conexión unía el amor, la vida, la felicidad y la esperanza; llegando a la conclusión de que todo, de una forma u otra, se basaba en lo mismo. Todo se unía bajo un solo propósito: “sueños”.

La Nostalgia no es una debilidad. Aún cuando muchos se empeñan en así creerlo. Por lo general los que se consideran fuertes tratan de esconderla, aparentan que no la sienten, pero llega un momento en el que ésta se desborda y sale derribando todo a su paso.

Por el contrario, hay quienes no presentan dificultad para sentirla y hasta la disfrutan. Aunque esto les cause pesar... He ahí lo que llaman tristeza.

No creo hallarme entre los primeros. Aun cuando en ocasiones me aqueja la duda. A menudo mis lágrimas luchan por salir y les cuesta trabajo rodar por mis mejillas. No es que no quiera dejarlas salir, simplemente he perdido la costumbre para hacerlo. Ocupado en otros sueños que trataré de hacer realidad ...

Y ahora que lo recuerdo, me doy cuenta de como ha cambiado mi vida en poco más de seis años...

Escribo esto mientras mis neuronas comienzan a pedirme algo nuevo..., mi estudio se llena de nostalgia y un nuevo ciclo se cierra. En mi opinión, la visión terrorífica de un mundo que no promueva soñar es una "mentira" que nos contamos a nosotros mismos y a los demás porque nos ayuda a mantener una actitud distante. Justificar nuestros sentimientos de víctimas ó nuestra impotencia para ejercer el control sobre nuestras vidas.

Y es que las personas nos auto engañamos, interpretamos el mundo según nuestras necesidades o deseos. A menudo sacrificamos la realidad a cambio de sentirnos más seguros.

Así, la nostalgia nos permite esquivar la responsabilidad de lo que ocurre en el presente e ignorar nuestro potencial para influir en el futuro. Por ello tenemos que ser optimistas hasta en los sueños... Dicen que tarde o temprano todos nuestros sueños se cumplen, solo hay que tener paciencia.

Y hablando de sueños, si soñar es gratis, ¿qué malo puede ser? ¿desde cuando un sueño, por probable o imposible que sea, se vuelve contraproducente para el soñador?

¿Cuáles el punto justo, entre volar y tener los pies en la tierra?

Yo soy de volar. Volar con la imaginación. Sueño cosas difíciles, improbables e imposibles. En vez de elegir realidades que no puedo tolerar. Entonces, es ahí cuando descarto sueños y me invento otros. Por eso siempre que me tengo que definir lo hago con este adjetivo de mi personalidad...."yo soy un soñador ".

Otra de mis aficiones es crear. Crear cosas. Que es tanto como sorprenderme a mi mismo, es un auténtico disfrute. Creando, te cuelas en mundos que querrías ver y no puedes; mundos que intentas transformar a tu antojo y que unas veces consigues realizarlo según tu criterio o el de otros.

Ahora tengo ese momento de crear y hacer algo nuevo... y lo estoy aprovechando...

De modo que si alguien, desde muy lejos de mi pantalla, comparte y disfruta con mis trabajos; y si ese alguien se decide a ver mis obras y participar en mis proyectos, pues adelante... Y si a este alguien no le agrada nada de lo que ve o lee, puede, desconectarse de mis sueños y volar con libertad por otros mundos tan válidos como el mío , ya que en gustos, no hay nada escrito.

Dicen que los soñadores y los realistas hacen las mejores parejas ó los peores enemigos... porque solo a través de los conflictos, encontramos nuestra forma de entender la vida...

Al soñar más y mejores sueños, creo tener posibilidades aún mayores de alcanzarlos. Y vendrá un realista a decirme que por hacerlo soy soberbio y creído...

Al pensar situaciones y paisajes que me gustaría vivir algún día, me dirán que soy poco serio. Al afirmar que existe otra manera de hacer las cosas, y que sólo hace falta un pequeño cambio, me tacharan de charlatán (que también lo soy)...

La verdad...no me importa.... Me siento como un loco pero siempre he vivido de mis sueños y locuras...¡Benditas locuras las mías!...

¡Saludos!

Sendoshi Kurumada- "Mirando la Luna todas las noches desde mi casa, el cielo de mi incordura"

1 comentario:

JAY dijo...

Me gusto mucho tu reflexion, yo tambien soy un soñador y un nostalgico. Aveces siento que apesar de que el pasado no fue perfecto, se ve mas brillante que el futuro. Hay que darle vuelta a esa forma de pensar!!!