martes, 13 de diciembre de 2011

Hablando de World of Warcraft: Razas (PARTE 1)

Bueno Lectores tiempo sin escribir. Hoy con ganas de detallar un poco acerca de un tema que si bien es cierto, no es nuevo si es interesante, igual es bueno repasarlo. Les hablo de WoW (World of Warcraft). En realidad yo lo jugue un tiempo; y a decir verdad creo que es tal vez el juego más completo On-Line que conozco; pero que hay que dedicarle mucho tiempo.


Aún así, sin duda lo que más me llama la atención, es el trabajo con las Razas del juego. Puesto que se trabajo muy bien en ellas sus historias y tramas. Y la verdad son de verdad llamativas. Así que hoy vamos a detallar un poco las razas básicas, tanto de la Alianza como de la Orda.

::GNOMOS::


Los excéntricos y a menudo brillantes gnomos son una de las razas más peculiares del mundo. Con su obsesión por desarrollar nuevas tecnologías radicales y construir maravillas de ingeniería más allá de la imaginación, es un milagro que hayan sobrevivido para propagar la especie. Desde la próspera y maravillosa ciudad tecnológica de Gnomeregan, los gnomos compartían los recursos de los boscosos picos de Dun Morogh con sus primos enanos. Aunque los enanos de Forjaz también tienen inclinación por la tecnología y la ingeniería, son los gnomos los que proporcionan los diseños visionarios y críticos para la mayoría de las armas y vehículos de vapor enanos.

Los gnomos ayudaron a la Alianza durante la Segunda Guerra, pero extrañamente se negaron a enviar tropas para ayudar a sus aliados durante la reciente invasión de la Legión Ardiente. Aunque sus diseños contribuyeron a cambiar el curso de las cosas contra de la Legión, los enanos y los humanos se sorprendieron ante la decisión de los gnomos de no enviar a sus valientes tropas y pilotos.

Después de la guerra, la Alianza descubrió la razón de la súbita retirada de los gnomos. Al parecer, una antigua y salvaje amenaza se había alzado desde las entrañas de la tierra e invadió Gnomeregan. Conscientes de que la prioridad de sus aliados era derrotar a la Legión Ardiente, los gnomos decidieron luchar solos. Aunque lucharon con valor para salvar su amada ciudad, Gnomeregan se perdió sin remedio.

Casi la mitad de la raza gnoma murió durante la caída de Gnomeregan. Los castigados gnomos que sobrevivieron huyeron a la seguridad de la fortaleza enana de Forjaz.

Centrados una vez más en la causa de la Alianza, los gnomos dedican su tiempo a diseñar estrategias y armas que los ayuden a recuperar su ciudad destrozada y construir un brillante futuro para su pueblo.

::DRAENEI::



Los Draenei son físicamente diferentes de los draenei de la Legión Ardiente. Los draenei tienen una gran variedad de color de piel, de negro azabache, azul agua, azul oscuro, morado, y ebony. Ellos sin embargo no parecen exhibir la piel roja de los Eredar demoníacos. Draenei tampoco tienen los cuernos que los eredar demoníacos tienen en sus caras. Tampoco tienen colmillos.

Hace casi veinticinco mil años, los eredar aparecieron en el mundo de Argus. Eran extremadamente inteligentes y tenían una afinidad natural con las diversas formas de la magia. Gracias a estos dones, crearon una sociedad enorme y maravillosa.Por desgracia, los logros de los eredar atrajeron la atención de Sargeras, el Destructor de Mundos. Él ya había comenzado su Cruzada Ardiente para erradicar la vida del cosmos y creía que los brillantes eredar serían vitales para liderar el enorme ejército demoníaco que estaba reuniendo. Así pues, contactó con los tres líderes más importantes de los eredar: Kil’jaeden, Archimonde y Velen. A cambio de la lealtad de la raza eredar, Sargeras les ofreció poder y saber incalculables.

Aunque la oferta sonaba muy tentadora, Velen tuvo una visión del futuro que lo llenó de horror. Sargeras había dicho la verdad: los eredar que se unieran al Titán Oscuro obtendrían, sin duda, un poder y una sabiduría enormes. Sin embargo, los eredar se transformarían en demonios.

Velen vio a la Legión en todo su terrible poder y contempló la destrucción que desataría sobre toda la creación. Se apresuró a avisar a Kil’jaeden y Archimonde, pero estos, seducidos por las promesas de Sargeras, ignoraron su preocupación . Le ofrecieron su lealtad y fueron transformados en seres colosales de demonios de una maldad colosal.

El poder de Sargeras hacía impensable la oposición directa. Velen estuvo a punto de perder toda esperanza, pero sus súplicas de ayuda fueron escuchadas. Un ser acudió ante él y le explicó que era uno de los naaru, una raza de seres de energía dedicados a detener la Cruzada Ardiente. Los naaru le ofrecieron llevarlo junto con los que pensaran como él a un lugar seguro.

Profundamente aliviado, Velen reunió a los otros eredar que se habían negado a unirse a Sargeras hasta el momento. Haciéndose llamar a si mismos los draenei o “exiliados” en el idioma Eredun, los renegados escaparon a duras penas de Argus, con la Legión Ardiente pisándoles los talones. Kil’jaeden estaba furioso por lo que consideraba una traición por parte de Velen y el demonio juró perseguirlos hasta darles caza a él y al resto de los draenei hasta los confines del cosmos si fuera necesario.

La Legión persiguió a los draenei durante miles de años. Los draenei visitaron numerosos mundos y exploraron gran parte del cosmos conocido en su búsqueda de un puerto seguro. Pero la Legión no cejaba en su persecución. Mientras tanto, los enigmáticos naaru bendijeron a los draenei con el conocimiento y el poder de la Luz. Explicaron que había otras fuerzas en el cosmos que se alzarían contra la Legión Ardiente. Un día, los naaru los reunirían en un solo ejército de la Luz imparable. Profundamente impresionados por las palabras de los naaru, los draenei juraron honrar a la Luz y seguir los altruistas ideales naaru.Finalmente, Velen y sus draenei se asentaron en un mundo remoto y tranquilo que parecía el refugio ideal. Lo llamaron Draenor o “Refugio de los Exiliados” y aquí volvieron a cultivar su tranquila sociedad de nuevo. Temerosos de ser descubiertos de nuevo por las fuerzas de Kil’jaeden, Velen y sus místicos mantuvieron su magia oculta durante generaciones.

Con el tiempo, los draenei conocieron y confraternizaron con los chamánicos clanes orcos que ya habitaban en las tranquilas praderas del sur de Nagrand. Aparte de dedicarse a un comercio limitado, los draenei y los orcos se veían los unos a los otros con respeto, pero no se relacionaban entre ellos.

A pesar de la precaución de los draenei, Kil’jaeden descubrió su refugio secreto en Draenor. Aprendió más del mundo y de sus habitantes, y se interesó por la poderosa raza orca. Un plan surgió en su mente y el señor demoníaco comenzó a reír. Podía ver cómo convertir a los orcos en los instrumentos de su ira. Sólo era cuestión de tiempo y de presión.

Kil’jaeden comenzó a corromper a los orcos, primero mediante el anciano chamán Ner’zhul y después a través de su aprendiz, Gul’dan. Los clanes orcos se dedicaron al arte de la guerra y a crear una Horda única y asesina. Incluso los chamanes más sabios aprendieron brujería y abandonaron las enseñanzas que antes habían venerado.

Cuidadosamente manipulados para pasar de un estado de cautelosa aceptación a una rabia y sed de sangre ciegas, los orcos atacaron a los draenei. Este sangriento conflicto duró casi ochenta años, pero el triunfo de los orcos era inevitable. Los draenei eran poderosos gracias a los poderes que les concedió la Luz, pero la demoníacamente enloquecida Horda lo era más. Los orcos mataron a cerca del ochenta por ciento de la raza draenei e obligaron a huir al resto en busca de seguridad a los rincones más remotos del planeta.

Después, los draenei que habían luchado contra la Horda y consiguieron sobrevivir descubrieron que habían sido afectados por las viles energías que utilizaban los brujos orcos. Estos draenei han mutado desde entonces en formas menores, creando una serie de subespecies. Los Tábidos y Los Perdidos (como se ve más arriba) son dos de esas ramas genéticas. Sus cuerpos alterados solo tienen un ligero parecido con los orgullosos draenei que fueron en el pasado y muy pocos conservan su cordura.

::ENANOS DE IRONFORGE::



Los Enanos son humanoides fornidos y físicamente poderosos, con extremidades cortas con gran masa muscular, con prominencia ósea principalmente a nivel del rostro en mejillas, cejas y mentón, narices rechonchas y cara circular. Su color de piel varía del rosado clarísimo, casi blanco, hasta el cobrizo oscuro, principalmente en los herreros, por el contacto continuo con la forja. Los enanos masculinos tienden a usar cabellos y barbas largas, signo de distinción entre la raza, con variación de colores entre el negro, el rojo, el amarillo y el naranja, generalmente adornadas en trenzas.

Las mujeres también tienden a tener gran masa muscular, aunque en menor medida que los varones, y carecen de barba. Sus medidas antropométricas suelen ser de 90-120 cm. y 59-100 kg en los varones y la estatura y peso femeninos es de entre 85-115 cm. y 46-87 kg

Siendo la expectativa de vida de esta raza entre 252-450 años.

Orgullosos, estoicos, fáciles en la amistad y en la enemistad, los enanos de Ironforge son un pueblo determinado que ama sus tradiciones: amor por las batallas, la metalurgia y la minería, el relato de historias junto al fuego tomando una cerveza y comiendo carne del hueso, la buena camaradería, además de un creciente interés por el desarrollo de invenciones y, recientemente, por la exploración y la arqueología, en busca de desentrañar los misterios de su legado que duermen bajo la tierra, motivado por el descubrimiento de que sus progenitores podrían ser los ancestrales Titanes.

Son los responsables del desarrollo de la tecnología de vapor y el uso de la pólvora como arma de guerra, y son reconocidos por sus incomparables habilidades en el campo de batalla, al igual que como hábiles y creativos ingenieros.

Por siglos, la naturaleza de los enanos les había motivado a ocultarse bajo la tierra, en sus monumentales ciudades de piedra enclavadas en las montañas de Khaz Modan, dedicándose principalmente a la minería y la obtención de oro, joyas preciosas y valiosos metales que utilizar en sus trabajos metalúrgicos, pues los herreros enanos son reconocidos como los mejores de todo Azeroth.

::TAURENS::



Los Tauren son humanoides grandes, musculares y con la cabeza como la de un toro. Los machos hacen un promedio de dos metros y medio de altos y 240 kilos, mientras las hembras son por lo general un poco más pequeñas y más delgadas. Los Tauren son sobre todo músculo, increíblemente han desarrollado una fisonomía perfecta para el combate. De piel suave, y un pelo también suave (por lo general bastante corto) que cubre el cuerpo del Tauren a lo largo de la cabeza, el cuello y de sus extremidades. Los Tauren varones y hembras llevan el pelo largo, prefiriendo los machos trenzas a cualquier otro estilo. La coloración de éste puede extenderse de intenso negro al rubio si la piel es blanca, o con una gama de manchas y colores diferentes. Los Tauren tienen tres dedos en cada mano.

Los cuernos son los más prominentes en los machos, aunque todo Tauren tiene cuernos. Los Tauren llevan ropa normal, cuero o cualquier tipo de tela. Aprecian la joyería, diseñando pequeñas baratijas de marfil, hueso o ámbar. De estos materiales hacen pulseras o collares, y a veces adornan sus cuernos o herraduras con hermosas piezas de arte.

Los llanos de Kalimdor han sido durante mucho tiempo la casa de estos enormes nómadas. El Tauren es una raza de chamanes, cazadores y guerreros que hace mucho desarrollaron una cultura compleja y el sistema de vida sin la ayuda de la minería, el acero o la conquista de territorios. Esto no quiere decir que los Tauren sean una raza pacifista, ya que cuando les enfadan son capaces de tomar represalias con una brutalidad rápida y decisiva.

Los Tauren son, en una palabra, estoicos, mezclando el ser fuerte y silencioso con su contemplación tranquila. Este aire introspectivo combinado con su tamaño inmenso puede conducir a una persona a entender por qué existe ese respeto a los Tauren como una raza sabia y peligrosa. Los Tauren raras veces hablan a no ser que haya una buena razón, prefiriendo actuar en vez conversar. Sin embargo, una vez que un Tauren ha aprendido a actuar recíprocamente con un compañero, el Tauren comparte y habla más con esa persona, llegando a ser más abierto y entusiasta con sus palabras. Son por lo general son tranquilos y casi siempre se paran a reflexionar.

Los Tauren no tienen ningún aprecio por el derramamiento de sangre, como sus profundas creencias espirituales no tienen un lugar para la guerra. Los mayores de una tribu solucionan la mayor parte de las cuestiones, aunque también dos Tauren podrían resolver un conflicto con un ritual de desafío, parecido a un duelo. Habiéndose hecho miembros de la Horda, la raza ha estado implicada en cada vez más conflictos, creando una demanda de guerreros y curanderos Tauren.

Muchos deben pasar el tiempo reflexionando las acciones que realizarán en el campo de batalla. La toma de la otra vida, si es tras el hombre o la bestia, es un acto lleno de e gran importancia y responsabilidad para el Tauren.

Bueno queridos Lectores por ahora les dejo esta Primera Parte, después termino de detallar las siguientes razas.

FRANKY "LA LUCHA NO TERMINA EN LAS TIERRAS DEL CAOS" CYBORG...

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