viernes, 25 de enero de 2013

Alfred Hitchcock: PRESENTS



Y bueno lectores, hoy en una tarde tranquila viendo películas clásicas, pasaron una de las más importantes películas de terror-drama indudablemente hechas. Todo un icono en el septimo arte como lo es "Pyscho"; del maestro del drama Alfred Hitchcock, quien como saben se le considera uno de los realizadores más importantes del genero en la historia del cine. He aquí un pequeño aporte de su vida y carrera.

Primeros años

Fue criado en una familia de clase media. Sus padres, William (1862 - 1914) y Emma (1863 - 1942), eran tenderos de una estricta educación católica y sus hermanos (William y Eileen) eran mayores que él. Su estricta educación, unida a su aspecto algo grueso, hizo que el pequeño Alfred fuera un niño tímido y apocado, elementos de su personalidad que lo acompañarían durante toda su vida. Hitchcock fue enviado al Saint Ignatius College, Londres, pero debido a la muerte de su padre tuvo que abandonar el colegio en 1915 para comenzar a trabajar en la Compañía telegráfica Henley.

Hitchcock siempre fue un ávido admirador de Charles Dickens y Edgar Allan Poe y un amante del cine, especialmente tras haber visto "El nacimiento de una nación" de David Wark Griffith.



Entrada en el mundo del cine En 1920 se dedicaba a hacer los rótulos de varias películas de cine mudo en la Famous Players Lasky. Este trabajo ocasional provocó que, poco a poco, el joven Hitchcock comenzara a apasionarse por el mundo del cine. Es así como empezó a trabajar como montador, director artístico y guionista en películas de directores como Donald Crisp y Hugh Ford. En la Famous Players Lasky conoció a Alma Reville, que trabajaba como montadora, y con la que se casaría en 1926. Alma fue ayudante de dirección y guionista de varias películas de su marido. El 7 de julio de 1928 nació su hija Patricia, que participaría como actriz en Extraños en un tren y en Psicosis.

En el lado profesional, Hitchcock estuvo tres años trabajando como ayudante de dirección de Graham Cutts. En 1923, se le encargó el rodaje del corto Number 13 aunque la producción se detuvo y la película quedó inacabada. De todas maneras, la posibilidad de acabar un largometraje apareció poco después, ya que dirigió en Múnich, en 1925, su primera película completamente acabada: El jardín de la alegría, una coproducción germano-británica que se haría muy popular. Poco después, el realizador londinense dirigió la primera película de cine sonoro de Inglaterra: Blackmail, en 1929.

 Durante el rodaje, recibió la visita sorpresiva de Isabel Bowes-Lyon, duquesa de York, quien sería la madre de la actual monarca. Con pocos trabajos, Hitchcock se convirtió en el icono genial de una industria bastante discreta como era la británica. Películas como ¡Asesinato! (Murder!, 1930), El hombre que sabía demasiado (The Man Who Knew Too Much, 1934) y especialmente 39 escalones (The 39 Steps, 1935) lo convirtieron en todo un emblema internacional del nuevo cine británico. Anecdóticamente, era famoso por su costumbre de hacer bromas pesadas, especialmente a los actores.

Hollywood llama a Hitchcock

 Alfred Hitchcock en 1956. El 22 de agosto de 1937 visitó con su familia Nueva York para entrevistarse con David O. Selznick, productor de Lo que el viento se llevó, quien lo contrató el 14 de julio de 1938. Las condiciones del productor convencieron a Hitchcock y se trasladó junto a su familia a Estados Unidos en 1939. El primer trabajo que Selznick encargó a Hitchcock fue la adaptación de la novela de Daphne du Maurier Rebeca (1940). Este melodrama gótico explora los miedos de una ilusionada y joven esposa (Joan Fontaine), que se traslada a Gran Bretaña y debe luchar con un marido distante (Sir Laurence Olivier), un ama de llaves demasiado posesiva (Judith Anderson) y la memoria de la fallecida primera esposa de su marido: la bella y misteriosa Rebeca.



El film obtuvo once nominaciones al premio Oscar. Pero John Ford se llevó ese año el premio al mejor director por Las uvas de la ira, arrebatándoselo al británico, que jamás ganaría una estatuilla, salvo el premio en memoria de Irving Thalberg, de carácter honorífico. Aparte de esto, empezaron a surgir los primeros problemas entre Selznick y Hitchcock.

Y es que el director británico no podía soportar las restricciones fílmicas y artísticas del productor. La segunda película americana de Hitchcock volvería a estar centrada en Europa. Foreign Correspondent también fue nominada a mejor película. El film fue rodado en el primer año de la Segunda Guerra Mundial y estaba inspirada en los rápidos cambios que experimentaba Europa en esos momentos, descritos por el corresponsal de un diario norteamericano, Joel McCrea.

El film mezcló decorados construidos en Hollywood con escenas de la Europa real. Conforme a la censura del Código de Producción de Hollywood, la película evitó referencias directas a Alemania y a los alemanes.1 A partir de este momento y durante las tres décadas siguientes, dirigió películas en Hollywood a razón de una por año, reservándose en todas ellas una breve aparición (cameo), siempre sin diálogo.

 Estas breves apariciones se convirtieron en la firma particular que Hitchcock introducía en todas su películas. Paulatinamente, fue situando dichas apariciones cada vez más próximas al inicio de la película, porque, tal como le contó a François Truffaut, el público sabía que dicha aparición se produciría y esto causaba un efecto de distracción con respecto al desarrollo del film.

Posteriormente llegaría Suspicion (La sospecha/Sospecha) (1941), protagonizada por Cary Grant, con quien mantuvo una gran amistad. Alfred Hitchcock siempre procuraba escoger para sus películas actores y actrices ya conocidos por alguna faceta, ya fuera la de la sensualidad, la simpatía o la seducción, pensando que así el papel quedaba más fácilmente definido desde el principio. Otro de sus grandes actores fetiche sería James Stewart, con quien coincidió por primera vez en La soga en 1948.

En 1944 creó su propia productora junto con Sidney Berstein: la Transatlantic Pictures. Ese mismo año, comenzó a trabajar con Ingrid Bergman, la primera rubia "hitchcockiana", por la que sentía fascinación. Rodó Encadenados (1946), protagonizada con Cary Grant.

Según el propio Hitchcock refirió en una entrevista, prefería protagonistas rubias porque las consideraba más misteriosas. Junto con Ingrid Bergman y Gregory Peck rueda Spellbound (conocida como Recuerda en España, Cuéntame tu vida en Argentina), una película sobre el psicoanálisis, cuyo detalle más importante es la colaboración de Salvador Dalí, que diseñó y elaboró los decorados de la escena del sueño.


De Ingrid Bergman a Grace Kelly

En 1948, Bergman deja de actuar con Hitchcock para trabajar con el también director Roberto Rossellini. Eso fue un gran golpe para Hitchcock, pero no tardó en recobrar su confianza conociendo a la que convertiría en su nueva musa, Grace Kelly, a la que dirigió en La ventana indiscreta (1954), coprotagonizada por James Stewart, Crimen perfecto (1954), con Ray Milland, y Atrapa a un ladrón (1955), con Cary Grant. Según el director, la película de su cosecha que más apreciaba era Falso culpable (conocida también como El hombre equivocado) (1957), protagonizada por Henry Fonda y Vera Miles. Surgió un nuevo proyecto televisivo. Alfred Hitchcock Presents, una serie en la cual presentaba él mismo unas historias cortas en la línea de sus películas. No obstante, la boda de su "musa" con el príncipe Rainiero III de Mónaco y su retirada del cine, hicieron que su salud empeorase momentáneamente.

Hitchcock, el maestro del suspenso

 En 1958 recibió varios premios: el Globo de Oro a la mejor serie de televisión y la Concha de Plata en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián por "Vértigo (De entre los muertos)" (1958) protagonizada por James Stewart y Kim Novak. Por desgracia, ese mismo año le diagnosticaron un cáncer a su mujer, lo que le afectó profundamente. En 1959 rodó North by Northwest (Con la muerte en los talones), protagonizada por Cary Grant y Eva Marie Saint. La imagen de Cary Grant huyendo de una avioneta por los campos es ya una imagen inolvidable para los cinéfilos. Es considerada una de sus mejores películas.



En 1960 dirigió Psicosis, protagonizada por Anthony Perkins y Janet Leigh. Fue uno de los mayores éxitos de su carrera. La película contiene una de las escenas más impactantes de la historia del séptimo arte: el asesinato de su protagonista, Janet Leigh, en la ducha, a mitad de la película. En 1963 filmó Los pájaros, protagonizada por Tippi Hedren y Rod Taylor.

Su protagonista se convirtió en la nueva musa rubia, con la que mantuvo una actitud muy posesiva y junto con la que más tarde rodaría Marnie la ladrona (1964, protagonizada junto a Sean Connery).

 Es en este film, en su relación con Tippi Hedren en que se revela un rasgo de la personalidad posesiva y manipuladora de Hitchcock; estableció casi siempre presiones maliciosas y una posesividad fuerte, presiones que había ejercido sobre otras actrices que eran de su agrado, como Grace Kelly. Entre 1966 y 1969 las críticas se volvieron en su contra. Cortina rasgada, con Paul Newman y Julie Andrews, y Topaz, con Frederick Stafford y Claude Jade, no tuvieron apenas éxito. Se decía que se esperaba un cambio de estilo. El propio Hitchcock lo buscaba, como prueban las imágenes encontradas en Frenesí (1972), protagonizada por Jon Finch, donde encontramos técnicas cinematográficas, desnudos y secuencias de una actualidad sorprendente.

 Pero el proyecto resultaba tan revolucionario como arriesgado y eso podía suponer la caída definitiva de Hitchcock como director. Así que los estudios Universal Pictures le denegaron el proyecto.

 Alfred Hitchcock en 1968 recibió un Óscar Honorífico, el premio en memoria de Irving Thalberg a toda su carrera, en la ceremonia de los Premios de la Academia. Aunque nunca recibió un Óscar competitivo, siempre se le ha considerado como el maestro del suspense. En 1972 confesó a Luis Buñuel, en una cena que celebraba George Cukor en su casa en honor a él por haber recibido un Oscar por su película El discreto encanto de la burguesía, ser un gran admirador suyo, recibiéndole con los brazos extendidos y diciendo "el mejor y más modesto de todos nosotros". Recibió un homenaje en Nueva York por la Sociedad Cinematográfica del Lincoln Center, acudiendo con Grace Kelly a la ceremonia. Cuatro años más tarde, J. Russel Taylor publicaba la primera biografía autorizada de Alfred Hitchcock. 

En 1976 dirigió La trama, protagonizada por Karen Black y Bruce Dern. En 1979, el American Film Institute le otorgó el premio a la labor de toda una vida. Ese mismo año, la reina Isabel II del Reino Unido le concedió el título de Sir. Un año más tarde, el 29 de abril de 1980 a las 9:17 a.m., falleció en su casa de Bel Air en Los Ángeles a los 80 años de edad por una insuficiencia renal. En la actualidad son muchos los directores que reconocen la influencia que ha ejercido sobre sus obras el legado de Alfred Hitchcock. 

Influencia y curiosidades

En 2011, la escritora madrileña Ana Campoy, publica la colección infantil Las aventuras de Alfred & Agatha, en la que la autora recrea la infancia de Alfred Hitchcock resolviendo casos detectivescos junto a una Agatha Christie también niña.

El interesante cuento de Patricia Esteban Erlés "Alfred Hitchcock & Las rubias" describe una conversación ficticia entre Alfred Hitchcock y François Truffaut.

Las películas de Alfred Hitchcock se caracterizan no solo por el manejo magistral del suspenso y la tensión dramática, por el singular humor de raíz inglesa en el caso de los filmes cómicos, por la correspondencia entre el uso de recursos cinematográficos y ópticos y lo pavoroso de las circunstancias que viven sus personaje, sino también por un detalle muy específico y mínimo, una suerte de sello de autor o de firma al estilo de los pintores: los cameos que el director realizó en todas sus grabaciones, sus disimuladas y azarosas apariciones que, quienes gustan de sus películas, buscan con atención cuando miran una de estas, una aguja en el pajar quizá prescindible que, después de todo, es satisfactorio encontrar.

 Este video recopila los 37 cameos (el término técnico para la aparición en escena del director, también aplicable a otras actuaciones especiales e incluso al uso de escenas de otras películas) del mismo número de filmes rodados por Hitchcock, los cuales, una vez vistos juntos, revelan también el ingenio del director, el humor con que se miraba a sí mismo y su inconfundible silueta física (que comparó, por ejemplo, en el cameo de Strangers on a Train, con el estuche de un contrabajo), si facilidad para recurrir a la sorpresa y lo inesperado cuando las alternativas parecían agotarse.

 Un recuento propio para los desesperados y los impacientes, que no desean encontrar por sí mismos estas escenas, pero también una curiosidad estimulante para los aficionados al cine y, en especial, los fanáticos de este director revalorizado en las últimas décadas.





FRANKY "LINDOS PÁJAROS QUE SE ACERCAN. ESTO ES MALO"... CYBORG

1 comentario:

manipulador de alimentos dijo...

Una buena historia, bien contada, con un Hitchcock amable que muestra ante la pantalla todas sus neuras y debilidades de la mano de Alma, su comprensiva esposa. Buenas interpretaciones para una película que hace pasar un buen rato. Un saludo!