miércoles, 23 de enero de 2013

Django Desencadenado, de un tal Quentin Tarantino.


Cualquiera que esperara esta película con ansiedad sabrá ya de sobra que trata sobre un "western", con intriga, muerte, venganza, una motivación divina, pasión y sangre como pago para redimir la justicia; pero resultara para algunos una experiencia más profunda que las conocidas matanzas de Tarantino, teniendo como propuesta desde el primer minuto la reflexión sobre la crueldad y capacidad de explotación del hombre por el hombre, con planos de luz natural para mostrar a los esclavos desde el punto de vista de los mismos esclavistas en su trato con los afroamericanos, a los que miraban desde arriba como si fueran meras posesiones sin valor.

La película inicia ambientada en los años próximos a la guerra de secesión estado estadounidense, conflicto que más que por el tema de la esclavitud implicaba un estallido de las contradicciones ejercidas por la modernidad en términos tanto económicos como políticos, abiertos en el país del norte 100 años antes con la independencia.

Una gama impresionante de actores/as liderada por Jamie Foxx en el papel de Django: el héroe épico reencarnado esta vez en un esclavo burdo, pero con una voluntad movida por los dioses antiguos; seguido por Christoph Waltz, en un brillante personaje: el sarcástico Dr. King Schultz, dentista proveniente de Alemania, que cinco años antes por razones desconocidas decide convertirse en agente de justicia (caza-recompensas).

Es Schultz quien desencadena (literalmente) la historia al buscar la ayuda de Django para encontrar a tres forajidos le sigue la pista a los hermanos asesinos los hermanos Brittle; en esta primer misión Django muestra su valía al aniquilar a dos de los tres bandidos y servir sobre la mesa al tercero a Schultz, al tiempo que se va hilvanando la historia pasada del protagonista revelándose que tiene un amor imposible; Broomhilda (Kerry Washington) una esclava al igual que Django, criada para ser servidora y acompañante de su ama, quien al ser de nacionalidad alemana le da su nombre y le enseña su lengua, siendo así Broomhilda (Hilda como se le llama posteriormente en el film) una esclava particular por su belleza como por su educación; con quien por amor Django intenta un fallido intento de fuga, siendo al final azotados ambos con severas marcas en sus cuerpos y espíritus y vendidos por separado.

Tras conocer sobre estas motivaciones y de la existencia de Hilda, Schultz que como ya mencioné es de origen alemán cuenta a Django parte del Cantar de los Nibelungos en la que el valiente héroe Siegfrid escala la montaña más alta de la tierra, mata a un feroz dragón y cruza los fuegos del "infierno" para rescatar a la princesa homónima  a la amada de Django. 

Así Schultz conmovido por la voluntad de Django y movido por su reconocimiento ante la habilidad mortífera de su compañero, le propone pasar el invierno cazando bandidos entre Tennessee, Texas y Mississippi; compartir las ganancias y posteriormente ir tras el rescate de Hilda. Como no podía ser de otra forma, Django acepta y pasa un invierno perfeccionando sus habilidades natas para la cacería de hombres.

Manteniendo una estructura narrativa lineal en la mayoría del desarrollo Tarantino explota al máximo esta etapa del crecimiento y preparación de Django, con primeros planos en contraste con impresionantes panorámicas que sacan partido de esa América salvaje y hostil.

Pasado el invierno Schultz cumple su promesa y acompaña Django "Freeman" (Djando Liberto según las traducciones de los subtítulos) a encontrar donde ha sido vendida su amada, descubriendo que se encuentra en “Candyland,”, propiedad del querido y odiado Calvin Candie (Leonardo DiCaprio) un ridículo mundano pero brutal y diabólico esclavista aficionado a las peleas de Mandingos (esclavos preparados y obligados a pelear prácticamente a muerte para el divertimento de sus amos y amigos), "Candyland" es administrada por Stephen (Samuel L. Jackson) otro esclavo que por su posición en la casa y cercanía con "monsieur Candie" se ha desclasado y muestra una conducta aún peor que la de los esclavistas.

El plan es hacerse pasar por compradores de Mandingos para ganar el interés de Candie, y tramarlo para conseguir en la transacción de un esclavo luchador, la compra de Hilda; como se deduce fácilmente el plan no sale como debe y se desencadena un final brutal en el que podría decirse que el mismo Tarantino sale volando en mil pedazos como si fuera un cartucho de dinamita. 


Quizás el mayor acierto de la película es la superación de las artimañas conocidas de Tarantino y sus excesos de violencia gráfica, con el complemento logrado entre Schultz dueño de una verborrea prodigiosa y la mano caliente de Django, con la diabólica astucia de Candie y Stephen; el film es mucho más maduro en el momento de trabajar los diálogos y la crudeza, siendo tal vez una obra menos sangrienta que Kill Bill pero más brutal en muchos otros sentidos.

Sin embargo, no comparto las críticas que he leído sobre falta de equilibrio en la historia haciendo referencia a tres tipos de etapas del desarrollo: en primer lugar, el viaje iniciático que hará de Django un héroe y lo preparará para su enfrentamiento con el villano; en segundo lugar, el viaje romántico a la búsqueda y liberación de su amada; en tercer lugar, el viaje de venganza tras su captura y tortura a manos de sus enemigos, dejando para muchas de las críticas la noción de un final anti climático que se extiende más de lo necesario, considero que esto encuentra cabida, justamente en la búsqueda de mayor anclaje en parámetros de realidad y de crudeza de la historia, donde Tarantino nos muestra que la vida se compone de forma mucho más compleja que un “spaguetti western”, y si somos empáticos con Django, su deseo de venganza no aflora durante el último tramo de la película, sino que es preciso comprender que es su motivación ha sido gestada desde su nacimiento como esclavo, no era necesario un par de balas y el intento de asesinato de su esposa para que Django “el revolver más rápido del sur” desencadenara su ira.

La banda sonora es impecable, tal vez no llega al trabajo de Kill Bill, pero es perfecta para esta película, el tema central (Luis Bacalov y Rocky Roberts) es pegajoso y un homenaje a los “spaguetti western”,  si bien no guarda la homogeneidad tradicional de las “películas de vaqueros”, la secuencia escogida muestra una clara intención por integrar la imagen con el acompañamiento sonoro generando las mejores sensaciones tanto en las escenas de acción como en los prodigiosos diálogos entre Schultz y Candie/ Stephen; y del anecdótico uso que hacen de la maravillosa Ain’t No Grave de Johnny Cash, mejor no hablar. (Haciendo un poco de investigación, incluso nos encontramos con una curiosidad, la inclusión Nicaragua (Jerry Goldsmith para la película Bajo el fuego -Roger Spottiswoode, 1983), y es curiosidad porque este no es un tema de un western, sino un drama bélico ambientado en Nicaragua durante la revolución de 1979).

Al final de los créditos hay una breve escena, la recomiendo a todos esta magnífica película; la cual no he visto pues me retiré de la sala momentos antes, así que esto sirva para que ustedes no cometan ese error.

Django Desencadenado, es una historia brutal, dura y salvaje, una ácida crítica a los valores conservadores de una cultura en decadencia que nos propone pensar si las atrocidades de hace dos siglos atrás se han superado o si pueden ser parte de las noticias diarias en el siglo XXI.

Título: 
Django desencadenado

Título original: 
Django Unchained

Pre. Estreno en Costa Rica: 22/01/2013

Productora: The Weinstein Company

Director y guión: Quentin Tarantino

Reparto:

Jamie Foxx, Kerry Washington, Leonardo DiCaprio, Christoph Waltz, Samuel L. Jackson, M.C. Gainey, Walton Goggins, Garrett Dillahunt, Dennis Christopher, Gerald McRaney, Laura Cayouette, M.C. Gainey, Don Johnson, Tom Savini, Anthony LaPaglia, RZA, Tom Wopat, James Remar, James Russo, Todd Allen, Jonah Hill

3 comentarios:

Jay Saenz dijo...

Excelente post. Yo quede con la sensacion de que nuestros amigos del norte no han cambiado tanto desde es epoca.

Jay Saenz dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
manipulador de alimentos dijo...

Una decepción 'Django', no me esperaba un clásico pero sí una película más divertida. Apenas aparecen esos diálogos crujientes marca de la casa, y como siempre, qué pena que sus pelis estén tan vacías. ¿Cuándo encontrará messieur Tarantino algo para lo que tan bien sabe hacer: contar? Un saludo!