sábado, 26 de octubre de 2013

(ESPECIAL DE SPARTACUS) SANGRE Y ARENA

Los hechos reseñados por la historia como la Guerra de los Esclavos o la Guerra de los Gladiadores sucedieron entre los años 73 y 71 antes de Cristo.

A pesar de la escasa relevancia que los cronistas romanos concedieron a este episodio de su historia, la rebelión de los gladiadores y esclavos liderada por Espartaco es uno de los más sorprendentes sucesos de la Roma republicana.

Resulta insólito que un grupo de apenas setenta gladiadores se convirtiera en un auténtico ejército, y consiguiera imponerse durante dos años a las poderosas legiones enviadas a destruirlo. Pero lo cierto es que Espartaco no sólo consiguió alterar los cimientos sobre los que se basaba el poder de Roma, sino que dio al pueblo desheredado unos ideales en los que creer.


 I. Nacimiento del mito

El mundo en términos generales con algunas variaciones muy puntuales está organizada en torno al modo de producción esclavista, fácil de imaginar, las clases hegemónicas explotan el 100% del trabajo de la gran y amplia masa de población esclava, para esto se valen de férrea fuerzas armadas pagadas, sean mercenarios o profesionales, este último es el caso particular de la todo poderosa República de Roma.

Prospera en pleno proceso de expansión y acumulación la política exterior de Roma se incluía las guerras contra sus vecinos de forma frecuente, lo que hoy son aliados ingenuos mañana son los siguientes objetivos de conquista, en esa vorágine de poder y opresión un hombre en Tracia (parte oriental de la península Balcánica) es reclutado por las fuerzas de reserva de Roma, separado de su esposa Sura (Erin Cummings), en la noche de bodas apenas se lleva de ella el recuerdo de la primera noche de pasión y amor, y un augurio, una serpiente roja, sangre y muerte.

Tras la batalla en la que ayudan a los romanos, las fuerzas tracias desean regresar a sus hogares pero el terrible preator romano Claudio Glabro (Craig Parker) se los niega, faltando al acuerdo previo, los tracios se rebelan pero son derrotados y detenidos, aquel hombre cuyo único deseo era regresar con su esposa es empujado como esclavo a su destino en la inmortalidad; cae preso por revelarse contra la voluntad de la soberbia Roma y es despojado de sus tierras, su familia, esposa, sueños y anhelos de una vida tranquila en las estemas cercanas al Mar Negro.

Llevado a tierras lejanas, desconocidas, hasta que llega a un puerto cercano a la ciudad de Capua donde encontraría su destino en La Arena, donde debería morir a manos de los famosos gladiadores, sin embargo este misteriosos y desheredado guerrero se aferra con toda su voluntad a la vida y consigue vencer a sus oponentes no sin ver primero como mutilan y matan a la mayoría de sus compatriotas.

Su gallardía es admirada por el populacho presente y es perdonado para ser comprado por Quintus Léntulus Batiatus (John Hannah) otrora destacado lanista (entrenador de gladiadores) ahora venido a menos junto con toda su casa (familia), su única esperanza es tener al gran Galo Invencible Crixus (Manu Bennett) actual Campeón de Capua a quien debe mantener en buena forma y para eso necesita estar comprando esclavos con perspectivas de carne de carroña para la arena.

Es Batiatus es quien decide darle un nombre a su nuevo esclavo, basado en su fiereza y su lejano vínculo con las tierras de Grecia, lo nombra Spartacus en memoria del pueblo guerrero de antaño. Así nace el mito[1].



Ya en el ludus (campamento de entrenamiento de gladiadores) Spartacus debe adaptarse a una vida dura, cruel, hecha para formar el carácter, la mente y el cuerpo de guerreros preparados para entregarse en luchas cuerpo a cuerpo hasta morir en nombre de la gloria de Roma. Ahí Spartacur hace amigos como Varro un ciudadano romano caído en la pobreza por problemas con el juego y obligado a convertirse en esclavo para y gladiador para obtener dinero con que mantener a su esposa e hijo, al Doctore Oenomaus (Doctore es un título dado a los entrenadores de gladiadores) y a su rival Crixus quien no escatima esfuerzos en humillarle cada vez que tiene oportunidad.

Batiatus nota rápidamente que Spartacus no asimilará fácilmente su nueva vida y su ímpetu puede causarle problemas, por lo que le propone un acuerdo, en el que Spartacus le servirá fielmente como gladiador y sus ganancias serán usadas para buscar y recuperar a la esposa del tracio, Sura quien tras la traición de los romanos fue hecha esclava y se encuentra perdida; Spartacus acepta y decide rivalizar contra los mejores gladiadores para obtener lo más pronto posible los dividendos que costaría encontrar a su esposa[2].

Sin embargo en un ataque de ansias Spartacus tras obtener reconocimiento por su vitorias en compañía de su amigo Varro[3] decide retar a Crixus el Galo Invencible, y lograr ser el Primus de la casa Batiatus (título de gladiador más importante, algo así como un Main Event en la UFC o WWE modernas), un atrevito pero inexperto Spartacus muerde el polvo con el galo y pierde el favor del público y de su amo, quien lo envía a salvar la vida a la fosa, un tipo de inframundo de lucha aún más salvaje que en La Arena, donde no hay honor en morir ni gloria en la victoria, es el castigo por deshonrar a la casa Batiatus[4].

II. El hacedor de lluvia.

La fortuna vuelve en busca de Spartacus y se presenta en forma de una terrible sequía, Capua y toda la región cercana está empezando a padecer de hambrunas y pierden las cosechas, así que el Gobernador recurre a Batiatus para pedir un grupo de gladiadores que sacrificar y honrar a los dioses para que manden la lluvia, es un sacrificio porque en La Arena tendrán que enfrentar al más temible de los gladiadores Theocles la Sombra de la Muerte, el mismo que años atrás había herido a Doctore quien es el único hombre que ha salido con vida de La Arena tras enfrentar al descomunal gladiador. Mas los dioses tienen designios extraños y para enfrentar a la Sombra de la Muerte, Crixus y Spartacus deberán hacer pareja, así que deben entrenar juntos  y saldar sus diferencias o en propias palabras del Doctore: no tendrán la mínima posibilidad de salir con sus cabezas sobre sus hombros.[5]

Gracias a los espíritus que sostienen el halo de Spartcus y a costa del físico de Crixus, Theocles es vencido, justo al ser decapitado las otrora nubes oscuras vaticinio de muerte, se diluyen en la aclamada lluvia, Spartacus es elevado al puesto de semi dios, más que un gladiador es ahora el hacedor de lluvía. Levantando la casa de Batiatus a lo más alto del renombre entre todos los ludus y es escuchada la fama del señor de la doble espada hasta en la propia Roma, cosa que tiene a Quintus sumamente feliz y decide hacer el esfuerzo por recuperar a Sura la esposa de su nuevo campeón[6] sin embargo la historia de Spartacus es una historia de sangre y muerte, es una tragedia, y al momento del reencuentro, el hacedero de lluvia se entera que nada pudo hacer para evitar la muerte de su esposa a pocos kilómetros de llegar al ludus de la Casa Batiatus.

video

Spartacus y Crixus contras Theocles (son 12 minutos pero no dejen de verlo)

III. El ascenso de la Casa Batiatus

Mientras las victorias de Spartacus se expanden por toda la República siendo que el héroe se refugia en La Arena para sanar la herida de la muerte de su esposa, nunca la Casa Batiatus tuvo un campeón semejante, ganándole gran celebridad que alejan al señor de la casa del ludus. Entre tanto Lucretia (Lucy Lawless) la esposa de Quintus ha urdido diferentes trampas y alianzas con otras de las esposas de importantes personalidades de la ciudad y de la República, una de ellas es Licinia (Brooke Harman) prima del Magistrado de la ciudad, e Ilitía (Viva Bianca) por infortunios la esposa del mismísimo Claudio Glabro general culpable de la esclavitud de Spartacus. Esta triada al mejor estilos de las Femme Fatale, muestran el poder detrás de los balcones de La Arena y deciden el rumbo de la desgracia de muchos de los personajes de la trama, entre ellos los amantes ocultos Crixus y Naevia (Lesly-Ann Brand –solo en primer temporada) quien es la esclava personal de Lucretia.

Una de las tramas creadas por estas damas es el uso de los gladiadores como más que guerreros sino también como amantes, puestos a disposición de las señoras de las principales casas de la ciudad, así Licinia muestra interés en el poderoso Spartacus e Ilitía no admite quedarse detrás así que pide al galo invencible para ella, sin embargo Lucretia tiene otros planes y embosca a sus dos aliadas cambiando a los gladiadores, por lo que Spartacus termina sirviendo a la esposa de su mayor enemigo Claudio Glabro, estas acciones traerán consecuencias más allá de medidas por Lucretia pues muestra a Spartacus lo que son capaces de hacer sus amos por obtener poder y empieza a urdir un plan para escapar[7].

Quintus regresa a la casa y encuentra todo el ardid de Lucretia y hace malabares para ocultar lo sucedido y mantener su buena posición, junto a su esposa idean homenajear al hijo del Magistrado de la ciudad[8], donde se da el primer infructuoso plan de Spartacus para escapar, trayendo la desgracia sobre su amigo Varro, quien es culpado de asesinato, por lo que tras los juegos de Pompeya donde Spartacus debería enfrentar al campeón de Popeya el Titán Pericles, es forzado a luchar contra Varro y darle muerte[9].


IV. El salto a la libertad.

Tras enterarse de las diferentes traiciones de Lucretia y Quintus, Spartacus se alía con la mayoría de los gladiadores para hacer una revuelta y escapar del Ludus, su único bache es Crixus quien tras ser separado de su amor Naevia desea recuperar el título de Primus y Campeón de Capua para obtener el favor de su señor; y claro el Doctore, el más fiel de los sirvientes de la Casa Batiatus.

El evento ideal se presenta, una lucha de demostración para homenajear a Batiatus quien será ascendido a una posición política en Capua, los escogidos para luchar no son otros que Spartacus contra Crixus, en medio de la batalla Spartacus aprovecha para revelar a su rival sus razones para buscar la venganza y le gana a su casusa con la promesa de ayudarle a buscar a Naevia una vez en libertad, en tanto los otros gladiadores empiezan a ejecutar el plan, un plan cuya única intención: matarlos a todos[10].




que los dioses decidan...
hasta la próxima, Harlock. 



[1] Cap. 1. The Red Serpent
[2] Cap. 2. Sacramentum Gladiatorum
[3] Cap.3. Legends
[4] Cap.4. The Thing in the Pit
[5] Cap.5. Shadow Games
[6] Cap.6. Delicate Things
[7] Cap.7. Great and Unfortunate Things; Cap.8. Mark of the Brotherhood; Cap.9. Whore.
[8] Cap.10. Party Favors
[9] Cap.11. Old Wounds; Cap. 12. Revelations
[10] Cap.13. Kill Them All

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