sábado, 8 de marzo de 2014

(Especial de Spartacus) La Guerra de los Condenados.



Bueno amigos y amigas después de un distanciamiento del Especial de Spartacus tenemos que afrontarlo, es momento del final, esta no es una emoción nueva para quien les escribe, lo mismo ocurrió hace más de un año atrás cuando se estrenó la Temporada Final y cada capitulo nos lleva a dejar el deseo de Vengeance para entender que todos quienes seguimos a Spartacus estamos condenados.

Antes de empezar les dejo un corto que sirve para recapitular los hechos de la temporada anterior y entender el giro que sufre la trama, The Legend Retold.


En donde me había quedado...? Ah sí, ya recordé:

WAR OF THE DAMNED!!!

Durante varios meses la rebelión de esclavos encabezada por el mítico Spartacus, el gladiador que se atrevió a romper sus cadenas, asesinar a su amo, poner de rodillas a la guarnición de Roma; la República vive bajo el temor de las hordas y una a una las legiones van cayendo ante la astucia y fiereza de la rebelión.

I. Enemigos de Roma.


Ante tal catastrófica situación el Senado solo tiene una opción, recurrir al hombre más rico de la República, un hombre al que le temen por su sed de poder y ambiciones desmesuradas: Marco Licinio Craso. Aunque el Senado no sabe si Craso es una solución o si su avaricia lo convertirá en uno más de los enemigos de Roma.

Craso (Simon Merrells), el hombre más acaudalado de Roma, tiene un heredero el joven Tiberio (Christian Antidormi), quien apenas empieza hacer sus primeras armas en la carrera militar y política que se le impone al ser hijo de su padre; su inexperiencia se refleja mayormente en su impulsividad e impaciencia, actitudes en las que es contrario a su padre, de carácter sereno, frio, calculador y sobre todo un estratega.

Al saber que su hijo aún debe aprender y más que todo dejar de dudar de sí mismo, Craso suma a sus filas a un pupilo más curtido en batalla, con gran apellido pero por el momento poco sustento económico que le respalde en su carrera política en la escena romana, se trata de quién sino del joven Julio César (Todd Lasance).

Sin embargo vencer a Spartacus no es una terea que Craso asuma con ingenuidad, a diferencia de sus antecesores Craso conoce la férrea voluntad de un gladiador, pues se ha hecho entrenar con antiguos guerreros de la arena, así que decide moverse taimadamente como un lobo que acecha a su presa sin hacerla correr.

Por su parte Spartacus decide tomar la oportunidad y la cercanía del invierno para buscar un refugio apto en el cual poder establecerse con sus miles y miles de seguidores, ya no solo gladiadores sino también miles de esclavos de villas y pequeños pueblos que han liberado en el camino, esto implica velar también por muchos que no son aptos para la batalla niños ancianos esclavos de campo y domésticos, que requerirían meses ser preparados para una batalla.

II. Lobos en la puerta.


Los rebeldes deciden infiltrarse en una ciudad costera, Spartacus mismo acompaña la pequeña brigada que recorre la ciudad, viendo como el tema de la cercanía de la armada de esclavos liberados mantiene tensa las relaciones comerciales y la vida de la ciudad, en la misma, Gannicus encuentra un viejo conocido un herrero quien es convencido de colaborar con la rebelión preparando en secreto algunas armas y abriendo las puertas de la ciudad cuando caiga la noche. La táctica funciona y la ciudad es asaltada por la horda de rebeldes, en poco tiempo es tomada, solo el Gobernador de la ciudad se resiste manteniéndose encerrado en los estancos de comida amenazando con prender en fuego las reservas de alimentos, sin embargo Spartacus toma como rehén a la esposa del Gobernador y lo manipula para que desista, durante la discusión, Crixus y un grupo de rebeldes toma por sorpresa el estanco y asesinan al Gobernador no sin evitar algunas perdidas de sacos de comida.

Al enterarse de la caída de la ciudad, Craso envía a su hijo Tiberio con una fuerza de reconocimiento a observar la dinámica rebelde, el joven romano se encuentra con qué Spartacus está empezando a negociar con los piratas Sicilianos para conseguir más comida y una próxima forma de salir de Italia. En esta ocasión nuevamente la impulsividad del vástago le hace actuar con imprudencia y arremete contra las brigadas piratas y rebeldes, siendo vencido con facilidad, incluso Crixus se hace de la espada del joven romano quien escapa de milagro.

Evidentemente este revés altera a Craso quien impone una férrea disciplina sus tropas, dando el ejemplo con los sobrevivientes a la escaramuza, aplicando la ancestral tradición de Decimatio, la cual consiste en que los soldados vencidos deberán sacar nombres de una bolsa, y cada nombre que salga será lapidado hasta la muerte por los compañeros que no sean elegidos, el mismo Tiberio se ve en la obligación de participar como principal ejemplo, aunque su nombre no es seleccionado, el de su mejor amigo y subcomandante si lo es, por lo que él mismo debe darle muerte, acto que crea una clara ruptura entre Tiberio y su padre.

Así mismo Craso decide utilizar a su principal ficha el temerario y ambicioso Julio César para obtener toda la información posible sobre las tácticas e intenciones de los rebeldes, es así como entre la migración de esclavos que se liberan y buscan unirse a los rebeldes en la ciudad libre de Cinuesa, llega César encubierto y poco a poco logra acercarse a los círculos cercanos a Spartacus no sin ganarse sus roces con Crixus y Naevia y otros tantos que no se dejan confiar y que a su vez notan que las decisiones de Spartacus carecen de la ferocidad con la que llegaron a vencer a todas las legiones encontradas en el camino, se empieza a notar el peso de los consejos de Laeta (Anna Hutchison) la esposa del Gobernador asesinado, quien es mantenida por Spartacus bajo su custodia; siendo que Crixus desea salir de la ciudad y confrontarse con Craso en tanto Spartacus escoge la cautela y medir si su rival esperará que pase el invierno que ya está acechando.

La extrema cautela de Spartacus no tarda en pasar factura y la ciudad es invadida por las legiones de Craso, quedando rebelada además la traición de César y de los Pirata Sicilianos a los rebeldes, tomada Cinuesa, Laeta es entregada a los piratas Sicilianos y marcada como esclava, lo que la hace comprender la naturaleza de la lucha de Spartacus su anterior captor, por lo que decide ayudar a Gannicus a escapar de la persecución romana y se une finalmente a la rebelión, pasando a cuidar de heridos y enfermos en el campamente rebelde, el cual es colocado en una peña expuesta a las inclemencias del invierno.

-ahora un breve video de la relación entre Spartacus y Laeta su dispareja sentimental en la ultima temporada-

Craso se apresura a montar un cerco a los rebeldes, movilizando sus tropas hacia el campamento al mando de su hijo Tiberio al que ha decidido perdonar y devolver el rango perdido, situación que no agrada mucho al pupilo Julio César. Al intentar huir Spartcus y sus fuerzas se encuentran con un fozo profundo y un muro de más de cuatro metros de altura a lo largo de kilómetros, impidiéndoles escapar lo que obliga a los rebeldes a sobrevivir a un tormenta invernal que les deja cientos de bajas, debilitando la opción impulsada por Crixus de enfrentarse a los Romanos, dejando una nueva fricción entre ambos líderes rebeldes. Sin embargo esa terrible noche de invierno y muerte es la que da una macabra posibilidad a la escapatoria rebelde.

Al despejar el clima Craso ordena el avance de sus tropas y toman con facilidad el campamento, sin embargo no había más de despojos y tiendas abandonadas, el ejército rebelde en una ingeniosa movida lanzó los cuerpos de los muertos en la nevada al foso y los apiló construyendo un puente de cuerpos humanos, por el que lograron cruzar y romper el cerco romano, tomando las fortificaciones desde las cuáles lograron detener el avance de las legiones de Craso con arqueros y lanzas, dando tiempo a que el grueso de los esclavos liberados huyeran al despoblado.

Esas acciones unieron una vez más a Spartacus con Crixus pero no tardaría en tener que decidirse el futuro de la rebelión, al tener posiciones diferentes ambos líderes deciden dividir sus fuerzas, quienes deseen invadir Roma marcharon con Crixus y quienes deseaban salir de Italia marcharon con Spartacus buscando atravesar los Alpes hacia tierras libres.

La estrategia de Crixus permite que Spartacus avance hacia el norte, mientras las legiones de Craso deben ir tras la armada que invade Roma en el sur, a las puertas de la ciudad se da la confrontación contra la guarnición de la ciudad la cual estaba por ser aplastada con relativa facilidad por Crixus, sin embargo las artimañas de Craso de tomar atajos no marcados en los mapas le hacen llegar a tiempo y atrapar a los rebeldes entre dos frentes, logrando derrotarlos, muriendo Crixus en la batalla a manos de Tiberio quien lo empala con una lanza desde la espalda. En un acto de crueldad y terrorismo psicológico Craso toma a Naevia y la envía con la cabeza de crixus en una bolsa a dar el mensaje a Spartacus que ahora sin la armada rebelde que le distraiga irá al norte a cortarle el paso.

III. Por Sura, por Varro, por Mira, Por Oenomau... 
      Por Crixus!!! Crixus!!! Crixus!!! Crixus!!!Crixus!!!


En el camino al norte Spartacus intercepta una patrulla romana de exploradores, sin embargo al derrotarlos se da cuenta que no llevan el emblema de Craso sino el del general Pompeyo, saliendo a la luz que el Senado romano ante su temor tanto de Spartacus como del incremento del poder de Craso en la República ha mandado llamar a las legiones destacadas en el extranjero. Spartacus decide sacar partido de esto, y manda un grupo de hombres con las ropas de los soldados de Pompeyo a negociar con Craso pidiéndole que asista a una reunión en terreno neutral, sin embargo César intercede y convence a Craso de no asistir en persona sino que envié a su hijo Tiberio a hablar en su nombre, ambos acceden siendo entonces Tiberio quien cae en la trampa de Spartacus y es hecho rehén junto con una decena de soldados.

Estas presas son las sacrificadas en un último acto de gloria de los rebeldes que aún resisten la presión de las legiones, y antes de dirigirse a la batalla final organizan su propia versión de los juegos en la antigua arena de Capua donde todo empezó. Spartacus, Gannicus, incluso el joven Nasir quien no era un gladiador originalmente demuestran su destreza contra los hombres de Tiberio, al final es Naevia quien enfrenta a Tiberio para vengar de propia mano a Crixus.

Este episodio merece un parantesis, pues es por lo menos para mí el punto más alto de la temporada antes del gran capítulo final, es además una síntesis de las diversas facetas de la serie, recordando sus orígenes con trepidantes combates en la arena, con lo que desde la producción de la serie se le rinde homenaje a todos los seguidores que se mantuvieron fieles dándoles un último espectáculo en el que se recordara a los caídos.

 -ATENCIÓN NO DEJEN DE VER ESTE CORTO-

IV. Victoria.


Tras la última demostración de su antigua gloria como gladiador Spartacus, Gannicus y Agron se preparan para la batalla final contra Craso, en esta representación Starz no se guarda nada y entrega lo que bien puede ser el montaje de batalla más grande hecho para la televisión (si señores/as adoradores/as de Game of Thrones el guiño es con uds!!!).

Al mejor estilo de un duelo de estrategas Spartacus y Craso se miden táctica contra táctica, la férrea disciplina y coordinación romana contra el ingenio e inventiva de los rebeldes. Finalmente ambos rivales se ven frente a frente en un batalla uno a uno, a la cual Spartacus llega tras atravesar las líneas enemigas mientras Craso solo esperaba dictando órdenes, el duelo final no es menos intenso que el visto en el movimiento de los ejércitos, a cada embate de Spartacus, Craso responde con las enseñanzas de los gladiadores que le entrenaron, hasta que llega un punto en el que la sistemática y rigurosa personalidad de Craso le traiciona y le hace actuar mecánicamente, sobreestimando la osadía y determinación de Spartacus quien le vence, a punto de dar el golpe de gracia, el general romano es rescatado por una vanguardia liderada por César que logrando someter a la caballería de Gannicus alcanza con llegar a tiempo para evitar la total desgracia de Craso. 

La acción de rescatar a Craso permite que Agron también rescate a un muy malherido Spartacus y retire lo que queda de las fuerzas rebeldes a cubrir la retaguardia de los miles de liberados que buscaban cruzar los Alpes.

Al finalizar el día de batalla hace su aparición el tan esperado General Pompeyo quien lidera una embestida contra lo último del residuo de rebeldes en batalla, y con esto más la venia del Senado es declarado como el vencedor del día y salvador de Roma, dejando a Craso y Julio César en un ridículo que ambos deben aceptar para fomentar una futura alianza con Pompeyo.

El cenit del capítulo es con las palabras de Spartacus a los últimos compañeros que aún le quedan Agron, Nasir, Laeta y algunas decenas que logran pasar los Alpes, con heridas de muerte, Spartacus les pide que sigan sin él hacia la libertad, falleciendo y siendo sepultado en el paso a tierras ajenas a la República. Agron clava en la tumba del libertar una espada y un escudo con una serpiente pintada cumpliendo así la profecía del sueño que tiempo atrás Sura la esposa de Spartacus le hiciera, en el que seguir una serpiente le indicaría su destino.

 -último tributo al libertador-

Bien amigos y amigas así damos por cerrado este especial, espero que les haya entretenido tanto como a mi el escribirlo y compartirlo con ustedes, ahora los dejo, la Arcadía merece un regreso a la base en el Lado Oscuro de la Luna antes de emprender la nueva misión con la reseña de 300 Rise of an Emperor.

Harlock 
"esto yo les prometo, volverémos libres... 
o nos unerémos a nuestros hermanos en la muerte" 
Pirata del Espacio

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