martes, 18 de agosto de 2015

Ateo: "Una odisea de repeticiones"





Desde hace años he progresivamente abandonado las costumbres que pertenecen a la cristiandad; sobre todo en los pequeños rituales del diario vivir como: dar “gracias a dios” o decirle a alguien “que dios lo bendiga”. Creo que han sido las costumbres más duras de dejar, no solo porque constante mente las escucho sino que cuando no le devuelvo ese saludo a alguien siento que estoy siendo grosero, pues comprendo que me desean cosas buenas, pero no puedo ideológicamente responder si afán de ser descortés o tener que explicar a cada persona sobre las implicaciones y contradicciones que tendría que cargar si respondo a ese saludo como lo dicta la costumbre cultural. Muchas veces con gente que estoy empezando a conocer a alguien es como dicen las abuelas “caminar sobre hielo delgado”, pues una vez que se toca el tema siempre formulan las mismas trilladas preguntas sobre mi vida personal.


El ser ateo en una gran parte ha involucrado consumir mucho de mi tiempo discutiendo sin sentido con gente sobre como el ser un no creyente no me vuelve automáticamente un violador o un criminal, también el tener que justificarme en mi trabajo, pues por alguna razón hay personas que mágicamente se transforman en teólogos doctorados y psicólogos de nueva era opinando a grandes zancadas sobre cómo se supone debe ser mi vida de vacía y sin significado, llegando a la conclusión de que el ser un no creyente  me hace incapaz de ser un buen profesional, un buen novio/esposo, una persona plenamente feliz. Claro la mayoría de estas conclusiones se forjan sin que yo mismo pronuncie palabra alguna, donde casi se puede escuchar el cassett que se rebobina y reproduce a memoria los enunciados que han leído o les han narrado hasta el tedio y finalmente después de una par de argumentos educados y bien fundamentados se retiran a consultar a sus respectivos pastores o sacerdotes.

Lo que me parece determinantemente curioso es que pese a todo lo que me dicen o mejor dicho lo que se asume sobre la vida de los ateos, jamás me he sentido tan bien conmigo mismo o he sido más honrado y responsable que en cuando empecé mi camino sin un dios. Mis metas las trazo para mí mismo, valoro lo poco que tengo porque es temporal, admiro más las amistades que tengo e intento no desperdiciar mi tiempo. Me considero incapaz de rechazar a alguien por cuestiones ideológicas, religiosas o étnicas, no juzgo a otros por lo que piensan, pero me preocupa quienes lo hacen porque quien divide por ideologías y sigue ciegamente un texto religioso también puede tomar literalmente partes del mismo, lo que justificaría en está enferma lógica casi cualquier genocidio; cosa que ya se ha practicado anteriormente en la historia. Me preocupa la falta de delicadeza en el uso de argumentos o en la justificación de cualquier comportamiento que involucre algún asunto religioso de por medio, por qué es frecuente encontrar peligrosas falacias como argumentos a la mayoría o al poder; malos por sí mismos.  


No “odio” a la religión como manifestación cultural, siempre he soñado con ver la capilla Sixtina, la iglesia de Notre Dame, viajar a Jerusalén y los templos hinduistas en la India; todo porque son expresiones culturales hermosas, forjadas con fe para honrar parte de su cultura. Siempre estaré en desacuerdo en destruir una iglesia, prefiero convertirlas en bibliotecas o centros de recreo para los jóvenes donde sientan que esas edificaciones históricas son parte de su pasado tanto en lo positivo como en lo negativo. La cultura y la educación en la base histórica debe entender que no se puede desarrollar a un ser humano obligándolo a revivir su pasado, es decir; el pasado nos da una solución, pero no es LA SOLUCIÓN.

Ya hace años que alguien me habla de algún antirreligioso que al final de su vida cambio, pero no creo pertenecer a ese grupo, pues rechazo la religión por ser incoherente lógicamente, no porque tenga algo de resentimiento. Lo que no quiero vivir es una vida donde las contradicciones son simplemente aceptadas y exista así algún sujeto que se cree capaz de juzgarme con algún tipo de “superioridad moral” inventada por sí mismo.


Es muy probable que en este momento algún fanático religioso este meditando sobre los “hechos” bíblicos que prueban su fe y va a poner en su comentario o el estúpido video que me han mostrado mil veces sobre como de manera “irrefutable” la existencia de dios es probada. El punto de este artículo es evidenciar que la mayor molestia de un no creyente es tener que escuchar lo que tienen que decir los creyentes al respecto siendo incapaces de aceptar a una persona que piense diferente o viva diferente de manera satisfactoria. No exijo que no se comente sobre religión a mi alrededor, porque de hecho es interesante; lo que me encantaría es que no se comience con la retahíla de preguntas sobre mi forma de vivir, eso es privado y fuera del tema.

Esto es muy similar a temas como el aborto o la homosexualidad, por más crudo y grosero que suene: Si usted no es homosexual, si no va a abortar, si tiene su religión no tiene ni el más mínimo derecho de imponerle esa visión de mundo a nadie. Si desea enseñarla a sus hijos, está en su derecho, pero no puede imponerle un estándar a todo el mundo esperando que vayan a ser felices con ello. Cada ser humano es un mundo en sí mismo con problemas específicos para sí, no hay una fórmula maravillosa que limpia todo lo malo y hace que cada día sea fantástico, solo se puede vivir un día a la vez.      


Hideki-"Si ya escuche eso y no, no le tengo miedo al infierno, gracias por su amor cristiano"-Sama.

7 comentarios:

Bimago del Neoverso dijo...

Es difícil ser ateo en una sociedad donde automáticamente la gente asume que todos necesitan de un dios para justificar el valor de su existencia. Gracias por escribir este honesto documento sobre la verdadera perspectiva del ateo común.

Bimago del Neoverso dijo...

Por ahi les hago una publicidad en redes sociales (Y)

Hidekisama dijo...

Muchas gracias señor, me agrada que le haya gustado

Jay Saenz dijo...

Es una ladtima que ciertos ateos quieran hacer un culto...por ironico que suene...como los Social Justice Warriors que inventaron A+

Anónimo dijo...

Mae pero por que dejar las frases culturales de lado, creo que nunca me he divertido tanto como cuando le dije a un testigo de Jehová "no, yo soy ateo gracias a dios" casi podía como le salia humo de la cabeza tratando de darle cuerencia a esa frases. En fin buen articulo que creo cualquier ateo puede identificarse

Hidekisama dijo...

Jay, vea ¿cómo se lo explico sin ser grosero?, el no pertenecer a una ideología no lo hace parte de otra. Si hay un grupo de de ateos militantes extremistas no hace que todo ateo sea parte de dicha asociación por sistematización, es la misma falacia que se usa con los extremistas religiosos con los miembros de su culto respectivo y las que justifican el racismo.

Anónimo: La idea era alejarme del estigma de los ateos, cuando un extraño le dice algo así si puede ser hilarante, pero cuando una madre o su abuela se lo dice a veces lo hace incomodo pro que usted sabe que lo hace de buena fe. Gracias por leer

Jay Saenz dijo...

A+ o Atheist + es una basura que inventaron las femnazis para aprovecharse del crecimiento de la comunidad atea y atacar o forzar a ciertas personas a adoptar sus posturas dogmaticas...esto ha sido criticado por muchos ateos que ven esto como una decision personal...no como una ideologia politica.